Hace dos años, Maurizio Errico, un empresario de Arona, tuvo una gran idea. Un proyecto consistente en ayudar a niños en situación de vulnerabilidad y con problemas familiares. En un primer momento, no sabía cómo llevarlo a cabo, pero su ímpetu por querer ayudar le hizo buscar las fórmulas. Errico es profundamente creyente y, por ello, le propuso su iniciativa al sacerdote de Los Cristianos, José Estévez, quien rápidamente no dudó en apoyarlo. Además, creó puentes con otras instituciones de la localidad y, desde ese momento, todo fueron facilidades. Uno de los amigos de Mauricio, Michael Bharwani, gerente de Adidas en Tenerife, apoyó la propuesta. También el presidente del CD Marino, Francisco Santamaría y el Ayuntamiento de Arona.
También se sumó el Rotary Club, organización que intenta contribuir a mejorar las condiciones de vida en sus comunidades. Con todas estas piezas, E consiguió los mimbres para dar vida a su propósito y, finalmente, creó “Estrella en la calle”, iniciativa con la que quiere ayudar, al menos, a 24 niños vulnerables de Arona a través del fútbol.
“Considerando la atracción que el fútbol ejerce en edades tempranas, creí conveniente promocionarlo como herramienta preventiva frente a diferentes elementos que puedan llevar por la vida mala a algunos jóvenes: drogadicción, alcoholismo o ludopatía son peligros demasiado frecuentes en nuestra sociedad”, explica. En las bases de su proyecto, Errico abogó por utilizar el deporte, “ya no solo como un medio saludable para el desarrollo humano”, sino también para “integrar personas en la sociedad al servicio de la paz y de la hermandad”. Además, también considera que este tipo de iniciativas posibilitan “el crecimiento en autoestima y confianza en uno mismo”.
APOYOS
El proyecto comenzó, pues, con el apoyo del Rotary Club, del sacerdote de Los Cristianos, el Ayuntamiento de Arona, el CD Marino y el gerente de Adidas Tenerife, pero se le sumó también el hermano de Maurizio, Salvatore Errico, gerente de Químico Fénix, colaborando en la financiación y apoyo logístico. Salvatore, junto a Bharwani, costearon la ropa y las botas de los niños y quedaba la última pata de la iniciativa: “Tuvimos varias conversaciones con Santamaría, quién rápidamente me dijo que el Marino podría ayudar a 24 niños, además, podrían entrenar en el campo Anexo Antonio Domínguez y ellos pondrían los entrenadores. Este club cuenta con 30 equipos de fútbol base. Sabía que no iba a ser fácil, pero, por su parte, siempre hubo ganas de llevar a cabo el proyecto”.
La ayuda del CD Marino ha sido clave, pero Errico destaca la contribución de José Estévez, el párroco de la Iglesia de Los Cristianos. “Su figura es vital, pues este proyecto tenía apoyo económico, pero solo en el plano material. Él fue quién accedió a financiar un psicólogo y un trabajador social para apoyar en aspectos psicosociales. Al fin y al cabo, el deporte ayuda a liberar tu mente, pero contar con profesionales que escuchen y apoyen a estos niños lo perfecciona todo”, señala.
INICIOS
Una vez creada la estructura, el proyecto “Estrella en la Calle” ha empezado a caminar. De hecho, ya ha comenzado una fase de entrevistas a familias para reunir a 24 niños en situaciones de extrema necesidad y, posteriormente, elaborar los grupos, que empezarán a entrenar en los próximos meses. Los tres grupos que se pretenden crear comprenden estas edades: de 7 a 9, 9 a 11 y de 12 a 13.
Por ahora, Maurizio Errico se muestra satisfecho por la ayuda brindada por particulares y amigos a su iniciativa. “Este es un proyecto sin ánimo de lucro. Mi felicidad consiste en ayudar a los niños. Lo económico queda en un segundo plano”, remarca el fundador.
Aunque se trata del principio de una gran andadura, el impulsor de esta idea avisa de que “aún hay muchas cosas por perfeccionar”. “Mi intención pasa por desarrollar un proyecto gigante para ayudar a niños con problemas. Hay un sinfín de cuestiones que solucionar en esta sociedad. Si no ayudamos a los que serán nuestro futuro, estos dilemas seguirán doliéndonos en las generaciones venideras”. Por eso, Errico pretende, en el futuro ,ampliar las infraestructuras y, además, en unos meses, creará un evento benéfico para recaudar fondos. “Necesitamos que la gente ayude y tome este tipo de proyectos como ejemplos. Hay que devolver a nuestras comunidades lo que ellas nos han dado a nosotros”, insiste.





