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España y Marruecos pactan delimitar la frontera marítima en Canarias

Pedro Sánchez señaló que es una buena noticia para los conciudadanos de las Islas la creación de este grupo de trabajo
Sánchez y Mohamed VI degustaron una copiosa cena, que sella una nueva etapa de las relaciones. EP

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el rey Mohamed VI han acordado una declaración conjunta al término de su encuentro en Rabat, en la que se indica la celebración de la pospuesta Reunión de Alto Nivel (RAN) antes de que termine el año, pero en la que no hay ninguna mención a la integridad territorial.

Así, en el primer punto España reconoce “la importancia de la cuestión del Sáhara Occidental para Marruecos” y vuelve a reiterar “la iniciativa de autonomía marroquí, presentada en 2007, como la base más seria, realista y creíble para resolver este diferendo”, como ya expresó Sánchez en su carta al monarca, lo que ha permitido iniciar esta nueva era en la relación.

Sin embargo, en ninguno de los puntos aparece mencionada la necesidad de garantizar la integridad territorial y la soberanía, uno de los aspectos mencionados por el Gobierno en sus comunicados en estas dos últimas semanas y de los argumentos que había ofrecido para respaldar su nueva postura. “La soberanía nacional está fuera de toda duda, incluida Ceuta y Melilla”, tanto por la Constitución como por el compromiso del Estado, defendió Sánchez al ser preguntado por la ausencia de una mención explícita.

Por otra parte, España y Marruecos van a reactivar “el grupo de trabajo sobre delimitación de espacios marítimos en la con el objetivo de lograr avances concretos”. Se trata, comentó Sánchez, de “mantener discusiones de buena fe en el marco de la Convención de Naciones Unidas del Derecho del Mar”. “Esta es una muy buena noticia para los conciudadanos de Canarias”, resaltó.

Marruecos procedió a principios de 2020 a aprobar dos leyes por las que delimita el mar territorial marroquí hasta 12 millas y la zona económica exclusiva (ZEE) de 200 millas desde sus costas. Dicha delimitación entraba en conflicto con la de las aguas territoriales españolas en Canarias. Ya antes de este encuentro, el Gobierno había manifestado que ambos gobiernos deseaban resolver la cuestión de mutuo acuerdo y conforme a la citada convención de la ONU.

Argelia

Por otro lado, Argelia considera que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, “no consiguió nada” de lo que buscaba en Marruecos en materia de integridad territorial y estima que “tarde o temprano” el reino alauí “volverá a la carga” con sus tradicionales reivindicaciones de soberanía, según un alto cargo argelino citado por el portal Tout sur l’Algerie.

Esta fuente señaló que entre las “pocas medidas” contempladas en la declaración conjunta al término de la reunión entre Sánchez y el rey de Marruecos, Mohamed VI, no está algo que sí entraba en los “cálculos estratégicos” del Gobierno español: Ceuta y Melilla. “En este punto decisivo, (Sánchez) no consiguió nada”, sentenció.

Según este alto cargo citado por TSA, la parte marroquí no ha admitido ninguna alusión -“ni implícita”- a la integridad territorial española, lo que demostraría que Sánchez “vendió el alma por un plato de lentejas” y Marruecos “volverá a la carga tarde o temprano” para reividincar algo que considera tan “causa nacional” como el Sáhara Occidental. Vaticinó que Marruecos seguirá utilizando las “palancas” que durante años ha hecho valer como “intimidación” y “chantaje”, entre ellas la migración.

El Polisario recuerda las sentencias de la justicia de la UE

El delegado del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi, ha criticado el acuerdo suscrito durante la visita a Marruecos de Pedro Sánchez para reactivar el diálogo sobre la delimitación de espacios marítimos y ha advertido de que el Tribunal General de la Unión Europea ya ha establecido que sólo el pueblo saharaui puede decidir el futuro de sus aguas. Arabi ha aludido a la jurisprudencia de la UE, que en 2021 tumbó un acuerdo pesquero entre la UE y Marruecos porque afectaba a aguas adyacentes al Sáhara y no tenía en cuenta los intereses del pueblo saharaui, expresados a través de su representación política “legítima”.

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