sociedad

Una madre reúne 52.000 firmas para pedir la sonrisa de los payasos

Las familias y diversas ONG como Pequeño Valiente piden volver a entrar en las plantas de pediatría de los hospitales canarios tras un año de parón para desempeñar su destacada labor
La risa como antídoto durante unas horas de hospitalización y el apoyo de los profesionales de las ONG a las familias de los ingresados son importantes. F. Theodora

La madre de un niño con cáncer ha reunido cerca de 52.000 firmas en Change.org solicitando al Servicio Canario de la Salud que permita a Pequeño Valiente, Fundación Alejandro da Silva, Payasos sin Fronteras, DeNarices, la Fundación Theodora, y otras entidades que trabajan con menores enfermos, recuperar su actividad en los hospitales, interrumpida por el coronavirus. En otras comunidades, asociaciones similares están realizando estas labores. Todos desean volver antes del Día del Niño Hospitalizado, el próximo 13 de mayo.


“El camino de estos niños y niñas y de sus familiares es muy difícil. La ayuda que nos prestan las diferentes asociaciones es fundamental en el día a día dentro de los hospitales de las Islas: los payasos, los voluntarios, los psicólogos, logopedas… Sabemos, además, que hay otras regiones donde las asociaciones están entrando sin ningún problema, respetando protocolos que, por supuesto, todas las partes estaríamos dispuestas a acatar”, escribió Estefanía Arabia Betancor, madre de un niño con cáncer que y que ha recogido casi 52.500 firmas.


Para la impulsora de esta petición son menores “que han visto su vida cambiar de un momento a otro, niños y niñas que no pueden ir al colegio, que pasan semanas y meses ingresados en la planta de un hospital pendientes de un gotero, viendo entrar y salir constantemente a un personal sanitario de su habitación, sin saber a ciencia cierta cuándo podrán salir”. “Bastante duros son los momentos por los que estamos pasando, como para que se nos pongan pegas y se nos dé largas en algo tan sencillo y que ya llevamos un año solicitando”. Entiende que estamos en plena pandemia, “nosotros también la vivimos, pero tomando todas las medidas necesarias, las asociaciones pueden volver y seguir siendo parte de este camino tan difícil para todas las familias canarias afectadas”, aseguró.


Estefania Arabia explicó que las horas en un hospital “se hacen eternas” para un niño o niño por lo que insiste en lo necesaria que es la labor de estas organizaciones: “Solo pedimos que se les permita hacer lo que han estado haciendo durante años. Nuestros niños y niñas, aunque se comportan como unos valientes, no dejan de ser menores y bebés. Las esperas para entrar a realizarse pruebas, las esperas hasta que llegan los resultados de las mismas, las esperas mientras reciben los diferentes tratamientos y transfusiones…. tienen que hacerlo igual, les guste o no, pero pudiendo hacerlo jugando, riendo… ¿Por qué tienen que hacerlo tristes, nerviosos, llorando algunos más pequeños desesperados por salir?”, se cuestionó esta madre afectada.


A eso hay que añadir que los padres “pasamos todo el tiempo con ellos y se nos hace muy cuesta arriba, a veces nos vemos que en algo tan sencillo como ir al baño nos es imposible, porque no les puedes dejar solos, no se quieren quedar con ningún papá o mamá, y por mucho que se haga limpieza en los baños, no es un lugar donde acudir con un niño o niña”. Por último, incidió en que todos estos menores “merecen disfrutar como niños y niñas, merecen reír y divertirse” como otros menores de su edad, “bastante les ha robado la vida ya, como para que algo tan sencillo, bonito y necesario como hacerles reir también se les pretenda seguir robando”.


Por su parte, el presidente de la Asociación Pequeño Valiente, José Jerez, aseguró que llevan un año pidiendo al Servicio Canario de la Salud volver a trabajar con normalidad en los hospitales y con todas las medidas de prevención necesarias, pero siguen sin una respuesta. “Es una demanda de las familias de los niños con cáncer, a los que dan voz desde la asociación porque sus hijos e hijas están solos en los hospitales”. La situación “es muy dura porque la desgracia de tener a un niño enfermo se agrava con la actual crisis sanitaria, económica y social”, lo que hace necesario que estas ONG “estén en los hospitales, más que nunca”. Recuerda que todos los proyectos que se llevan a cabo, los hacen con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los niños con cáncer y sus familias, de tal manera que este durísimo proceso sea lo más liviano posible.


Su afán por volver a realizar los servicios de acompañamiento hospitalario ha obtenido el apoyo de diversos grupos del Parlamento de Canarias que se han alineado en su posición. A esta solicitud se han sumado instituciones y Ayuntamiento como el de Santa Cruz de Tenerife, que el 19 de abril acordó solicitar al Servicio Canario de la Salud la vuelta de estos colectivos “cuya labor social se ha visto mermada por la necesidad de generar condiciones sanitarias adecuadas”. Entre otros, aquellos que dedican su trabajo al acompañamiento en hospital pidió la vuelta de los servicios que prestan en las plantas de pediatría del Hospital Universitario de Canarias y Hospital Nuestra Señora de Candelaria, que se han visto suspendidos desde el inicio de las restricciones sanitarias.


Cabe recordar que por el momento el personal externo que está acudiendo a los hospitales de las Islas son las profesoras de la Consejería de Educación que en horario matinal prestan un servicio de impartir clases de refuerzo escolar, pero no puede entrar el personal de ONG y voluntarios que ayudan a los niños hospitalizados y sus familias a paliar este duro trance de la enfermedad.

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