Erupción en La Palma

Felipe VI: “No van a faltar ayudas; los palmeros saldrán adelante”

Los reyes Felipe VI y Letizia visitaron ayer La Palma para conocer de primera mano la situación de los evacuados; el monarca se mostró convencido de que “todas estas familias se recuperarán porque van a tener ayudas y entre todos vamos a recomponer sus vidas”

Felipe VI: “No van a faltar ayudas; los palmeros saldrán adelante”

Las administraciones públicas locales, regionales, nacionales e internacionales tienen un “compromiso muy claro” con La Palma: ayudar de manera urgente, eficaz y rápida a los damnificados por la erupción del volcán de Cumbre Vieja. Así lo aseguró ayer el rey Felipe VI, que, acompañado por la reina Letizia y los presidentes de España y Canarias, Pedro Sánchez y Ángel Víctor Torres, respectivamente, visitó el acuartelamiento militar de El Fuerte (Breña Baja), donde están evacuadas personas con movilidad reducida; el Puesto de Mando Avanzado (PMA), desde donde se coordinan los operativos de extracción y acceso a las zonas de riesgo, y el barrio de La Laguna (Los Llanos de Aridane), lugar en el que conversó con algunas de las víctimas del suceso, transmitiéndoles su apoyo y el de toda la familia real.


En su primera parada, Felipe VI se interesó por el estado de los más vulnerables; personas que habían sido identificadas por los Servicios Sociales de los ayuntamientos de El Paso y Los Llanos para ser desalojadas en primer lugar con carácter preventivo. Al menos, esos eran los planes iniciales. Lo cierto es que muchas de ellas tuvieron que ser evacuadas ante la creación de un centro de emisión de lava en la zona de Cabeza de Vaca sobre las tres de la tarde del domingo. No obstante, uno de los interrogantes que rodeaban a las 6.000 personas que en la actualidad permanecen en viviendas de allegados o en una infraestructuras alojativa provisional al haber desaparecido sus hogares bajo el manto de lava, comienza a despejarse.


La Consejería regional de Hacienda, que dirige Román Rodríguez, ha consignado una partida presupuestaria de alrededor de 10 millones de euros para adquirir 100 inmuebles vacíos, de los que 73 están en vías de adquisición. Fuentes de la Vicepresidencia señalan a DIARIO DE AVISOS que, aun respetando los plazos de la Administración, prevén que estas viviendas puedan estar compradas y equipadas dentro de cuatro o cinco semanas. Es decir, que los afectados por el suceso que se hayan quedado sin un techo bajo el que cobijarse, podrán contar con uno lo antes posible. Y, según anunció la empresa pública Visocan, su personal ha identificado otras 150 propiedades habitables a medio plazo, a finales de año y principios de 2022.


En total, se calcula que el Ejecutivo autonómico estará en capacidad de generar recursos alojativos para 280 núcleos familiares. Unas acciones que se unen a la ayuda estatal que el presidente Sánchez dará a conocer próximamente, en el marco de la declaración de zona catastrófica. De hecho, la Isla Bonita fue protagonista de su discurso en la ONU del pasado miércoles, tras el cual regresó a Canarias para seguir las labores sobre el terreno: “Nuestro Gobierno está volcado con sus habitantes, que ven cómo la lava se lleva viviendas, terrenos agrarios, fincas, tierras fértiles y una enorme memoria emocional cuyo valor nadie puede medir”.


Sobre lo que pudo palpar al entrar en contacto con palmeros golpeados directamente por la tragedia del volcán, Felipe VI señaló que su realidad “nos ha dejado atónitos, no lo vamos a olvidar”, como a quienes han venido trabajando en labores de seguridad y emergencias a lo largo de la semana. “Todas estas familias, a pesar del desastre que las ha golpeado, se recuperarán porque van a tener ayudas y entre todos vamos a recomponer sus vidas. Los tenemos que ayudar”, dijo. Aseguró que las jornadas vividas han estado colmadas “de tristeza inmensa y de angustia”.


Lanzando un mensaje a las familias, que se han visto arropadas con muestras de solidaridad de la Península, otros lugares del Archipiélago y el extranjero, el monarca aseveró que “hay que preservar su seguridad, garantizar su mañana y reconstruir en La Palma todo lo que la naturaleza se ha llevado”. Y es que son muchos los que se han quedado “literalmente sin nada. Sin casas, sin sus enseres, pero con vida”.


Para Pedro Sánchez, lo sucedido, que es un fenómeno incontrolable, “nos recuerda una vez más la medida de nuestra fragilidad, pero también de nuestra fortaleza” debido a la respuesta de los españoles a la urgencia isleña. Se mostró, además, firme en lo referido a movilización de recursos por parte de la institución que dirige para paliar las consecuencias que la erupción del Cumbre Vieja ha tenido sobre la población de la Isla Bonita: “No permitiremos que nadie quede desamparado tras esta catástrofe natural”.