La Guardia Civil de Lanzarote, en el marco de la investigación llevada a cabo entre los meses de marzo y junio del presente año, identificó a 4 personas como presuntas autoras de un delito de estafa con criptomonedas en Canarias. Se trata de tres varones y una mujer con residencia en España y Francia con edades comprendidas entre los 35 y 45 años, sin antecedentes policiales.
El pasado marzo, un hombre se presentó en las dependencias de la Policía Nacional de Arrecife denunciando ser víctima de una estafa tecnológica tras haberse interesado en la inversión de criptomonedas, poniéndose en contacto con un supuesto bróker que se encargaría de rentabilizar su inversión. Había entregado 170.000 euros.
La víctima de esta estafa con criptomonedas en Canarias procedió a realizar diversas transferencias bancarias durante un período de tres meses, ingresando cantidades de dinero que oscilaban entre los 3.000 euros y los 57.000 euros, hasta llegar al capital total mencionado, siendo el perjudicado una persona con alto poder adquisitivo.
Asimismo, una vez realizadas las correspondientes transferencias a favor del presunto bróker en distintas cuentas bancarias, cesaron todas las comunicaciones, percatándose la víctima en ese momento que se trataba de un fraude.
Investigación de la estafa con criptomonedas en Canarias:
La Guardia Civil durante el trascurso de la investigación realizó las pesquisas oportunas y las diversas gestiones para el esclarecimiento de los hechos acontecidos, entre ellas, procedieron a identificar a todas las personas implicadas como los beneficiarios de las cuentas corrientes de destino del capital defraudado, significando que estas cuentas fueron abiertas de forma presencial. Tres de las personas denunciadas son responsables de empresas relacionadas con el mercado de criptomonedas.
Los falsos brokers simulaban ser especialistas en inversiones de criptomonedas y captan a sus víctimas mediante publicidades engañosas. Durante un tiempo prolongado, un gestor contacta por teléfono casi a diario con el cliente para lograr intimar a nivel personal, al tiempo que les hacen ver las supuestas ganancias que van consiguiendo gracias a su primera inversión, pero también para destacarles lo que podrían ganar si elevaban sus fondos.
De esta forma convencen a los inversores para que realicen transferencias, dado que estos confían plenamente en el negocio que les planteaban sus brokers de confianza.
En el momento en el cual el inversor desea retirar sus beneficios, comienza los problemas con diferentes escusas. Entre ellas les solicitan pagar unos impuestos para conseguir más transferencias, o directamente les indican que el mercado ha cambiado y han perdido todo su dinero.
Tras indicarle que han perdido todo su dinero, se pone en contacto con el ciudadano otro Bróker, que le indica que le va ayudar a recuperar lo perdido con nuevas inversiones, entrando en una espiral de perdidas hasta “quemar” la cuenta.
Por todo ello, las diligencias instruidas fueron puestas a disposición del Juzgado de Guardia de Arrecife.