sociedad

Apellidos guanches

El geólogo y paleontólogo tinerfeño Francisco García-Talavera ha realizado un estudio sobre el origen de los apellidos de los canarios y su conclusión principal es la pervivencia de la herencia guanche
La emoción estuvo presente en todo el recorrido de la Patrona nada más salir de la plaza que recibe su nombre. F. P.

Francisco García-Talavera Casañas. | A pesar de los desastrosas consecuencias de la cruenta conquista de Canarias (muerte, transmisión de enfermedades, esclavitud, aculturación, desarraigo…) la población guanche -término genérico usado para designar a la antigua población de origen norteafricano líbico-bereber que habitaba el archipiélago canario hasta su redescubrimiento (siglo XIII) y posterior conquista europea (1402-1496)- aunque diezmada, ni mucho menos llegó a desaparecer como frecuentemente leemos y escuchamos. Todo lo contrario, excepto en las islas orientales (Lanzarote y Fuerteventura) y en El Hierro, muy castigadas por las razzias esclavistas, los guanches (sobre todo las mujeres y niños) quedaron en amplia mayoría con respecto al contingente colonizador (portugués y castellano, fundamentalmente) que arribó a este archipiélago en las décadas posteriores a su conquista, como lo demuestran las últimas investigaciones de la genética molecular (ADN mitocondrial), la lingüística, la antropología, la toponimia, etc.

El estudio que llevamos a cabo desde hace muchos años sobre el origen de los apellidos de los canarios, nos ha permitido reafirmarnos en la idea anteriormente expuesta sobre la pervivencia guanche. La numerosa población autóctona que sobrevivió a la brutal y desigual lucha, sufrió después una aún más despiadada represión y transculturación. Además, la escasa superficie de estas islas no le permitió a la nación guanche refugiarse en inmensas selvas impenetrables o en enormes cordilleras, como les ocurrió a muchas etnias indoamericanas que han conservado su lengua y cultura hasta nuestros días.

De tal manera que la potencia conquistadora (mediante la cruz y la espada) se apresuró a desarrollar la funesta estrategia de borrar del mapa, como etnia, a la nación conquistada, aprovechándose, asimismo, de que los guanches también eran de raza blanca y se notaba menos el mestizaje. En ella estaba incluida la aculturación del pueblo guanche, y así reprimieron con dureza sus referentes culturales (lengua, religión, costumbres…) e impusieron las suyas.

En consecuencia, los guanches fueron bautizados asignándoles el apellido del amo (si eran esclavos), del padrino de bautismo, del párroco que los bautizaba, del santoral del día, etc. Desgraciadamente, este hecho ha ocasionado que en la actualidad se conserven muy pocos apellidos de origen guanche, al contrario de lo que sucede en otras naciones del Estado español, como el País Vasco y Cataluña. No obstante, como ya hemos comentado en alguna otra ocasión, en muchos documentos de las primeras décadas después del sometimiento de las Islas, aparece un gran número de guanches bautizados con nombres y apellidos castellanos y portugueses, entre los que dominan los Hernández, González y Rodríguez, que, curiosamente, coinciden con los tres más abundantes en los canarios actuales y de los que es portadora un tercio de la población autóctona del Archipiélago.

Estas cifras son muy diferentes a las de otras regiones del Estado, un dato más que viene a confirmar la pervivencia mayoritaria de los guanches. Con tal fin, hemos seleccionado (pues hay algunos más) los apellidos guanches que, con mayor o menor representatividad han llegado hasta nuestros días, que son, por orden alfabético: Arucas, Baute, Bencomo, Chinea, de Taoro, Guanche, Oramas, Tacoronte, Tejena y Tenerife.

Arucas. Apellido toponímico, alusivo al fértil valle del norte de Gran Canaria, uno de los pocos que han llegado hasta nuestros días. En Canarias hay unas 45 personas portadoras de este antiguo apellido autóctono, de los cuales 40 viven en la provincia de Las Palmas y 5 en la de Santa Cruz de Tenerife. En el resto del mundo únicamente se encuentra presente en Estados Unidos (20), Cuba (1) y Brasil (1). Su escasa representación nos hace pensar en que fue adoptado en tiempos muy posteriores a la conquista.

Baute. Aunque para algún autor el origen del apellido Baute podemos encontrarlo en los hijos del mencey de Daute, la mayoría se inclinan por la procedencia del menceyato de Anaga, pues antes de la conquista los guanches llamaban Ibaute al conocido actualmente como Valle de las Huertas, en San Andrés (Anaga, Tenerife). Hoy en día, unas 2.100 personas nacidas en Canarias son portadoras de este apellido. Y en el mundo existen unas 7.500 personas que llevan este toponímico guanche (considerando únicamente el primer apellido). Y Venezuela es el país donde es más prevalente (2.250), seguido por nuestro archipiélago, Filipinas (1.150), Estados unidos (550), Colombia (450), Cuba (400), Uruguay (260) y Argentina (15). Bencomo. “El Gran Rey” era el mencey más poderoso de Tenerife y el que ofreció más resistencia durante la conquista, infringiéndole una estrepitosa derrota al ejército español en la batalla de Acentejo (1494), en la que perecieron más de 800 soldados del ejército invasor. Para muchos autores, Bencomo murió en la segunda y definitiva batalla de las llanuras de Aguere (aledaños de la actual ciudad de La Laguna). Actualmente unos 1.200 canarios deben llevar orgullosos el apellido de este glorioso caudillo tinerfeño, que murió en el campo de batalla, defendiendo a su patria frente al invasor. En el mundo hay unas 17.700 personas que llevan este patronímico guanche: Venezuela (8.200), México (3.800), Estados Unidos (2.250), Cuba (1.650), República Dominicana (50 y Ecuador (20).

Chinea. Según la tradición oral tiene su origen en Guadá (altos de Valle Gran Rey), y es posible que se deba a una noble isleña que fue bautizada como Ana Sánchez. Es el único apellido guanche originario de la isla de La Gomera, aunque es el más abundante en la actualidad, ya que lo llevan unos 4.600 canarios, aparte de otros miles repartidos por el mundo descendientes de ellos: Puerto Rico (2.570), Cuba (1.500), Estados unidos (670), Venezuela (600), Italia (200), Inglaterra (40), República Dominicana (30), Portugal (30) y Ecuador (25).

De Taoro. Con este apellido toponímico de Tenerife sucede lo mismo que con el de Arucas, pero en este caso sí conocemos con certeza el lugar de procedencia y su origen. El primero que fue bautizado con él, a finales del siglo XIX, era un expósito de La Perdoma (La Orotava, Tenerife), tal como me comunica personalmente el profesor Manuel Hernández González. El único lugar donde este toponímico se encuentra presente es Tenerife, con 10 portadores como primer apellido y 20 como segundo.

Guanche. El apellido Guanche -que para algunos autores, como Juan Álvarez Delgado, significa “el del pueblo, “el de la tierra”- lo tienen unas 1.300 personas nacidas en Canarias, que portan el etnónimo originario de su tierra. Al igual que los demás, este apellido se ha dispersado por América con el continuo flujo migratorio del, casi siempre forzado, y otras veces semiesclavizado (véase el tributo de sangre) pobre y sufrido pueblo canario (siglos XV – XX), del que siempre echaban mano para “repoblar” América. Curiosamente, en la provincia de Colón (Panamá) encontramos el río Guanche. En el mundo existen unas 3.550 personas apellidadas Guanche, siendo Cuba y Guatemala, con la misma cifra (1.170) los países donde es más prevalente. Le siguen Estados Unidos (200), Venezuela (185), Uruguay (50) y México (15).

Oramas. El apellido Oramas proviene del valeroso guerrero y caudillo de Telde llamado Doramas, uno de los principales líderes de la resistencia durante la conquista de Gran Canaria, en el último tercio del siglo XV, que pronto se ganó una merecida fama en su lucha contra el invasor, al llevar a cabo una guerra de guerrillas, en donde obtuvo sonadas victorias. En Canarias existen actualmente unas 1.680 personas apellidadas Oramas. Y en el mundo son unas 9.000: Cuba (3.500), México (1.400), Venezuela (1.200), Estados Unidos (650), República Dominicana (75), Uruguay (45) y Colombia (40).

Tacoronte. El toponímico Tacoronte (uno de los nueve menceyatos en que estaba dividida la isla de Tenerife antes de la conquista) lo poseen unos 2.200 canarios, aparte de otros cientos de familias, cuyo origen está en las islas, esparcidas por toda América: Estados Unidos (200), Venezuela (170), Uruguay (40), Brasil (30), Argentina (15) y Cuba (10). Es muy posible que este bajo número de cubanos apellidados Tacoronte se vea incrementado notablemente con los residentes en Miami.

DESARRAIGO

Tanto los apellidos Tacoronte, originario de Tenerife, y Oramas (Doramas), de Gran Canaria, tienen en común que en la actualidad son más abundantes en la isla contraria a su procedencia (hay más Tacoronte en Gran Canaria y Oramas en Tenerife) debido a la política de desarraigo que se llevó a cabo con los guanches tras la conquista.

Tejena. Este apellido, presuntamente toponímico (similar a Guantejina), proviene de Gran Canaria. Pedro Texena fue un canario guanche (como los llamó Fray José de Sosa) que se estableció en el menceyato de Daute como nuevo poblador, muy poco después de la conquista. No se encuentra actualmente en Canarias, pero sí hay cinco representantes en Valencia. Sorprendentemente es algo frecuente en Ecuador (2.100), y ya en mucha menor proporción en Venezuela (35) y Estados Unidos (15). Estos datos reflejan, una vez más la constante inmigración canaria hacia el nuevo mundo.

Tenerife. Curiosamente, el apellido Tenerife, que da nombre a la mayor de las islas Canarias, en la actualidad no se encuentra en este archipiélago, pero sí lo hace en Baleares, posiblemente introducido allí con los esclavos guanches vendidos en Ibiza a finales del siglo XV. Pero el dato más curioso viene dado por los más de 3.000 filipinos portadores de este apellido. Es muy probable que haya llegado a este archipiélago del Pacífico a través de unos frailes que partieron de Tenerife hacia Veracruz (México), y desde allí pasaron a Acapulco, donde se embarcaron en el célebre “Galeón de Filipinas” durante el proceso de evangelización de dichas islas, en las que, al igual que sucedió en Canarias y en América, al bautizar a los nativos les cambiaban el nombre y les ponían unos del santoral cristiano, y por apellido el que ellos querían (comunicación personal del profesor Manuel Hernández González). En este caso el de procedencia de los frailes. Unas 3.500 personas en el mundo son portadoras de este toponímico, siendo Filipinas el país donde es más abundante, como ya hemos comentado, con más de 3.000 portadores, seguido de Arabia Saudí (160), cifra a la cual también habrá que buscarle una explicación, Baleares (España) con 40, Estados Unidos (25), Pakistán (25), y Canadá e Inglaterra, ambas con 20 representantes.

También hay que decir que muchos de los apellidos guanches de las diferentes islas que sobrevivieron a la conquista -en gran parte toponímicos- como es el caso de Aixitimanao o Gentilmarao, Azanos, Tegueste, Telde, Chemida, Gando, Guanarteme, Maninidra, Manzanufro, Machicao, Aguaberque, Abtejo, Aguymes, Daute , Chasagua, Guanixemar y otros, pronto desaparecieron, porque incluso los propios guanches renunciaron a ellos presionados por las autoridades civiles y eclesiásticas, y en medio de un brutal proceso de aculturación. Y luego vino lo de la “limpieza de sangre” y “cristiano nuevo” o “cristiano viejo”, según lo cual hasta bien entrado el siglo XIX los guanches o sus descendientes no podían acceder a ningún puesto oficial de la administración civil, militar o eclesiástica, e incluso a la universidad, y eran considerados, en su propia tierra, como ciudadanos de tercera.

Consecuencia de todo ello, a lo largo de seis siglos, es la falta de autoestima que aún persiste en la mentalidad del pueblo canario, que muchos la expresan como “complejo del colonizado”.

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