El charco hondo

Llámame loco

Llámame loco, pero yo creo que sí habrá carnaval en la calle, vaya, qué sorpresa, tú tampoco, ya, he tenido esta conversación un millón de veces, especialmente en verano, y no, no doy con alguien que vea el vaso, de ron, en este caso, medio lleno, tú estás loco, qué dices, ni de broma, qué […]

Llámame loco, pero yo creo que sí habrá carnaval en la calle, vaya, qué sorpresa, tú tampoco, ya, he tenido esta conversación un millón de veces, especialmente en verano, y no, no doy con alguien que vea el vaso, de ron, en este caso, medio lleno, tú estás loco, qué dices, ni de broma, qué va, te equivocas, las ganas te anulan el juicio, en fin, si yo te contara lo que me dicen cada vez que digo que sí, que lo veo, habrá calle, lo verás, sé que me quedo solo con mis argumentos, te digo más, me siento como un culé en la grada gol del Bernabéu, solo, cada vez que sale el tema me quedo más solo que un plasta en las cañas de los viernes, tanto da, no será la primera vez que apuesto contra la corriente, te cuento, antes de febrero estaremos vacunados, digo más, negacionistas o escépticos se habrán rendido porque sin el certificado el único plan que va a permitírseles será quedarse en casa, cederán, y cuando eso ocurra, y pasará, la transición a la normalidad habrá finalizado, sí, claro, tendremos que ponernos la tercera dosis, y la octava, por los siglos de los siglos, porque la pandemia acabará pero la epidemia se queda, como la gripe, y todos los años a partir de ahora morirá gente por culpa del puto virus, o porque los atropella un camión, por este accidente o aquella patología, seguiremos contagiándonos, muriendo también de esto, quedándonos en casa cuando nos encontremos mal, volverá la vida, la normalidad, los bailes, y dale, claro que puedo equivocarme, faltaría más, pero escucha, en febrero de 2022 la situación sanitaria será la misma que en junio de 2027 o enero de 2032, con olas de contagios pero no de muertes o ingresos, luego, así las cosas, si el año próximo no hay carnaval tampoco habrá feria de abril, fallas o sanfermines, pero, ojo, ni ahora ni nunca, además, el decreto del Gobierno se va a enmendar, tiene mucho a pulir y desmenuzar, lo verás, y no, no hará falta tomar la decisión de si puede o no haber bailes en la calle hasta diciembre o principios de enero, el día de Reyes, estaría bien, qué mejor regalo, sí, habrá que apurar, lo de los concursos y la gala no tiene que esperar, pero lo de los bailes sí, pero saldrá, con las ganas que hay bastaría anunciarlo veinticuatro horas antes, y si tocan escenarios o grupos más modestos qué más da, lo importante será echarse a la calle, y dale, llámame loco, pero yo creo que sí habrá carnaval, vale, en febrero sabremos si estoy o no equivocado, por cierto, hace ahora un año propuse lo de mandarnos la peluca el viernes de cabalgata, sí, lo escribí en septiembre, y sabes qué, me llamaste loco, pues eso, ahí te lo dejo.