al golpito

La Palma: un ´pulso´ entre el hombre y la naturaleza

El volcán de Cumbre Vieja en la isla de La Palma sigue vivo, demostrando la fuerza de su poder de la mano de la naturaleza, el cual insiste en seguir expulsando Piroclasto (piedras ardientes) que bajan en grandes coladas con destino al mar, pero sin dejar de destruir todo lo que se encuentre a su paso

El volcán de Cumbre Vieja en la isla de La Palma sigue vivo, demostrando la fuerza de su poder de la mano de la naturaleza, el cual insiste en seguir expulsando Piroclasto (piedras ardientes) que bajan en grandes coladas con destino al mar, pero sin dejar de destruir todo lo que se encuentre a su paso. Del mismo modo, hay días que parece que va claudicando en su actividad o que va debilitándose, pero nada más lejos de la realidad. Es decir, son estrategias de un volcán inteligente que la naturaleza utiliza para desorientar a los especialistas en vulcanología. Muchos son los científicos que están estudiando este fenómeno lávico que insiste en hacer daño y herir los sentimientos de todos los palmeros/as. El rugir en la noche de sus terribles fauces generadas desde las entrañas de la tierra, motiva que los habitantes de la Isla Bonita no puedan conciliar el sueño, provocando que cientos de personas tengan pesadillas y miedos, motivando asistencias psicológicas.

Por otro lado, y con el pretexto de que van ayudar para levantar la economía de la isla, no podemos ocultar que muchas son las personas que están aprovechando la actividad del volcán para sacarse la foto de su vida. Incluso, algunos que están muy cerca del perímetro de seguridad, bien pudieran ya tener algunas piedras y bolsas pequeñas de cenizas para tenerlas como recuerdos. Trofeos de materias volcánicas que están bañadas de lágrimas, dolor, impotencia y rabia. La isla de La Palma, desgraciadamente, es portada de todos los medios de comunicación del mundo ante la situación dolorosa por la que atraviesa, motivado por el castigo de un volcán que insiste en desprender todo el magma ardiente para arrasar todo aquello que se le ponga a su paso, y, hacer aún mayor la fajana a través de sus impresionantes coladas.

Sinceramente, y desde mi modesta opinión, La Palma no necesita publicidad de este tipo. Los palmeros/as merecen un respeto, pero algunos parecen no entenderlos, ya que aprovechan para hacer reportajes televisivos con artistas mediáticos. No hace falta decir quienes son. ¿Recuerdan aquella frase evangélica?  Por sus obras lo conoceréis. No descubro nada nuevo, si escribo o pienso que el problema por el que actualmente atraviesas todos los palmeros/as es muy complejo, especialmente a la hora de una reconstrucción de las partes afectadas por el volcán de Cumbre Vieja, pero también la delicada situación de todas aquellas personas que han perdido sus viviendas, tierras agrícolas y negocios. Mientras tanto, las ayudas económicas sigue siendo mínimas, pero hay que comprender que el volcán sigue activo y todavía no se sabe a ciencia cierta que es lo que puede seguir ocurriendo, junto con los múltiples terremotos que insisten en seguir alterar la superficie de la tierra. No tengo la menor duda que la Isla Bonita seguirá siendo bella y hermosa. No hay volcán que la destruya, pues el poder, la fuerza y la voluntad de los palmeros/as les convierten en verdaderos gladiadores/as para una próxima reconstrucción. Y concluyo: La Palma: un ´pulso´ entre el hombre y la naturaleza.

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