Economía

El éxodo de Santa Cruz de Tenerife: los jóvenes no pueden alquilar ni comprar

La irrupción del alquiler vacacional y el incremento en la demanda de la compraventa en Canarias ha dejado un panorama desolador para aquellos isleños dispuestos a pagar una mensualidad sin amarres ni ataduras, más allá de una simple fianza

Alquiler en Tenerife. | Fran Pallero

Encontrar una vivienda digna en alquiler se ha convertido en toda una hazaña en los últimos años. La irrupción del sector vacacional, que continúa al alza, y el incremento en la demanda de la compraventa en España ha dejado un panorama desolador para aquellos isleños dispuestos a pagar una mensualidad sin amarres ni ataduras, más allá de una simple fianza.

Y es que la situación, lejos de mejorar, parece que se agrava después de que el portal inmobiliario Fotocasa sacara a la luz lo que muchos vaticinaban desde hacía un tiempo: el alquiler sube casi un 50 por ciento en cinco años para los residentes del Archipiélago. Según anunciaba la semana pasada su portavoz, María Matos, “nuestro país ha sufrido incrementos en el precio sin precedentes”, aunque también reconoce que “la tendencia alcista ha cambiado a lo largo de 2020 y ahora el alquiler ha empezado a caer después de muchos años de intensas subidas”, sobre todo en las ciudades de Madrid y Barcelona.

No obstante, los registros varían dependiendo de la región, y en el caso de las Islas, junto a la Comunidad Valenciana, el encarecimiento ha sido el más acusado en el conjunto nacional. Así, los canarios en 2016 debían pagar por el alquiler de una vivienda de 80 metros cuadrados una media de 514 euros mensuales, frente a los 766 euros que se abona este año en Canarias, tal y como recoge el estudio.

Abimael Hernández decidió hace unos meses trasladarse junto a su novia al área metropolitana de Tenerife por motivos laborales. Buscaban un piso normal con lo indispensable para convivir, sin excentricidades. Sin embargo, la cruda realidad de unos “precios elevadísimos” les hizo replantearse el idilio de la vida en pareja y optar por compartir hogar con otros dos inquilinos en su misma circunstancia. “Necesitábamos una vivienda de dos habitaciones, con cocina equipada, salón comedor y, a ser posible, dos baños”, cuenta a DIARIO DE AVISOS.

Abimael y su pareja. | DA

El joven de 27 años, que trabaja en una empresa de precocinados, reconoce que los precios que ofertaban los propietarios e inmobiliarias eran abusivos, pero “no tanto por la mensualidad, que oscilaba entre 650 y 700 euros, sino por las condiciones requeridas para acceder, que en la mayoría de ocasiones eran tres meses de adelanto: mes en curso, fianza y cargos de gestión”. Según los cálculos de Abimael, las condiciones rondaban los 2.000 euros y “no nos podíamos permitir desembolsar esa cantidad”. De hecho, recuerda la oferta “disparatada” de un inmueble que tenía “un dormitorio, cocina y salón compartidos, un cuarto de lavar y poco más por 850 euros al mes”. Tras la odisea y “muy a nuestro pesar”, el tinerfeño continuará viviendo con su padre en su casa familiar, situada en Icod de los Vinos, con la esperanza de que “la situación mejore el próximo año”. Por lo pronto, la pareja seguirá trasladándose en coche por la autopista TF-5, con todo lo que ello implica…

La otra cara de la moneda la relata María Marrero en una conversación telefónica. Esta vecina de Santa Cruz de Tenerife, con varias viviendas en propiedad, admite que actualmente los canarios están dispuestos a pagar unos altos precios sin titubear. “Hace poco hice reformas en un piso, ubicado cerca del Parque de La Granja, que solía alquilar por unos 600 euros, pero decidí poner la mensualidad a 850 con la posibilidad de rebajar su precio hasta 100 euros” después de observar la cantidad media que se pedía en la zona. Aunque su sorpresa llegó cuando el mismo día en que publicó el anuncio los demandantes, que eran numerosos, acataban la oferta sin atisbo de negociación. “Lo alquilamos esa misma tarde”, afirma.

A este respecto, pero en alusión a la adquisición de casas en la capital tinerfeña, vecinos consultados por este periódico aseguran que “los precios actuales son prohibitivos”. De hecho, según los datos difundidos este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística, el precio de la vivienda continúa al alza en España, siendo las comunidades más afectadas Baleares (4,0 %), Castilla-La Mancha (3,6 %) y Canarias y Cantabria (ambas un 3,4 %). Aunque la mayor subida la registra el archipiélago canario cuando se trata de viviendas de segunda mano. Es por ello que muchos santacruceros han optado por mudarse a municipios colindantes, como Candelaria o Tacoronte, donde los precios “se adecúan más al salario medio” que, por cierto, y este es otro tema contradictorio a tratar, sigue a la cola del país