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La UE obligará por ley a los fabricantes de móviles a usar un cargador universal

La iniciativa afectará particularmente a Apple, que tiene su propia tecnología Lightning en los iPhones

La Unión Europea obligará por ley a los fabricantes de móviles a usar un cargador universal. Tras más de una década trabajando con la industria, Bruselas admite por fin que las soluciones voluntarias no funcionan: el número de cargadores se ha reducido de 30 a 3, pero esta convergencia incompleta no resuelve los problemas para los usuarios y el medioambiente. Por ello, la Comisión de Ursula von der Leyen opta ahora por desplegar la artillería pesada, con una directiva de cumplimiento obligatorio.

La iniciativa afectará especialmente a Apple, que usa su propia tecnología de carga Lightning en los iPhones y hasta ahora se ha opuesto radicalmente a la solución común que propugnaba el Ejecutivo comunitario.

La nueva norma impone a los fabricantes el uso de un puerto de carga armonizado en todos los dispositivos móviles, que tiene que ser el USB-C. Las compañías son libres de añadir otros tipos de puerto, pero los aparatos que no estén equipados con el puerto USB-C no podrán comercializarse en la UE

La directiva fija también una tecnología de recarga rápida armonizada para todos los aparatos (USB PD). El objetivo es evitar que los diferentes fabricantes limiten de forma injustificada la velocidad de carga y garantizar que la velocidad sea la misma independientemente del cargador que se utilice.

Finalmente, Bruselas obligará a los fabricantes a ofrecer la venta por separado los cargadores y los móviles. Aunque también podrán seguir vendiéndolos conjuntamente, deberán presentar a los clientes las dos opciones. Es decir, los consumidores siempre podrán comprar un nuevo aparato sin un nuevo cargador, lo que limitará el número de cargadores indeseados o no utilizados. Reducir la producción y la eliminación de nuevos cargadores disminuirá en 1.000 toneladas al año la cantidad de basura tecnológica.

El Ejecutivo comunitario no descarta que la directiva provoque subidas puntuales de precios, pero sostiene que en conjunto los consumidores se ahorrarán hasta 250 millones al año en compras innecesarias de cargadores.

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