política

Cuando pones a caldo a los otros, pero acabas votando como ellos

Los nacionalistas criticaron durísimamente ayer que los socialistas descafeinaran su propuesta de ‘rescate’ a las islas orientales, pero la apoyaron en el Pleno
Mario Cabrera, diputado de CC, ayer durante su intervención en el Parlamento/Rafa Avero (Parlamento)

El principal desafío del Pacto de Progreso es que, cuando llegue el final de la legislatura, los ciudadanos noten que mereció la pena tener un Gobierno de izquierdas, porque mejoraron los servicios públicos, se protegió a los más desfavorecidos o comenzó la diversificación del modelo productivo. El reto de CC es tener un partido articulado con un diagnóstico coherente y reflexionado sobre la realidad de Canarias que no se conforme con tratar de contentar a parroquias diversas para ir sumando apoyos electorales. Pero ayer fue un mal día en este este sentido, como demostró el contorsionismo que hizo el diputado nacionalista majorero Mario Cabrera, con una PNL impulsada por los socialistas para pedir un rescate específico a Fuerteventura, Lanzarote y La Graciosa, muy dependientes del turismo y muy afectadas por la crisis económica producida por la pandemia.

Los nacionalistas presentaron una resolución similar durante el Debate sobre el Estado de la Nacionalidad, pero el Pacto de Progreso la tumbó sin misericordia. Y los socialistas llevaron ayer su PNL, con una satisfecha Loli Corujo, presidenta del Cabildo de Lanzarote, argumentando ahora que hay que ser solidarios con las islas más orientales, que siempre lo han sido con las demás. Luego subió Jesús Ramos Chinea, de la Agrupación Socialista Gomera, a defender una enmienda pidiendo que haya planes para “las islas no capitalinas”, en general, por eso de a ver si La Gomera va a ser menos. Y luego lo hizo Esther González, de Nueva Canarias, para pedir planes “en todas las Islas”, aunque “especialmente en las más afectadas”. Como recordó Hernández, el sur de Gran Canaria se ha desplomado económicamente más que nadie, y ya sabemos la importancia de Gran Canaria para NC. Corujo admitió ambas enmiendas.

Ahí fue cuando apareció Mario Cabrera, indignado como si fuera el Amílcar Cabral de Fuerteventura por que se incluyeran planes para otras islas, cuando de lo que se trataba era de actuar de manera específica con Lanzarote, Fuerteventura y La Graciosa. Criticó el “insularismo capitalino” de NC, que le “duele” como nacionalista, y el “oportunismo” de ASG. Le zumbó a los diputados majoreros del PSOE, que “agachan la cabeza” ante la negativa del Gobierno autónomo a poner una base de helicópteros en Fuerteventura o, según él, no hacen los suficiente para mejorar la conectividad aérea de la isla con Europa. Habló de los logros históricos de Asamblea Majorera. Y luego, votó… ¡a favor! de la PNL. “Votamos a favor de cualquier iniciativa que mejore la vida de los canarios, vivan donde vivan”, afirmaban los nacionalistas en un tuit. Pero añadían: “No reconocer que las islas de Lanzarote, Fuerteventura y La Graciosa padecen en esta crisis una situación más grave es tratar igual a los que son diferente, y eso no se llama solidaridad”. Lo de CC, a menudo, es querer ser vegetariano y engullir chistorras al mismo tiempo.

Mucho mejor les salió a los nacionalistas la PNL que defendió Rosa Dávila para pedir que estén exentos de pagar a Hacienda las personas que hayan cobrado un ERTE, algo que, en realidad, interpela a la Administración central. Los partidos del Gobierno rechazaron la PNL, aludiendo que tener dos pagadores -el SEPE y la empresa en la que uno está contratado- no significa que la declaración salga a pagar. Y que es “populista” incluir a los que están en ERTE, pero no a quienes se quedaron en paro o cobran otra prestación. Llegó la hora de votar y faltaron diputados del Gobierno.

Entre ellos, Román Rodríguez y Casimiro Curbelo. Y la oposición se impuso. Menos polémicas fueron las PNL para generalizar la atención psicológica en los centros de atención primaria -con la salud mental tan deteriorada por la pandemia- o para hacer un plan integral de apoyo al empleo y al emprendimiento de los jóvenes. Ahí, todo el mundo votó a favor sin necesidad de hacer contorsiones.

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