el charco hondo

Electoralizados

Quizá sea tachado de exageración o profecía desproporcionada, tal vez huela a augurio hiperbólico, pero basta echar un vistazo a los acontecimientos para barajar, tirando de antecedentes o del presente imperfecto, que llegará el día en que las votaciones de las comunidades de vecinos o juntas de las sociedades gastronómicas, y las elecciones para elegir a la directiva de las cofradías de pescadores, peñas deportivas o comités organizadores de los viajes de fin de curso -entre otros hitos electorales- sean analizadas con detalle, análisis, sondeos e hipotéticas consecuencias para el conjunto del país por los principales medios de comunicación. Al parecer, interesa tener a cuarenta y siete millones de españoles conviviendo -sin tregua, ni descanso- con campañas electorales de lo que sea. Cualquier convocatoria es aprovechable para la estrategia de electoralizar la legislatura en lo que llegan las ansiadas generales. Únicamente el afán de electoralizar la actualidad explica que quienes vivimos en Murcia, Canarias, La Rioja, Extremadura o Aragón -entre otros territorios- estemos comiéndonos a diario la crónica de las elecciones en Castilla y León, comunidad autónoma a la que ojalá las cosas le vayan de cine, claro que sí, pero, ¿qué carajo nos importan las elecciones en Castilla y León a murcianos, canarios o extremeños? Poco o absolutamente nada. Interesa, pero no importa. Interesa porque, en lo que llegan las elecciones generales, allá por finales de 2023, la oposición, algunos medios y un ejército de tertulianos -omnipresentes en platós y estudios de Madrid- se suman a la ficción de que cualquier cosa que ocurra en cualquier sitio debe abordarse como unas primarias porque, empatando unas con las siguientes, alimentan la atmósfera del cambio de siglo con el que sueñan a diario. El domingo 13 de febrero se celebran, con la prerrogativa de convocarlas anticipadamente, las elecciones a las Cortes de Castilla y León, en las que se elegirán ochenta y un procuradores. Al resto del país, qué decir a los canarios, los mítines, debates, sondeos o ruedas de prensa que sobrevuelan esas elecciones nos quedan a años luz de la realidad que pisamos o compartimos, pero nos las calzan (informativamente) porque hay que cebar la idea de que también esa convocatoria debe leerse como primarias, cualquier cosa que ocurra, sea en Castilla y León, Alcantarilla o San Sebastián de los Reyes, debe ser contado con detalle al país electoralizado.

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