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El PSOE canario se pega un tiro en el pie para que el ambiente político no decaiga

Hasta su triunfo en votos y escaños de las últimas elecciones autonómicas de 2019, el PSOE canario se pegó tantos años en una posición secundaria de la política autonómica, que muchos le cogieron el tranquillo a la insignificancia, sin un discurso de país (canario), consumidos en batallitas internas y baronías insulares, a gusto en su […]

Hasta su triunfo en votos y escaños de las últimas elecciones autonómicas de 2019, el PSOE canario se pegó tantos años en una posición secundaria de la política autonómica, que muchos le cogieron el tranquillo a la insignificancia, sin un discurso de país (canario), consumidos en batallitas internas y baronías insulares, a gusto en su posición de muleta de Coalición Canaria y esperando que la suerte y los pactos les dieran una porción de poder institucional. Ñam ñam. Todo ese guiso político hecho a base de mucho personalismo y escasa densidad política ha vuelto a estallar estos días con la elección del candidato socialista a senador por designación autonómica, tras la renuncia del lagunero Pedro Ramos. La Ejecutiva regional que debía elegir ayer entre el tinerfeño Santiago Pérez, recientemente regresado al PSOE, y Blas Acosta, todavía presidente del Cabildo de Fuerteventura -a la espera de una previsible moción de censura- e imputado en dos casos por presuntos delitos cometidos cuando era concejal en Pájara, volvió a posponer ayer, cuando debía celebrarse a las ocho de la tarde, evidenciando la división de los socialistas y la debilidad orgánica de Torres, que no ha atajado el problema a tiempo y ha dejado que crezca como una bola de nieve.

El motivo oficial es que algunos miembros de la Ejecutiva no podían trasladarse de isla por las limitaciones de la pandemia, aunque estas eran las mismas cuando se convocó la Ejecutiva, 24 horas antes. Según unas fuentes del PSOE, el ‘sector oriental’ que apoya a Blas Acosta, comandados por el consejero de Obras Públicas, Sebastián Franquis, y por la presidenta del Cabildo de Lanzarote, Loli Corujo, habría presionado porque se veía escaso de números. Pero la versión más extendida entre otras fuentes es que Blas Acosta iba ganando apoyos, a pesar de su problemático horizonte judicial. Una bomba, vamos.

Algunos destacados socialistas afirman que el sector grancanario de Franquis, partidario de tender puentes con CC, intenta evitar a toda costa que Santiago Pérez llegue al Senado. “Imagínese a Pérez todo el día dándole la réplica a Clavijo allá en Madrid. Haría imposible cualquier pacto con CC”, explica una fuente del PSOE. “No podemos dar la impresión de que CC nos marca los nombramientos, especialmente tras la campaña que ha habido contra Pérez”, asegura. “Yo no entiendo cómo Torres ha permitido que la situación llegue a este punto”, asegura otro miembro del PSOE. “Lo de no intervenir te puede funcionar alguna vez, pero no puede ser el procedimiento habitual”.
Y mientras algunos socialistas seguían ayer intentando abrasar la candidatura de Santiago Pérez en un curry picante y sangriento, Torres respondía a las preguntas de los grupos parlamentarios. “El día de la marmota”, como lo definió ayer la diputada de Cs, Vidina Espino.

Porque el debate se parece pleno tras pleno. Espino le dijo a Torres que la ayudas directas para pymes de 165 millones de euros, que alcanzarán a 20.000 empresas, son insuficientes, porque dejarán a otras muchas en “la estacada”. Que hay que pedirle al Estado los “400 millones del superávit de 2018” y que se active un Plan para el Turismo. También Australia Navarro, del PP, criticó la política económica del Gobierno canario. Y Torres recordó, en ambos casos, lo que ya se ha hecho: contratación de trabajadores públicos, 90 millones de ayudas a empresa o 50 millones a personas vulnerables. También defendió, frente a las críticas de CC, la política de ayudas a las ONGs, algunas de las cuales se han quejado por haber quedado fuera. Torres dijo que el sistema actual lo creó el anterior Gobierno, y que intentará que esos fondos lleguen “cuanto antes” y no se retrasen, como le ocurrió al anterior Ejecutivo.

Torres fue ayer bastante crítico con la propuesta de nuevo pacto europeo de asilo y migración impulsada por la Comisión Europea, que consideró “inaceptable”, como piensa decir en la Comisión de Libertades y Justicia del Parlamento Europeo el próximo 1 de marzo. Torres criticó que se trate a los teritorios frontera como si no fueran una parte de Europa. Y citó una parte literal del documento que dice: “Las personas deben permanecer en las fronteras exteriores de la U.E”. Con esa tesis, “no somos Unión. Si eso es así, habría que plantearse la pertenencia, claramente”.

Así transcurrió el día: unos debatían en el Pleno y es posible que otros estuvieran haciéndole vudú a Santiago Pérez.