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Yo compro productos canarios

Colonizados como estamos por las multinacionales de la alimentación españolas y extranjeras, yo me rebelo ante eso y consumo productos canarios. El otro día llevé a una cena de amigos tres botellas del mejor tinto de Canarias –declarada así la cosecha del 2020— de la Finca Los Olivos, de Miguel Concepción. El vino fue todo […]

Colonizados como estamos por las multinacionales de la alimentación españolas y extranjeras, yo me rebelo ante eso y consumo productos canarios. El otro día llevé a una cena de amigos tres botellas del mejor tinto de Canarias –declarada así la cosecha del 2020— de la Finca Los Olivos, de Miguel Concepción. El vino fue todo un éxito; ese tinto es exquisito, a la altura de los grandes vinos nuevos que se consumen en nuestro país. Y me ha dado mucha pena y mucha rabia la llamada de atención de un agricultor joven, Sergio Rodríguez, de Tejina, que tiene 8.000 sandías cosechadas en la Isla y las cadenas de alimentación las compran en Marruecos y en la Península para enriquecerse a costa de nuestro público. No hay derecho. Sergio vende sus sandías a un precio totalmente competitivo –0,65 céntimos de euro por unidad— y su sabor resulta, incluso, mejor que el de las importadas. ¿Por qué no le compran sus sandías los supermercados locales, casi siempre propiedad de empresas peninsulares o extranjeras? Tiene razones para quejarse este agricultor de 26 años que desea que su esfuerzo se vea recompensado. Ya ven, 6.500 euros por unas sandías de gran calidad que a lo peor va a tener que tirar a un vertedero. Pasa con los plátanos. Nuestro mercado local debe potenciarse. No hay en todo el mundo un plátano con mejor sabor que el cultivado en Canarias y que se vende a través de nuestras cooperativas. Tenemos que ser consecuentes y consumir nuestros productos en las islas y agradecer así el esfuerzo de tanta gente que sigue luchando en tiempos muy difíciles. Y lo mismo digo de las galletas, los rosquetes, la miel de palma, tantas cosas que deberían ser considerados –porque lo son— como tesoros gastronómicos de Canarias. Yo consumo productos canarios porque quiero que esta tierra salga adelante y para evitar que nos tomen el pelo.