gastronomía

Javier, el hostelero tinerfeño cuya decisión ha provocado la admiración de las redes sociales

Con solo 25 años, abrirá Shire Santa Cruz, su restaurante, solo en horario de cenas y en la zona de terraza, con el fin de colaborar a atajar la pandemia
El chef tinerfeño Javier Guigou CEDIDA

Con solo 25 años, Javier lo tiene muy claro: “Todos debemos arrimar el hombro”. En noviembre de 2020, en una decisión “arriesgada” como él mismo admite, se decidió a abrir Shire, su restaurante en Santa Cruz. Ahora, con la Covid desbocada en la isla y, sobre todo, en la ciudad, da un paso más lleno de esfuerzo: únicamente abrirá en horario de cenas y dejará el interior del local sin uso, solo atenderá en terraza.

“Creo que es, sencillamente, una cuestión de responsabilidad, algo que deberíamos entender un poquito mejor todos”, asegura. Javier Guigou reconoce que no puede cerrar completamente, por lo que llega “hasta donde puedo” entendiendo que “otros compañeros” al no tener terraza, no puedan tener esta iniciativa: “Eso lo entiendo, pero en Santa Cruz hay locales con más terraza de la que deberían, gente que no cumple, cuando lo que hay que hacer es ayudarnos entre todos: si no será pan para hoy y hambre para mañana”.

Con el verano “medio perdido” la intención es “llegar a septiembre lo mejor posible y así tener “en condiciones” la Navidad: “Cada mes empiezas con menos x euros, a partir de ahí toca remontar. Yo aposté en un momento complicado, era consciente, pero, pese a ello, logré que el Shire Santa Cruz sea un restaurante viable. Desde noviembre de 2020 venimos trabajando bien. Nuestros clientes saben que cumplimos, ninguno de mis empleados, clientes o familiares se ha contagiado, precisamente por esa responsabilidad que tenemos, pero hay que remar juntos. ¿De qué vale hacer un esfuerzo yo si el resto no lo hace en Santa Cruz?”.

El reto de atender solo de 20.00 a 00.00 horas es importante, pero, según desvela Javier, en ningún momento ha pensado en arrojar la toalla: “Intento tener imaginación, ser creativo. Hacemos unos menús semanales que la gente los recoge en el local los lunes, inspirado a lo que hace Wetaca, en Madrid, aunque con un menú cerrado. Eso ha funcionado muy bien y es un ingreso seguro, todas las semanas, de un dinerito para el negocio”.

Es gracias a esa imaginación y ese trabajo lo que le ha permitido tomar esta medida muy celebrada en redes sociales. Para Javier es, sencillamente, además de una forma de arrimar el hombro, una manera de agradecer el trabajo de todos los que trabajan por atajar la pandemia: “El restaurante, y yo en particular, quiere agradecer a sanitarios, periodistas, divulgadores científicos… a todos, el trabajo para poder acabar con todo esto. Gracias. De corazón”.

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