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“No voy a poner un cordón sanitario a Vox, me parece un absurdo”

Manuel Domínguez dejará en breve sus responsabilidades como alcalde de Los Realejos, donde lleva gobernando desde 2011, para dedicarse en exclusiva a sus labores de presidente del PP canario y diputado autonómico
Manuel Domínguez

Manuel Domínguez dejará en breve sus responsabilidades como alcalde de Los Realejos, donde lleva gobernando desde 2011, para dedicarse en exclusiva a sus labores de presidente del PP canario y diputado autonómico. Queda un año para las elecciones municipales y autonómicas de 2023. En los cuatro meses que lleva al frente del partido en las Islas, ya ha vivido el desgarro de la dirección nacional de Pablo Casado y el optimismo que llega con el liderazgo de Núñez Feijóo.

Fue usted una apuesta de la dirección nacional anterior: ¿cómo se pasa de ser casadista a feijoísta?

“Siempre he tenido claro que, por encima de las personas, también de mí, está el PP. En aquel momento en el que Pablo se equivoca [al enfrentarse frontalmente con Isabel Díaz Ayuso a raíz de la comisión que cobró su hermano por conseguir mascarillas en China, sugiriendo un posible tráfico de influencias], todos teníamos claro que había que celebrar un nuevo congreso que iba a pivotar sobre Alberto Núñez Feijóo, que quizá era el presidenciable para el anterior cónclave, aunque al final no se presentara”. 

Pero usted apoyó a Casado hasta casi el final…

“En un primer momento, esperé pensando que detrás de las decisiones de Pablo había una estrategia. Al ver que no era así y que todo había saltado por los aires, tuvimos que tomar las riendas. Y la mejor decisión era celebrar el Congreso”. 

¡Qué descarnada es la política! A rey muerto, rey puesto…

“Sí, es casi como los niños, que no tienen piedad. Uno lo ve en el colegio: dicen lo que piensan, aunque en ocasiones sean dañinos con otros niños. La política es súper agresiva y directa, muy rápida. Los errores se pagan muy caros…”

¿No teme que algunos de los que fueron menos casadistas que usted en Canarias le estén esperando a la mínima?

“He vivido muchas tempestades dentro de este partido y he sido capaz de superarlas. Nunca camino mirando para atrás. Confío en mí y en mi proyecto. Y soy de los que cree que, cuando las cosas salen mal, hay que dar un paso a un lado. Pero no vivo eso con miedo”. 

El año que viene serán las elecciones municipales y autonómicas. ¿Irá Lope Afonso al Cabildo de Tenerife? ¿Y Carlos Tarife al Ayuntamiento de Santa Cruz?

“Lope es un hombre que ha demostrado su valía. No solo para el PP, sino para la política. He celebrado su vuelta por todo lo alto. Tiene muchas posibilidades de ser candidato al Cabildo de Tenerife. Tarife es un hombre que viene de la cantera. Y a mí me gusta mucho la cantera, porque a veces nos dejamos llevar por cantos de sirena con terceros que supuestamente vienen a salvarlo todo, y luego los resultados no son los esperados. Pero todo va a depender de lo que proponga la dirección insular y de los acuerdos a los que lleguemos entre la insular y la dirección autonómica. No hay nada cerrado”.

Feijóo siempre reivindicó la autonomía del PP gallego, ¿va a hacer usted lo mismo con la organización en Canarias?

“Yo he notado cómo la política de Canarias no se entiende. Ni nuestra idiosincrasia. Creo que, desde el PP, quien mejor puede decidir sobre el bien de los canarios es el PP de las Islas. Sin segregarnos de nadie, claro, porque el PP es un partido nacional. Pero hay que hacer ver, a los míos y al resto, muchas cosas que no son entendidas”.

¿Eso incluye la política de pactos? Mire lo que le ocurrió a sus compañeros de La Palma, que fueron expulsados por pactar con el PSOE en 2019…

“Creo que Alberto presupone esa autonomía. Veremos lo que deciden los ciudadanos en las elecciones, pero no creo que haya batallas como las que vivimos en otros momentos”.

Entonces, ¿no están ustedes abocados de forma casi natural a pactar con CC? 

“Yo lo creo. Es verdad que esta conversación no la he mantenido con el presidente todavía, pero me atrevo a decir que, en este momento, hay mucha más autonomía para decidir los pactos”.

¿Y usted llegaría a un acuerdo con Vox para ser presidente del Gobierno canario?

“Yo aspiro a un PP de mayorías y a que los pactos de Gobierno no precisen de tantos miembros como el actual cuatripartito. No voy a dejar de sentarme con Vox si fuese necesario, pero tampoco es que me lo pida el cuerpo. Vamos a ver de qué hablamos, porque esto de que no esté a favor de las autonomías me preocupa”. 

En Alemania, la ultraderecha se ha quedado fuera del Parlamento del estado de Schleswig-Holstein tras años de cordón sanitario del resto de fuerzas políticas, incluida la democracia cristiana, que el partido ‘hermano’ del PP. ¿No marca eso el camino que se debería transitar?

“No voy a poner ningún cordón sanitario a Vox. Me parece un absurdo. Y más si tiene representación ciudadana. A partir de ahí, sí es cierto que hay que hablar de proyectos concretos. Pero con Vox, con CC, con Ciudadanos o con el PSOE”.  

¿En qué medida cree que su experiencia como alcalde de Los Realejos puede ayudarle a forjar el tipo de liderazgo que quiere construir?

“Siempre he creído que para ser director de hotel, tienes que haber sido recepcionista. Para hacer una buena política autonómica, uno debe haber hecho primero una buena política local, haber vivido directamente el tú a tú con los vecinos”.

¿Esos galones se los damos también a Ángel Víctor Torres, que fue alcalde de Arucas? 

“Torres ha tenido un buen recorrido. Cosa distinta es que sea capaz de aplicar lo aprendido. O que haya aprendido lo suficiente. Yo creo que suspendió alguna asignatura, porque no lo está haciendo tan bien”.

Aunque usted está haciendo una oposición menos agresiva que su antecesora…

“No creo en la política agresiva sino en la constructiva. Ya dije que iba a actuar como en el Ayuntamiento de Los Realejos. Cuando fui oposición y gobernando con mayoría absoluta.  Voy a ser contundente en aquello que crea que no es bueno para Canarias, pero la razón se consigue sin gritar, demostrándole a la ciudadanía que el PP es coherente en su forma de actuar. Por ejemplo, creo que hemos hecho que el Gobierno cambie el rumbo en su intención de acabar con las escuelas infantiles privadas”.

¿En qué sentido?

“El Ejecutivo quería que los niños de 2 a 3 años fueran a la escuela pública y gratuita. Pero si a la escuela privada le quitas a los niños de 2 y 3 años, tienen que cerrar, porque el negocio no es rentable. ¿Qué hacemos entonces con los niños de 0 a 2 que están en esas escuelas? Esto no lo entendía el Gobierno. Yo siempre he hablado de plazas gratuitas, pero aprovechando las infraestructuras y los profesionales que tienen las escuelas infantiles privadas. Y si, en una ciudad como el Puerto de La Cruz, faltan 80 plazas, que se hagan públicas, pero sin que eso implique la desaparición de las que ya están funcionando. Creo que finalmente les hemos hecho ver que estaban equivocados. Sin gritar ni faltar al respeto”. 

Otra de sus exigencias al Ejecutivo autonómico es la bajada de impuestos, pero tanto los organismos internacionales como el Banco de España prefieren ayudas selectivas a los sectores más vulnerables a la inflación, como defiende el Gobierno…  

“Creo que los números casi son como el derecho, interpretables. Y que no debería haber un plan fiscal rígido. En 2019, cuando este Gobierno llegó, puso el impuesto de sucesiones en tramos específicos que antes no existían y subieron el IGIC del 6,5 al 7%, revirtiendo las bajadas de impuestos que el PP había pedido a cambio de apoyar los presupuestos de 2018. Si entonces se pudo atender los servicios públicos con unos recursos menores que los que hay ahora, ¿cómo es posible que hoy no podamos volver a esa bajada en el impuesto de sucesiones o en el IGIC? No nos olvidemos de que Canarias es una comunidad con superávit”. 

Y unos servicios públicos bastante deteriorados que necesitan inversión pública…

“Yo, con los mayores ingresos de la historia de Canarias, no he visto una evolución a mejor. La sanidad, hoy en día, es la peor que ha vivido Canarias. Y no le echemos la culpa al covid”.

La sanidad lleva muchos años con problemas….

“Pero no es cuestión de dinero. Es un tema de gestión. No es posible que, en plena pandemia, hubiera hospitales saturados y no se derivara hacia centros privados con camas vacías. Le iba a costar lo mismo al ciudadano y al Gobierno, quizá un poco menos. Pero como hoy en día se gobierna por ideología…”

Históricamente hemos tenido niveles de concertación altos…

“Hoy en día no. El Gobierno ha mermado mucho la concertación”. 

Ese dato no lo tengo yo tan claro… En  todo caso, hay consenso en que para tener servicios públicos robustos se necesitan niveles impositivos altos, como ocurre en los países del norte de Europa…  

“Porque allí el poder adquisitivo es brutal. El nivel de los sueldos no tiene nada que ver con el de España”.  

Entonces, de lo que se trata es de que suban los salarios, ¿no?

“Depende, puedes subir los salarios y mantener los impuestos. O puedes mantener los salarios y bajar los impuestos. Y tienes un poder adquisitivo mayor. Tampoco todo es lineal. Soy de los convencidos de que, a una menor presión fiscal, hay un mayor consumo y menor economía sumergida”.  

EL AGUIJÓN 

Manuel Domínguez tiene ese aire de alcalde de pueblo que habla con la gente después de la procesión y los atiende siempre con cordialidad, como corresponde a un buen caballero. O a un vendedor educado y atento. Con ese mismo tono mantiene un discurso liberal en lo económico y crítico con los movimientos ecologistas, pero sin insultar a nadie. Sabe que la ola nacional del PP le beneficia. Y que en Canarias hay quien adora ese conservadurismo de apariencia tranquila.    

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