Desde principios de siglo, la NASA planteó la necesidad de sustituir el traje espacial EMU (siglas de extravehicular mobility unit, unidad de movilidad extravehicular), en activo desde 1983, que es el atuendo que actualmente siguen utilizando los astronautas de la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés). No fueron pocos los prototipos de traje que se presentaron a lo largo de los años, pero la agencia no lograba dar con la tecla adecuada para diseñar uno que cumpliera con todos los complejos requisitos necesarios.
Finalmente, en 2019, todas las versiones anteriores y la experiencia obtenida durante su desarrollo dio lugar al prototipo xEMU, una mejora del traje existente con el que se esperaba poder sustituir los utilizados por las tripulaciones de la ISS y, con el tiempo y las correspondientes actualizaciones, poder ser utilizados en la vuelta a la Luna y en las primeras misiones tripuladas a Marte. La NASA realizó una vistosa presentación en público, aunque con un prototipo incompleto.
Sin embargo, la agencia se vio obligada a tirar la toalla en mayo de 2022, dos décadas y más de 400 millones de dólares después de iniciar sus esfuerzos, admitiendo su incapacidad para completar el desarrollo del nuevo traje espacial. La solución, una vez más, recurrir al sector privado, sacando a licitación un contrato para su diseño y fabricación. El contrato fue adjudicado a Axiom Space por un valor de casi 230 millones de dólares.
Axiom Space, fundada en el año 2016 en Houston (Texas, EE.UU.), presentó recientemente, durante el Congreso Astronáutico Internacional celebrado en Milán, Italia, el diseño del traje denominado AxEMU (Axiom extravehicular mobility unit). La empresa contó con la colaboración de la firma italiana de moda Prada, que aportó su amplia “experiencia en materiales de alto rendimiento, características y técnicas de costura”, para el diseño de la cubierta exterior del traje, centrado en el rendimiento y en mejorar la comodidad de los astronautas.
Al igual que los viejos trajes A7-L utilizados en las misiones Apolo y vestidos por los doce astronautas del programa que pasearon sobre la superficie lunar entre 1969 y 1972, el AxEMU tendrá una gruesa cubierta blanca para reflejar el calor y ofrecer protección térmica y contra los micrometeoritos a los astronautas. La mochila del nuevo traje contiene todos los sistemas de soporte vital, control de temperatura, eliminación de dióxido de carbono y humedad, y comunicaciones. El AxEMU permitirá a los astronautas de las misiones Artemisa pasar hasta ocho horas fuera del módulo lunar en las extremadamente hostiles condiciones de la superficie lunar, donde las temperaturas pueden oscilar entre los 180 grados bajo cero a la sombra y los más de 200 al sol.
Pese a su presentación en sociedad, el AxEMU aún tendrá que superar una larga batería de duras pruebas que llevarán mucho tiempo, lo que supondrá otra piedra en el zapato del programa Artemisa, que sigue acumulando retrasos y sobrecostes.
Artemisa III, la primera misión tripulada que volverá a posarse en la Luna en más de medio siglo, fue anunciada para septiembre de 2026 en la última actualización del calendario del programa. Cumplir ese plazo no parece posible a estas alturas, pero, en cualquier caso, sí es más que probable que antes de finalizar esta década veamos de nuevo a astronuatas caminando sobre la superficie lunar. Ahora, además, sabemos cómo irán vestidos.





