Surcando

Llarena sigue, con marejada

Carlos Llarena afirma ahora que seguirá hasta final del mandato con Airam Puerta y pedirá excedencia para no entrar en Correos

Hay marejada en el Consistorio de Güímar y no es porque la orquesta Maracaibo pasara por allí. El anuncio de Carlos Llarena, secretario de la Alcaldía, de que quería irse, y, sobre todo, de que estaba a disgusto con algunos concejales, no sentó bien a alguno que se sintió aludido. Llarena insiste ahora en que “en toda familia hay encontronazos” y ha decidido continuar, incluso cuando Airam Puerta deje de ser alcalde en junio. Para eso, según dice él, pidió excedencia, para no ocupar la plaza de Correos que ha obtenido en concurso-oposición, y así no faltarle a la palabra dada a Puerta, su todavía valedor.

La Policía, otro frente abierto

Es raro que en Güímar haya tranquilidad, sobre todo porque llevan años con gobiernos de coalición, tan raros como el PP-PSOE, que acabó en moción de censura de Luisa Castro a Rafael Yanes, o este del PSOE-CC, único entre estos dos partidos rivales, en Tenerife. La última bombita en el seno del Gobierno local son los problemas de Cándido Gómez, edil de Seguridad: cinco agentes han solicitado el traslado en comisión de servicios.