Después de una vida dedicada al trabajo, la jubilación se convierte en el ansiado premio final. Para muchos, este momento marca el inicio de una nueva fase de crecimiento personal y el logro de metas pendientes. Algunos prefieren adelantar su retiro, lo que se conoce como jubilación anticipada, aunque esto suele implicar una reducción en la pensión. Por ejemplo, si alguien decide jubilarse dos años antes de la edad legal y ha cotizado menos de 38 años y seis meses, su pensión se reducirá en un 21%. Sin embargo, si la persona ha trabajado más de 44 años y seis meses, la reducción será solo del 13%.
En 2024, la edad legal de jubilación es de 66 años y seis meses si se ha cotizado menos de 38 años, y de 65 años si se ha cotizado más. Algunos trabajadores optan por retirarse antes de alcanzar la edad ordinaria, siempre y cuando hayan cumplido con un mínimo de años cotizados; de lo contrario, sufrirán reducciones en su pensión, las cuales varían según el número de meses que se adelante la jubilación. Por ejemplo, si se adelanta un mes con más de 44 años y seis meses cotizados, la reducción será del 2,81%, mientras que adelantar dos años con menos de 38 años cotizados resultará en una reducción del 21%.
Según el Instituto Nacional de la Seguridad Social, entre enero y mayo de 2024, la edad media de jubilación anticipada fue de 63,2 años, con una pensión promedio de 1.767,84 euros al mes. Esta cifra es 313,36 euros superior a la pensión media de quienes se jubilan a los 65 años, que es de 1.454,48 euros. Aunque la jubilación anticipada tiene penalizaciones, quienes optan por ella suelen haber cotizado muchos años con bases altas, lo que les permite soportar los recortes. Además, ciertos colectivos pueden retirarse anticipadamente sin penalización, como personas con discapacidad o aquellos que han trabajado en condiciones peligrosas o insalubres.
Reformas recientes
La reforma del sistema de pensiones ha introducido la posibilidad de combinar la jubilación demorada con la activa. Esto permite a los trabajadores retrasar su retiro para aumentar su futura pensión, y luego pasar a un régimen mixto donde combinan trabajo y pensión. La jubilación demorada, modificada en 2021, permite alargar la edad de retiro y recibir un 4% adicional por cada año de retraso, con la opción de consolidar este aumento en la pensión futura o recibirlo como un pago único. También, a partir del segundo año, se acumula un 2% semestralmente.
Con la jubilación activa, es posible combinar la pensión con un salario, algo que antes no era compatible con la jubilación demorada. Esta combinación, ahora permitida, permite acumular bonificaciones que pueden llevar a pensiones superiores a la máxima del sistema, que en 2024 es de 3.175 euros mensuales (44.450 euros anuales).







