Personal del Servicio de Urgencias Canario (SUC) asistió a cinco personas que resultaron afectadas por el incendio declarado ayer en una planta de compostaje ubicada en la zona de Parque La Reina, dentro del término municipal de Arona, en un suceso que está causando notable alarma entre vecinos y turistas, dada la enorme espectacularidad del mismo. Además, un albergue de animales cercano tuvo que ser evacuado para evitar que los acogidos allí sufrieran los efectos de la columna de humo tóxico resultante de la incidencia.
La extinción de las llamas no se descarta pueda demorarse incluso entre una y dos semanas, pese a que las emergencias las combaten desde el primer momento con todos los medios disponibles. Las autoridades ya han recomendado cerrar ventanas para evitar que el humo se cuele en las viviendas, entre otros consejos.
Sobre los daños personales, es menester priorizar la reseña de que dos de los afectados precisaron ser trasladados a un centro hospitalario, tal y como confirmó el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes) 1-1-2 del Gobierno de Canarias. Se trata de un varón de 61 años con problemas de salud y un bombero de 43 años que presentaba una lesión ocular de carácter moderada, si bien se confía en una evolución positiva de ambos casos.
Recomendaciones
En cuanto al albergue de animales, su desalojo (para lo que se requirieron voluntarios) es, como se ha dicho, inherente a la toxicidad de una columna de humo propia de la combustión de este tipo de materiales, y que ha obligado a las autoridades a recomendar a la población de Parque La Reina, Buzanada, Guaza, Cabo Blanco y Valle de San Lorenzo cerrar puertas, ventanas y cualquier ventilación para evitar la entrada de humo en su hogar, así como evitar permanecer al aire libre y, sobre todo, no permitir que los niños y niñas salgan a jugar. En todo caso, si se sale al exterior, lo mejor es utilizar mascarillas y, por supuesto, en caso de nube densa, hay que evitar conducir para prevenir accidentes por falta de visibilidad, como se recuerda desde redes sociales ligadas al Cabildo Insular.
Llamada a la calma
La alcaldesa de Arona, Fátima Lemes, hizo ayer una llamada a la calma y explicó que, en todo caso, la rápida reacción de las emergencias imposibilita la extensión del fuego, por mucho que no lejos del mismo incluso se encuentre una gasolinera. De ello se encargan los servicios de extinción, entre los cuales figuran varias dotaciones de Bomberos de Tenerife, el citado Servicio de Urgencias Canario y un helicóptero del Grupo de Emergencias y Salvamento del Gobierno de Canarias, que realizó continuas descargas de agua sobre el lugar del incendio hasta que la llegada de la noche interrumpió su capacidad de servicio. Todo ello, con el respaldo de la Guardia Civil y de la Policía Local de Arona.
A este respecto, Lemes valoró el trabajo de los efectivos de emergencias frente a un siniestro “muy llamativo por el humo y la aparatosidad de las llamas [es cercano a la TF-1 y muy visible para miles de residentes y turistas]”, a la par que confió en que hoy, con el apoyo de los medios aéreos, se pueda avanzar en las tareas de extinción y “atajarlo lo antes posible”, aunque no descarta que dure “unos días” por la alta combustión del material almacenado.









