medio ambiente

Aridane González: “Siempre hay una excusa para no acelerar la transición energética y ecológica”

El presidente del comité de expertos para el Estudio de Cambio Climático y el Fomento de la Economía Circular y Azul del Gobierno de Canarias, Aridane González González, afirma que nos encontramos en una emergencia climática
Aridane González

El presidente del comité de expertos para el Estudio de Cambio Climático y el Fomento de la Economía Circular y Azul del Gobierno de Canarias, Aridane González González, afirma que nos encontramos en una emergencia climática. Canarias es una zona vulnerable y está muy afectada por los impactos del cambio climático; por tanto debemos tener una mayor celeridad que otras regiones a la hora de tomar decisiones. El informe de evaluación del riesgo frente al cambio climático elaborado por Grafcan concluyó que tenemos 47 puntos de alto riesgo de inundaciones, y por la subida del nivel del mar unos 5.000 habitantes tendrán que ser realojados y desaparecerán 150 playas.

-¿Cómo se encuentra la salud del planeta?
“Obviamente no ha mejorado y por eso hay que visibilizar y concienciar a la ciudadanía de esta situación. Tenemos el gran reto que es contrarrestar la gran pandemia del siglo XXI que es el cambio climático y, además, una actividad humana es totalmente destructiva hacia el planeta, extrayendo recursos naturales para satisfacer la demanda de las sociedades occidentales”.

-En Canarias, el futuro que se presenta es aún peor.
“Canarias no es ajena a la situación. El último informe de Grafcan de evaluación del riesgo frente al cambio climático en las costas concluyó que tenemos 47 puntos de alto riesgo de inundaciones, y pone el foco en la vulnerabilidad de infraestructuras esenciales como puertos, aeropuertos, desaladoras, depuradoras o centrales térmicas que correrían riesgo en caso de lluvias torrenciales. En los próximos 50 años podrían desaparecer 150 playas o zonas de costa al subir el nivel del mar, los 5.000 habitantes de estas zonas tendrán que ser realojados, y supondrá un gran impacto económico para el Archipiélago. Al hablar del cambio climático, degradación de los sistemas o del medio ambiente, muchas personas no entienden que tiene una derivada económica”.

-Se nota la tropicalización del clima con un aumento de las temperaturas, más episodios de calima, eventos con vientos fuertes y menos días de lluvia.
“Tenemos que situar a Canarias dentro de un escenario de cambio climático, donde hemos visto que las precipitaciones están cayendo en las últimas décadas, un 75% por debajo de los registros que eran habituales, y los modelos dicen que nos encaminamos a un escenario donde las sequías van a ser más acentuadas. Hay varias islas que han decretado la emergencia hídrica. Al final, si vemos que el clima se está tropicalizando y que las reservas de agua tanto en superficie como en el subsuelo están disminuyendo habrá que tomar medidas. En primer lugar, hay que hacer esfuerzos para la regeneración y reutilización del agua usada. También aumentar la desalinización, pues estamos abocados a tener que recurrir a ella. Canarias ha sido un punto estratégico mundial al liderar el avance de las tecnologías de desalación ante la necesidad de acceder al agua. Por ultimo, la sociedad debe hacer un consumo responsable del agua. Cabe recordar que nuestros acuíferos están sobreexplotados, incluso contaminados”.

-¿Qué opina de los esfuerzos del Gobierno en adelantar al 2040 la descarbonización?
“Como científico me parece perfecto, porque estamos en emergencia climática y evidentemente tenemos que tomar medidas. Canarias es una zona muy vulnerable, está altamente afectada por los impactos del cambio climático y, por tanto, debemos tener mayor celeridad que otras regiones europeas en tomar decisiones. Así se establece en una ley que es bastante ambiciosa pero insisto en que no debe ser solo un esfuerzo del Gobierno, sino que tiene que venir ayudada por recursos de la Unión Europea como región ultraperiférica, y también por parte de la sociedad canaria”.

-Hay avances en el cambio energético, con el aumento del peso de las energías renovables, así como el autoconsumo en viviendas o edificios. ¿Por qué no avanza la movilidad sostenible?
“En el mix energético de Canarias está cobrando mayor fuerza las energías renovables, ya supera el 20%, pero no podemos depender solo de la fotovoltaica o eólica, tenemos que aunar todas las presentes, así como las futuras como el hidrógeno o los saltos de agua. Evidentemente, no vale con producir energía, sino también hay que tener capacidad de almacenarla para distribuirla cuando se necesite. Avanzamos hacia unas administraciones y un sector industrial autosuficientes y llevamos hace tiempo diciendo que el autoconsumo energético debe democratizarse, de ahí el esfuerzo del Gobierno de Canarias y los Cabildos para fomentar ese autoconsumo en la sociedad. Evidentemente hay que solucionar el tema de la movilidad sostenible. No puede significar que todas las personas cambien su coche por uno eléctrico, pero hay que apostar por cambiar a una movilidad colectiva, y ahí todavía se necesita un mayor recorrido, una planificación de la movilidad urbana e interurbana para que las personas vayan dejando su coche y se muevan colectivamente”.

-¿Habrá que generar nuevas infraestructuras o podremos utilizar las actuales?
“Es un debate que todavía se está estudiando técnicamente, pero entiendo que hay que apostar por la conservación del territorio, seguir realizando infraestructuras que dañen el territorio debe ser estudiado al detalle. Debemos avanzar ahora en la movilidad con lo que ya existe, no podemos esperar diez años para construir una infraestructura. Hay modelos que funcionan en otras regiones como carriles bus-vao para hacer más eficiente el transporte colectivo, lanzaderas de enlace, cambiar los vehículos a modelos electrificados o de cero emisiones, debemos ir en esa línea. La movilidad es el segundo generador de emisiones de gases con efecto invernadero, por eso la importancia de descarbonizar la movilidad”.

-No podemos olvidarnos de las especies vegetales y animales en peligro, tanto terrestres como marinas.
“Evidentemente, en la parte marina ya tenemos problemas en los sebadales y cytoseiras (algas marrones), que están sufriendo una regresión, si bien no se debe solo al impacto del cambio climático sino a la actividad humana, porque la actividad de la pesca ha provocado una disminución del 90% de biomasa en los últimos 50 años. Además, debido a la tropicalización, el aumento de la temperatura ambiental, genera la acidificación del Ph del agua oceánica como consecuencia del CO2, lo que genera grandes impactos en los ecosistemas, sobre todo en aquellos organismos que tengan un esqueleto calcáreo (moluscos, algas y algunos crustáceos). En la parte terrestre tenemos un problema añadido, no solo hay un desplazamiento de especies autóctonas por el clima, sino además han aparecido especies invasoras que las ponen en riesgo, como la serpiente californiana o el rabo de gato. Tenemos un enorme problema ambiental que debemos afrontar y hay que buscar soluciones”.

-Vemos los efectos de la contaminación de plásticos en los ecosistemas terrestres y marinos. Ya se encuentran microplásticos en peces y erizos de mar.
“Los plásticos de un solo uso son un enorme problema medioambiental. Estamos creando un impacto en el medio ambiente al ser incapaces de dar una solución de gestión a un tipo de residuos concretos. Lo primero que debemos hacer es cambiar nuestros hábitos para dejar de tirar residuos al medio ambiente, ya sea un barranco o al océano, porque estamos causando un daño que durará cientos de años. A nivel oceánico, los microplásticos han pasado a la cadena trófica. Varias investigaciones en las dos universidades canarias han demostrado su presencia en especies salvajes y de piscifactoría, y otros estudios los han detectado en el ser humano. No es solo un problema del plástico en sí, sino de los contaminantes asociados a los mismos, que pueden generar problemas de salud”.

-Hay una cantidad de basura que llega a nuestras costas, algunas tiradas en nuestras Islas y otras provenientes de lugares lejanos o del tráfico marítimo.
“Compañeros de la ULPGC participaron en una campaña de limpieza en Alegranza y publicaron imágenes de la gran cantidad de residuos que se habían acumulado en sus playas. Somos islas en medio del océano y nuestras playas reciben gran cantidad de basura. Se clasificaron plásticos de todo tipo, artes de pesca, cabos, palets, etc. Debemos reflexionar, el ser humano debe cambiar sus hábitos de consumo, generamos gran cantidad de residuos que luego tiramos y no damos otra salida. No todo viene por las corrientes de lugares lejanos, hay que perseguir la basura originada por el tráfico marítimo y en nuestro territorio”.

-¿Qué pasos hay que dar para seguir avanzando?
“Aunque las administraciones están sensibilizadas, hay un problema muy grave, los trámites y la burocracia no van al ritmo que necesita la emergencia climática. Ya la tenemos encima, vemos su impacto y sabemos que sus mayores efectos vendrán en dos o tres décadas. Siempre hay una excusa para no acelerar la transición energética y ecológica: la crisis económica, la crisis del COVID, la guerra en Ucrania. Hace falta una mayor presión social, ahora hay más respeto por el medio ambiente, la sostenibilidad, y hay un cambio en los hábitos”.

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