marcas

Hospiten recuerda que la hiperhidrosis tiene solución

La especialista Sara de Cabanyes explica que se trata de un fenómeno de sudoración excesivo que produce un gran impacto emocional en los pacientes
Dra. Sara de Cabanyes
La doctora Sara de Cabanyes, cirujana Torácica de Hospital Universitario Hospiten Bellevue, Hospital Universitario Hospiten Rambla y Hospital Universitario Hospiten Sur

La hiperhidrosis es un trastorno dermatológico que se caracteriza por una sudoración desproporcionada respecto a las necesidades de regulación de la temperatura corporal y “que llega a convertirse en un factor limitante de las actividades habituales de los pacientes”, según la doctora Sara de Cabanyes, Cirujana Torácica de Hospital Universitario Hospiten Bellevue, Hospital Universitario Hospiten Rambla y Hospital Universitario Hospiten Sur. 

La hipersudoración puede estar desencadenada por el calor, la actividad física o el estrés, independientemente de la temperatura ambiental. Se calcula que esta patología puede afectar al 2,8% de la población, con igual incidencia entre hombres y mujeres, y los síntomas suelen aparecer antes de los 25 años, pudiendo presentarse de forma constante o en fases o episodios.

El síntoma principal de la hiperhidrosis es la producción excesiva de sudor localizada en una o varias partes del cuerpo (típicamente axilas, palmas de las manos o plantas de los pies) que resulta incómoda e, incluso, puede dificultar nuestras actividades de la vida diaria (como manejar piezas pequeñas como tornillos o tuercas o escribir o dibujar en el caso de las manos) o de nuestro trabajo habitual (estrechar la mano de clientes si la región afectada son las manos) o, incluso, en nuestra forma de interactuar con otras personas (evitar llevar determinadas prendas de ropa por miedo a que se noten surcos de sudor en las axilas).

La doctora de Cabanyes aclara que existe una amplia variedad de técnicas que favorecen su corrección, como por ejemplo, el tratamiento quirúrgico, que consiste en la interrupción de la transmisión de los estímulos que comunican los distintos ganglios simpáticos torácicos entre sí mediante una técnica mínimamente invasiva y no muy dolorosa. 

Tras la cirugía, lo más habitual es que el paciente se despierte sin ningún tipo de drenaje torácico en una unidad de reanimación postquirúrgica. Si no se identifican complicaciones en la radiografía de tórax, el paciente podría ser dado de alta hospitalaria al cabo de unas horas con analgesia pautada para continuar el seguimiento en consultas externas. Por norma general, los efectos de la intervención son evidentes en las primeras horas aunque, en algunos casos, el paciente puede tardar algo más de 24 horas en sentir los efectos completos de la intervención.

La especialista también explica que en Hospiten se utiliza otro tipo de técnicas como el uso de la toxina botulínica, sobre todo, en la hiperhidrosis axilar, aunque también puede utilizarse para tratar otras regiones como la facial, la región inguinal, las palmas de las manos o las plantas de los pies. La formulación más extendida se aplica con pequeñas inyecciones subdérmicas. En este caso, se ha descrito una reducción de la sudoración del 50% en el 90% de los casos con un efecto de entre 4-5 meses y una incidencia de efectos secundarios menor del 6%.

La hiperhidrosis tiene solución y a pesar de ser una patología común y molesta, con gran impacto emocional, solo uno de cada tres pacientes consulta a profesionales sanitarios. En este caso, desde Hospiten se recomienda acudir a un especialista médico para valorar el grado de complicación y la técnica más adecuada para cada persona, ya que los avances médicos han logrado corregir este trastorno y, en consecuencia, mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus relaciones personales.

TE RECOMENDAMOS