el charco hondo

Emergencias

Según van acumulándose días, semanas y meses con el volcán imperturbable, negándonos señales que anuncien el final, alimentando un desierto de ceniza y minando el ánimo de los afectados directos o indirectos, el cansancio avanza imitando a la lava, despacio, con arrogancia, inyectando fatiga y frustración a su paso. A quienes el volcán ha engullido el pasado, torcido el presente y embargado el futuro, a aquellos que respiran malamente entre gases, rugidos y sacudidas, a los que el volcán de las expectativas frustradas está invadiéndoles la vida, a ellos, a quienes siguen en el valle y a los que han emigrado a otras Islas, les debemos multiplicarnos ahora, y después, volcarnos con la que, a sus ojos, y pies, erupciona como la situación más difícil que les haya tocado gestionar. Siendo incontestable que los gobiernos de allá y acá deben hacer esfuerzos para mejorar su capacidad de respuesta, adentrándonos a pasos agigantados en una etapa diferente en la que el enfado de los vecinos está comenzando a resquebrajar el frente común inicial, y teniendo en los palmeros a quienes mejor pueden contar la que están pasando, la emergencia que afrontan muchos afectados convive con otras catástrofes diarias, con otros volcanes, con otras urgencias que en el conjunto de las Islas continúan sin solucionarse. La mayor situación de emergencia por la que ha atravesado Canarias en el último siglo (según han sentenciado las autoridades de la Isla) tiene tantas lenguas de lava como situaciones con nombres y apellidos siguen multiplicándose en las listas de espera de sanidad, dependencia, vivienda o empleo. Las Islas tienen una emergencia mayúscula en La Palma, sin duda. Y en los centros hospitalarios. Y en las estadísticas del desempleo o en la desesperación de los dependientes y de sus familiares. Y en la falta de viviendas, en las infraestructuras pendientes o en la agonía de los atascos en las carreteras. Y en los barrios marginales. Y en el drama migratorio. La mayor situación de emergencia por la que ha atravesado Canarias es la emergencia que atraviesan los palmeros, en particular, y los canarios, en general -emergencias que el destrozo económico de la pandemia ha empeorado-. El volcán de las emergencias sin resolver está haciendo estragos; sin duda en La Palma, pero no únicamente en La Palma. La mayor situación de emergencia por la que ha atravesado Canarias es Canarias, las asignaturas sin aprobar, las soluciones que no terminan de llegar, el cansancio que revolotea en las salas de espera.

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