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Estafa 90.000 euros a dos hermanos en Santa Cruz fingiendo ser inspector de Hacienda

Los estafados introdujeron el dinero en una caja de zapatillas de deporte cubierta con papel transparente y se lo entregaron en una tienda
Estafa 90.000 euros a dos hermanos en Santa Cruz fingiendo ser inspector de Hacienda

La Fiscalía Provincial de Santa Cruz de Tenerife pide siete años de cárcel para un hombre por fingir ser inspector de Hacienda y estafar 90.000 euros a dos hermanos en la capital tinerfeña que tenían pendiente una regularización fiscal con la Agencia Tributaria.

El escrito de calificación, recogido por Europa Press, señala que los hermanos tenían “angustia” tras recibir una comunicación de la Agencia Tributaria estatal para el inicio de un expediente de comprobación e investigación.

Debido a esta situación, un proveedor, actuando de “buena fe”, les dijo que tenía un amigo que era inspector de Hacienda y les podía facilitar una cita con él, si bien, el acusado no era inspector sino agente tributario pero se presentaba falsamente como inspector ante sus amistades –de hecho ya había sino condenado a dos años de cárcel pero la pena quedó suspendida–

Así, un día quedó en su oficina con los dos hermanos y tras conocer su situación fiscal les solicitó un primer pago de 30.000 euros, de tal forma que cada hermano extrajo 15.000 euros de sus cuentas, introdujeron el dinero en una caja de zapatillas de deporte cubierta con papel transparente y se lo entregaron en una tienda a una empleada para que lo enviara.

Tras ese primer pago, el acusado les indicó que todo iba bien pero al mismo tiempo, “trataba de infundirles miedo sobre la posible existencia de un delito fiscal” para conseguir que le entregaran más dinero.

De hecho, les dijo que los funcionarios de Hacienda “se estaban portando bien y que no llevarían el tema a la Fiscalía” pero para ello era necesario otra entrega de otros 30.000 euros, que volvieron a ser entregados siguiendo el mismo modus operandi.

Incluso, posteriormente llegó a haber otra entrega de 30.000 euros más para sumar un total de 90.000 euros.

A partir de ese momento, uno de los hermanos ya le advirtió de que “no tenía más dinero” y que el que había abonado era una partida de ahorro para su hijo, que estaba acabando los estudios de Magisterio Infantil y le iba a ayudar a montar una guardería.

El acusado llegó a exigir otro pago de 30.000 euros pero los denunciantes no lo abonaron.

Finalmente, el expediente de comprobación ante la Agencia Tributaria acabó con un acta de conformidad por la que regularizaron su situación fiscal con pagos superiores a los 73.000 euros cada uno.

Según la Fiscalía, el acusado no tuvo ningún tipo de participación real en la tramitación de estos expedientes pues ni era funcionario al servicio de la AEAT ni tenía “ninguna capacidad de influencia” en la actuación profesional de los funcionarios “ni hizo nada por influir” en ellos.

La Fiscalía considera que los hechos son constitutivos de un delito continuado de estafa y pide también que abone una indemnización de 45.000 euros a cada hermano y el pago de una multa de 2.880 euros.

El juicio se celebra el lunes a las 10.00 horas en la Sección Quinta de la Audiencia Provincial.

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