Como siempre, la sustancia queda evidenciada enseguida ante ciertos entrevistados y José Miguel Ruano, consejero de Presidencia, Administración y Servicio Público, Planificación Territorial y Patrimonio Histórico del Cabildo de Tenerife, es un caso de libro, nunca mejor dicho, pues acaba de publicar Archipiélago atlántico, su tesis doctoral (2023), que repasa la vinculación Canarias-Estado. Este exletrado (coyuntural) del Parlamento regional fue pieza clave en numerosos gobiernos de CC, de Rodríguez a Martín, Rivero o Clavijo. Su tendencia al sosiego, la reflexión y didáctica desactiva al entrevistador y le aboca a explicaciones profusas, aunque también deja perlas que, en este clima, resultan clave: “Aunque sustentada en la unidad, la asimetría del Estado autonómico español es una riqueza”. Que algunos apunten.
–Empezaré con una maldad: ha elegido una editorial navarra, un nacionalista canario…
“(Se lo toma bien) Es una editorial jurídica española, debía ser así, al tratarse de una tesis de la facultad de Derecho”.
–No podía ser canaria…
“Pero creo más importante, incluso, que el libro tenga difusión allá para que se entienda la singularidad canaria. Aquí la conocemos mejor, aun cuando mucha gente no la identifique”.
–Y eso que tenemos nuevo Estatuto desde 2018: ¿conoce bien el canario el trato diferente con el que se nos compensa?
“No, aunque es verdad que la pandemia fue una regresión para muchas cosas. En el orden político, el Estatuto es poco conocido, aunque el libro va más allá y, aparte de unas notas históricas sobre nuestra incorporación a la Corona de Castilla y las disputas con Portugal en el XV, se centra en los sucesivos progresos de las Islas antes de ser consideradas archipiélago atlántico, que es lo que ocurre en 2018. Esto es fruto de un proceso intenso que comienza cuando, en 1982, se niega lo de archipiélago y se deja la denominación solo de Canarias. Luego, en el cambio de 1996, se incorpora archipiélago, pero limitándolo de forma expresa al territorio terrestre, y hasta el artículo 41 decía que todo lo que eran aguas de jurisdicción española estaban fuera del territorio del archipiélago. Hubo debates por sentencias del Constitucional sobre este alcance y ese Tribunal dijo que, para que este territorio pudiera considerarse parte del archipiélago, debía incorporarse al Estatuto y así lo hacemos en 2018. El libro pretende poner de relieve el valor jurídico y político de la expresión archipiélago atlántico y desarrollarlo, sobre todo en lo que representa el territorio terrestre y marítimo y lo que implica en la relación con terceros estados (delimitación con Marruecos); la modulación de las políticas económicas del Estado hacia Canarias, tal y como hace la UE con las RUP; y competencias de titularidad estatal, para las que se buscaron fórmulas de cooperación, pero que no se han puesto en marcha, como lo de los aeropuertos”.
–Tampoco están satisfechos con las competencias de Costas: ¿se traspasaron mal?
“Sin duda. Son muy pobres. De una competencia meramente patrimonial, el Estado hizo reserva de informes, que acaban siendo cuasi vinculantes para las autorizaciones regionales, y de todos los cánones por ocupación de dominio público”.
–¿Ve margen de negociación?
“Sí. Canarias ha pedido reabrirlo en la Comisión Bilateral y supongo que hay condiciones”.
–Por Cataluña, se habla mucho de la igualdad de los españoles, pero ¿puede España dejar de ser asimétrica?
“La asimetría, que es un concepto politológico, es una riqueza. La diversidad, el tratamiento de los hechos diferenciales en sentido jurídico, es una riqueza, aunque esto, en un Estado como el nuestro, está sustentado en el principio de unidad. Por eso, en mi tesis defiendo que la unidad estatal no está en duda, y eso en Canarias lo hemos tenido siempre claro. Eso no significa no reconocer nuestro hecho diferencial, que es ser un archipiélago atlántico, uno de cuyos efectos es tener un REF especial. Se trata de cuestiones básicas pero, desgraciadamente, siempre volvemos a la casilla de salida”.
–¿Hay demasiada brocha gorda y se olvida que ni Franco cambió lo de Navarra, Euskadi…?
“Sí, el problema es que se desconoce mucho la historia y se simplifica, lo que te condena a planteamientos erróneos y te mete en el discurso de los secesionistas, a los que interesa que no se reconozca el hecho diferencial y la asimetría para justificar su posición de ruptura. Por el contrario, en el libro hago una proclamación de la necesidad de lealtad constitucional, que es la base de un estado descentralizado. En Alemania, un estado federal, se llama lealtad federal. Toda la lealtad constitucional, incorporada por el Constitucional en sus sentencias, viene de la copia del modelo alemán…”.
–Se dice que España es más descentralizada que Alemania…
“Bueno, no es así, pero el estado de las autonomías sí tiene un nivel de descentralización bastante elevado, y más con los estatutos de última generación, los del XXI, pero aún requieren de desarrollo, y nuestro caso es claro, pues solo se ha transferido Costas, y encima mal. No se ha tocado nada de los aeropuertos, la seguridad privada, la integración de un plan de telecomunicaciones específico en la agenda digital española o la instalación de energía eólica en el espacio marítimo-terrestre, que con toda probabilidad es competencia regional. Hay mucho retraso”.
–Pese a esto, ¿se puede decir que Canarias tiene el mejor trato diferencial en la UE, en España…?
“En la UE, sin duda, pero en España, no. Todo el avance que logramos en los años 90 al conseguir el estatus de RUP en la UE, estando distinguidos en el Tratado con el máximo nivel jurídico (en el aquel momento Ámsterdam y, a principios de este siglo, el de Lisboa), eso nos da una identidad y singularidad en la Europa de 27 estados que no tenemos en España”.
–¿Y se cambiará la Carta Magna para eso en este clima?
“El libro apunta a eso, porque lo que se buscaba con lo de Archipiélago atlántico, que no es ninguna tontería, es ese reconocimiento que ya tenemos en la UE, pero que aún no está bien reconocido en España. Incluso, el libro crítica sentencias del Constitucional posteriores al Estatuto, como la 16/2023, que es absolutamente rechazable al considerar que el REF no tiene garantía institucional. Eso es ignorancia total sobre la integración de Canarias en el Estado”.
–En 2018, no se paró de decir que se anclaba el REF…
“Exacto, el Constitucional utiliza su doctrina anterior al estatuto y la plasma, sin cortarse un pelo, creando esa jurisprudencia como antecedente sin considerar el nuevo estatuto…”.
–¿Estamos condenados a explicar siempre el REF con un nuevo gobierno, aunque los funcionarios sean los mismos?
“Sí, pero son factores culturales, y es muy importante conocerlos nosotros primero. Hay una cita de Séneca en el libro que dice que ‘El que no sabe a qué puerto dirigirse, ningún viento le es favorable’. En el fondo, nosotros sabemos que tenemos un régimen de identidad y debemos articular su defensa, y no solo CC, sino los partidos que apoyaron el Estatuto: PSOE, PP, NC y ASG”.
–Pero, insisto, ¿se podrá cambiar la Constitución?
“El problema es que el debate territorial se centra en las urgencias de la conformación de un gobierno, cuando estos asuntos de Estado trascienden eso. Jurídicamente, ahora es complicado; políticamente, dependerá de la posición real que CC consiga en su relación con el Gobierno. El libro se sitúa en el marco del Derecho, otra cosa es que, por ejemplo, yo me considero nacionalista canario y eso no se contradice, al contrario, con creer en la unidad del Estado y la Constitución del 78”.
–Uno de los grandes retos de Torres es acordar un nuevo sistema de financiación autonómico: ¿lo ve igual de difícil?
“Es complicado, porque ERC y Junts usan eso de ‘España nos roba’ en busca de una relación económica parecida al Cupo vasco que no tiene alcance en el régimen jurídico de Cataluña y contravendría con claridad el tercer principio del Estado autonómico: unidad, autonomía y solidaridad. En Alemania, hay estados menos ricos y otros son contribuyentes netos, pero eso forma parte de los modelos descentralizados, al igual que, en la UE, hay países que contribuyen al presupuesto europeo y otros que son beneficiarios”.
–Vuelvo a la asimetría: ¿entiende al que piense que la ZEC o la RIC son seudoparaísos fiscales, aunque legales?
“No, eso se resolvió en los 90 con el concepto de ultraperiferia. Se crea el Poseican y, desde aquí, todo un acervo que supuso un avance muy grande en la UE, pero no en España. De hecho, aún tenemos en vigor, aunque con más de 20 cambios, la ley de aspectos fiscales del REF de 1991 y la de económicos del 94. Y siguen un montón de problemas con la Agencia Tributaria por la RIC, la deducción por inversiones en el territorio africano próximo, nunca se permitieron los servicios financieros justamente para evitar paraísos fiscales… Hay muchas limitaciones y creo que hay que trabajar más como en Europa, donde, por ejemplo, hay beneficios fiscales mucho más importantes que los de aquí en sitios como Irlanda”.
José Miguel Ruano: “Aunque sustentada en la unidad, la asimetría del Estado autonómico español es una riqueza”
"En la UE, Canarias tiene el mejor trato diferencial como RUP, pero eso aún no lo hemos logrado con el Estado”





