ciencia

El Gobierno cree probable en un 77% una erupción en Canarias en 50 años

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó ayer la nueva normativa de Protección Civil que incorpora una estimación científico-técnica sobre el alto riesgo volcánico en el Archipiélago
Erupción en La Palma. DA

El Gobierno de España ha incorporado a su nueva normativa de Protección Civil una estimación científico-técnica que sitúa en el 77,69% la probabilidad de que se produzca al menos una erupción volcánica en Canarias durante un periodo de 50 años. El dato, referido al conjunto del Archipiélago, aparece en el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicado ayer.
La cifra figura en la Orden INT/1071/2026, de 7 de octubre, por la que se publica el acuerdo del Consejo de Ministros del pasado día 6 que aprueba la nueva Directriz Básica de Planificación de Protección Civil ante el Riesgo Volcánico.

El documento sustituye a la normativa estatal de 1996 y establece nuevos criterios para preparar la respuesta de las administraciones ante futuras emergencias volcánicas.
La estimación del 77,69% no significa que exista una erupción inminente ni permite predecir cuándo o en qué Isla podría producirse. Se trata de una probabilidad estadística a largo plazo utilizada para determinar los territorios donde será obligatoria la aplicación de la nueva directriz.

La cifra aparece en el apartado 1.4 del anexo, denominado «Objeto y ámbito de la directriz básica», donde el Gobierno establece los criterios para delimitar las zonas del territorio nacional expuestas al riesgo volcánico. En concreto, el documento adopta como referencia una probabilidad de erupción igual o superior al 5% en un horizonte temporal de 50 años. A continuación, la disposición señala expresamente: “Bajo este criterio científico-técnico, la única zona del territorio nacional que supera dicho umbral es el archipiélago canario con un 77,69 %”.

El BOE añade que esa estimación equivale a un tiempo de recurrencia de 33 años, debido a la elevada actividad volcánica histórica reciente de Canarias. Esto no significa que las erupciones deban producirse cada 33 años. La recurrencia es una referencia estadística y no establece un calendario de futuros fenómenos eruptivos.

La normativa también recoge una comparación con el Campo Volcánico de La Garrotxa, en Cataluña, donde la probabilidad estimada de erupción durante 50 años es del 1,09%.
La diferencia entre los porcentajes recogidos en el documento tiene una consecuencia directa para el Archipiélago. Según establece la normativa, Canarias es la única comunidad autónoma española donde resulta obligatoria la aplicación territorial de esta directriz de riesgo volcánico.

Así, en el caso de Canarias, los planes deberán contemplar las particularidades de cada Isla y prestar especial atención a los municipios y zonas con mayor exposición. También será necesario considerar la población residente y la población temporal, un factor especialmente relevante en territorios con una importante actividad turística.

La nueva directriz incorpora los avances científicos y la experiencia adquirida durante las últimas erupciones registradas en España. Entre sus principales novedades figura la necesidad de mejorar los mapas de peligrosidad y riesgo volcánico, los procedimientos de vigilancia y los sistemas de alerta temprana.

La nueva directriz incorpora los avances científicos y la experiencia adquirida durante las últimas erupciones registradas en España. Entre sus principales novedades figura la necesidad de mejorar los mapas de peligrosidad y riesgo volcánico, los procedimientos de vigilancia y los sistemas de alerta temprana.

Los planes deberán contemplar diferentes escenarios eruptivos para evaluar las posibles consecuencias sobre viviendas, carreteras, infraestructuras, servicios esenciales y actividades económicas. Además, la planificación deberá incluir medidas de protección a la población, zonas de seguridad, procedimientos de evacuación y mecanismos de coordinación entre administraciones.

La norma también establece que los análisis de riesgo tengan en cuenta la ordenación del territorio y los usos del suelo. Los mapas resultantes deberán estar disponibles en formato digital y permitir su consulta pública.

TE PUEDE INTERESAR