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11 de enero de 1999: el día que ‘nevó’ en Santa Cruz y La Laguna

Se cumplen 23 años de aquel tremendo temporal que tiñó con un manto blanco el área metropolitana de Tenerife

Un aguacero de granizo azotó a numerosos municipios de Tenerife el 11 de enero de 1999. La efeméride, traída hoy en Twitter -23 años después- por el Servicio Oficial del Sistema de Notificación de Observaciones Atmosféricas Singulares (SINOBAS) de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), nos recuerda aquel tremendo temporal que tiñó de blanco prácticamente todos los municipios que abarcan desde Santa Cruz y La Laguna hasta el Norte.

Félix Rojas, que cubrió aquel evento para DIARIO DE AVISOS, precisó un día después en su artículo que la borrasca se encargó de descender las precipitaciones “muy por debajo” de los 1.700 metros de altitud.

En Santa Cruz, agentes municipales y efectivos de Bomberos realizaron numerosos servicios a lo largo de la jornada, detectando la presencia de granizo en varios puntos de la capital, como el Barrio de La Salud, mientras que en La Laguna la granizada colapsó la Avenida de La Trinidad, y la caída de un árbol paralizó el tráfico en la Vía de Ronda. “Incluso se tuvieron que que habilitar cuadrillas y retenes de Parques y Jardines para solventar la problemática”.

Los teléfonos no paraban de sonar. El mal tiempo ocasionó, como era de esperar, alguna que otra inundación en viviendas y cortes de luz en algunos núcleos de Aguere, obligando a intervenir a los operarios de Unelco en la trasera del colegio Nuryana. “El mal tiempo había partido las líneas de una torreta de alta tensión y los cables restantes estaban produciendo chispazos y provocando un cierto peligro en la vía pública”, detalló Félix Rojas en el DIARIO.

Tacoronte también sufrió lo suyo. Un corte en el suministro eléctrico dejó sin luz a toda la zona de Mesa del Mar y una persona mayor sufrió una caída y tuvo que ser trasladada al centro de salud. En La Orotava, aunque el temporal no dejó granizo, fue tan intenso que provocó inundaciones en dos casas y un derrumbamiento que obligó a cerrar la carretera de Benijo. Los truenos, rayos y relámpagos se fusionaron con la granizada en Icod de Los Vinos y, además de retenciones en las carreteras, “el agua anegó completamente una panadería en La Vega”.

En su texto, Félix Rojas recordó que también fue “hace 23 años, en 1975, la última vez que los habitantes de la capital no tuvieron que desplazarse hasta Las Cañadas del Teide para tocar y jugar con la nieve”.

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