erupción en la palma

Proyectan recuperar 547 hectáreas de la colada para el sector platanero

La acción se llevará a cabo a través de un sistema de compensación de suelo rústico para crear 1.100 fanegas

La acción de recuperación de la colada volcánica ya está diseñada, y una de las tareas más urgentes es la planteada en una superficie de 545 hectáreas de lava, cuyo destino será la creación de 1.100 fanegas de plátanos. Esta acción viene a generar la esperanza para cientos de pequeños agricultores que allá por los meses de septiembre y octubre, cuando la acción depredadora del volcán sobre fincas de platanera, comenzaron a plantearse si una recuperación como la de antaño, tras la devastación del volcán de San Juan en 1949, sería posible.

Muchos son los que han lamentado la destrucción de centenares de hectáreas de platanera, el trabajo hecho por las gentes de La Palma sobre el malpaís, sobre el que se crearon un medio de vida que constituyó el sustento de tantas familias y el medio para costear los estudios de sus hijos más allá del medio rural, lo que permitió un cambio en la estructura económica insular.

Una gran estructura de suelo de cultivo destinado a la platanera. Esta es una de las finalidades recogidas en este plan estratégico de acción para la recuperación de La Palma, un documento en el que se han alcanzado importantes consensos a partir de la estrecha colaboración entre los gabinetes técnicos de los ayuntamientos de El Paso, Los Llanos de Aridane y Tazacorte, el Cabildo insular de la Palma a través de su área de Ordenación del Territorio e Innovación, y de la empresa pública Gestur, dependiente del Gobierno de Canarias.

“Hemos consensuado la creación, sobre la lava del volcán, y dentro de la acción de recuperación, este gran espacio para el cultivo del plátano a través de un sistema de compensación de suelo rústico”. Así lo explicó el consejero de Innovación, Ordenación del Territorio y Nuevas Tecnologías, Gonzalo Pascual, quien detalló que “este sistema permitirá que propietarios y propietarias de fincas sepultadas por el volcán aporten su superficie para proceder a acometer un proyecto de urbanización creando viarios, dotando a la zona y accesos de iluminación eficiente, y la instalación de sistemas de riego de abasto y equipamientos comunitarios, con lo que se lograría todo un espacio agrario correctamente tratado, en bancales y dentro de una nueva ordenación de ese territorio”. Para este fin será necesaria la sorriba, añadiendo tierra en bancales, de unos 1.500 hectómetros cúbicos de tierra de cultivo.

Los expertos que trabajan en el diseño y la concreción de esta acción, incluida en el denominado Eje de Acciones Estratégicas de Recuperación, creen que esta es una oportunidad no solo para recuperar una amplia zona del monocultivo del plátano, sino con un modelo de explotación agraria más sostenible y eficaz, con el que, además, de evitar acciones individuales a la hora de sorribar, añadiendo tierra en nuevos bancales que generaría un impacto ambiental sobre las medianías.

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