Un vistazo a la realidad del sur de Tenerife, contrastada con representantes municipales y agentes económicos y sociales, permite dibujar un mapa a medio construir de una comarca que, por su potente músculo turístico y su capacidad para generar empleo, reivindica “más atención” y “otra marcha” a la hora de impulsar los grandes proyectos pendientes.
El crecimiento de población experimentado por la zona meridional de la Isla –hay municipios que han aumentado su padrón en más de un 200% en los últimos 20 años– ha desbordado las previsiones de las administraciones públicas. Basta echar un vistazo a la situación de los centros educativos (hasta 14 localidades sufren un “colapso” en las aulas, como publicó ayer DIARIO DE AVISOS) para comprobar que seis municipios del Sur conforman las “zonas rojas” por masificación establecidas por el Gobierno de Canarias.
Faltan centros educativos, pero también modernizar algunos de los existentes. La excepción de este curso ha sido la apertura, por fin, del ansiado instituto de Parque La Reina, que ha sustituido los barracones de Guaza.
En materia de sanidad, el Hospital del Sur ha registrado notables avances en los últimos años, aunque sigue lejos de ser ese gran centro plenamente equipado que pueda compararse con los hospitales del área metropolitana. Actualmente se espera por la construcción de un edificio que permitirá incrementar su superficie hasta los 47.000 metros cuadrados, tras un acuerdo alcanzado entre el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife.
AEROPUERTO
La remodelación integral del aeropuerto del Sur es otra de las grandes asignaturas pendientes. AENA ha incluido su reforma en el DORA III (Documento de Regulación Aeroportuaria que planifica las inversiones a partir de 2026), pero el proyecto llega tarde a juicio de representantes institucionales y empresarios, que recuerdan al ente estatal que Tenerife Sur “está a la cabeza en rentabilidad y a la cola en innovación”.
El puerto industrial de Granadilla continúa sin acabarse y sin prestar el servicio que se esperaba a estas alturas. Han pasado más de cinco años desde que el entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, inaugurara, en marzo de 2018, el dique exterior y contradique, que siguen ofreciendo una imagen que, de momento, no se corresponde con las expectativas del hub de energías limpias que aspira a ser el puerto, en línea con las futuras medidas de descarbonización del transporte marítimo.
Las colas de tráfico en el Sur, que cada día ponen a prueba la paciencia de miles de automovilistas, es otro asunto que revela la falta de planificación viaria. Desde sectores empresariales se pide que comiencen cuanto antes las obras del falso túnel de la TF-1 entre Playa de Las Américas y Fañabé (proyecto ya adjudicado por 90 millones de euros) y que los trabajos del tercer carril entre San Isidro y Los Cristianos se ejecuten “de inmediato”, sobre todo en uno de los grandes cuellos de botella de la comarca como es el tramo de la autopista entre Oroteanda y Los Cristianos.
Otra actuación pendiente en materia de tráfico es la construcción del Intercambiador de Los Cristianos, proyecto considerado “urgente” y que permitirá combinar diferentes tipos de transporte, además de crear una gran zona de aparcamientos.
El Cabildo adjudicó en septiembre el contrato de servicios para la redacción del proyecto, así como para el soterramiento de la avenida Chayofita por un importe de casi 500.000 euros. Son dos actuaciones estratégicas que mejorarán la movilidad en una zona en la que pasa factura el alto volumen de tráfico portuario y las limitaciones de espacio del muelle aronero.
Un ejemplo de proyecto encallado desde hace años y que sigue a la espera de ver la luz es el parque de bomberos del suroeste de Tenerife, más que necesario para dar seguridad a la zona de la Isla de mayor expansión turística y con mayor crecimiento de población.
La regulación del alquiler vacacional, modalidad turística que ha disparado los precios de los arrendamientos en las zonas de costa y medianías, es otro de los asuntos que más preocupa en el Sur. Los precios están por las nubes, hasta el punto de que trabajadores del sector turístico se ven obligados a dormir en caravanas, furgonetas e infraviviendas, como informó el pasado domingo este periódico.
La Consejería de Turismo ya se ha puesto manos a la obra y, tras cerrar el 26 de noviembre la consulta pública sobre la futura Ley de Ordenación Sostenible, en la que se recogieron 5.400 alegaciones, elaborará ahora el borrador de la ley, para que a finales de enero entre en el Parlamento de Canarias.
Por último, desde sectores empresariales reclaman mayor agilidad administrativa por parte de las instituciones públicas, sobre todo desde los ayuntamientos. Lamentan la “tortuosa” tramitación de los proyectos, que en muchas ocasiones se ven frenados a la hora de conceder las licencias de obras.





