tribuna

El anteproyecto de ley de protección y derechos de los animales (I)

Partimos de la base de que en nuestro país, triste y lamentablemente, no ha existido nunca una Ley Marco de Protección y Bienestar Animal, con que tenemos que derivar cada asunto a la Ley de la comunidad autónoma o ciudad autónoma donde un hecho ha acaecido. En la comunidad autónoma canaria existe la Ley Canaria de Protección de los Animales 8/1991 de 30 de abril, única norma que a nivel del archipiélago protege a nuestros animales domésticos. Es obvio que se necesita algo mas, algo a un nivel superior que genere no solo protección para los animales, sino, a su vez, respeto por ellos desde otros poderes dentro de las dos provincias. Y esa solución es dar amparo pero desde una norma de mayor rango que los proteja. Una norma superior que señale claramente lo que ya nos dijo Europa, que los animales sienten. En definitiva, incorporar a nuestra ley autonómica, la sintiencia. Y es que el art.13 del Tratado Fundacional de la Unión Europea 1992, señaló que: “…los Estados miembros tendrán plenamente en cuenta las exigencias en materia de bienestar de los animales como seres sensibles”. Es decir, seres vivos dotados de sensibilidad, física y psíquica.
Pues esto es lo que ha sucedido, lo que solo era una utopía hasta hoy, el partido político que cogobierna en España, Podemos, ha realizado una Ley Marco, estatal, para todos que aunque no deroga per se las leyes de las comunidades autónomas, si que en todo aquello que la contravenga se tendrá por no puesto. Es en realidad una respuesta a la gran sensibilización social que existe respecto a los animales y el ordenamiento jurídico que los desamparaba y ante los crecientes datos de delitos e infracciones administrativas de maltrato y abandono animal. Así que era necesario este anteproyecto, para una adecuada protección y su dignidad, regulando el comportamiento hacia los animales dentro de nuestro entorno de convivencia. Actualmente en el Consejo de Ministros y posterior paso al Senado, con trámite de alegaciones previamente para la ciudadanía y desarrollo reglamentario.
Se promueve con esta Ley la tenencia responsable, cuidar a los animales y alimentarlos, así como esterilizarlos e identificarlos. Impulsa las adopciones y prohíbe las compras en establecimientos salvo que se trate de un criador oficial. Recoge términos nuevos como casas de acogida, hogares temporales para animales previo a la adopción. Se promoverán los santuarios, centros de recogida de especies sin ánimo de lucro y bajo la regla del sacrificio cero, es decir, sin posibilidad de matar animales. Las prohibiciones más interesantes son la esperada imposibilidad de realizar peleas de gallos, por fin, así como el ‘deporte’ de tiro al pichón, ambas se abolirán. Las mutilaciones de forma expresa están condenadas, tanto la caudectomía (corte de rabos), como la otodectomía (corte de orejas) la desungulación en gatos (suprimir las uñas) y prohibido también la mutilación de cuerdas vocales. Los animales utilizados en carruseles de ferias, así como con fines turísticos estarán prohibidos, los sorteos y hartangas con animales así como la cría y la comercialización de cachorros en domicilios. Los trabajadores del PIRS deberán avisar cuando recogen un animal doméstico sin vida en la carretera, a fin de que su familia sepa de su destino. No podrá dejar a los animales sin supervisión mas de 3 días y los taxis y otros medios de transporte deberán acogerlos si así lo han aceptado previamente. Los hoteles y establecimientos deberán expresamente señalar en un rótulo si los animales no son bienvenidos, y no al revés. Habrá que realizar un curso de formación cuando se adopte a un animal, que será on line y gratuito. Las romerías con bueyes y cabalgatas con camellos estarán prohibidas si se declara que a los animales se le somete a modos antinaturales y el transporte en todo caso será de forma óptima, distinto al que se da en la actualidad.
Una de las grandes misiones de este Anteproyecto de Ley es el control poblacional de palomas y gatos en las ciudades, de forma preceptiva pro los ayuntamientos, debiendo los consistorios cuidar y amparar a los gatos bajo un proyecto de gestión ética y responsable, sin sacrificio, y dando cobertura física, asistencial, veterinaria y jurídica a los animales en la calle, con identificación a nombre del consistorio. Los gestores de colonias, ciudadanos voluntarios tendrán un carnet para poder alimentarlos y vigilarlos. La avifauna será controlada también y deberán utilizarse medios que no impliquen dar muerte bajo ningún concepto a las palomas, como animal urbano que es.
Definitivamente, trata de fomentar el civismo y la sintiensia, y por ende la descosificación implantando acciones administrativas en materia de protección animal, teniendo los animales silvestres un espacio importante en tal anteproyecto, a fin de reconvertir zoológicos y terminando con las instalaciones de cetáceos para exhibición. Una revolución en 2021, con protocolos de asistencia en estragos y catástrofes, que ayudará a entender la dignificación de los animales, el enaltecimiento de ellos ya en el siglo 21, por fin y siempre tarde, de un marco jurídico para todos ellos que nos acompañan… en el camino de la vida.

*Jurista. Presidenta de Grupo Animalia

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