El tenor tinerfeño Airam Hernández regresa al Teatro Real de Madrid, donde cantará por primera vez uno de los roles belcantistas de referencia, el de Roberto, conde de Leicester, protagonista masculino de la ópera María Estuardo, de Gaetano Donizetti. Este título se presenta en el coliseo madrileño en coproducción con el Liceu de Barcelona, el Donizetti Festival de Bérgamo, el Teatro La Monnaie/De Munt de Bruselas y la Ópera de Finlandia, con José Miguel Pérez-Sierra en el podio.
Hernández participará en cuatro funciones, los días 16, 19, 27 y 30 de diciembre, compartiendo escenario con Silvia Tro Santafé (Elisabetta), la soprano grancanaria Yolanda Auyanet (Maria Estuardo) y Krzysztof Baczyk (Giorgio Talbot).
Tras esta producción a Airam Hernández le esperan Das Lied von der Erde (Mahler) en la Opernhaus Stuttgart; Giovanna d’Arco (Verdi) en Ópera de Tenerife -25, 27 y 29 de marzo, en un elenco que encabeza Auyanet-; el Requiem de Mozart junto a la Filarmónica de Gran Canaria; L’enfant prodigue (Debussy) con la Sinfónica de Tenerife (11 de abril) y su debut en Der fliegende Holländer (Wagner) en el Théâtre du Capitole de Toulouse.
LA TÉCNICA
“Volver al bel canto es un buen método para reafirmar la técnica con personajes increíbles”, afirma el tenor tinerfeño. “Aunque me motiva moverme en todo tipo de repertorios, me entusiasma regresar a la melodía pura y genuina de Donizetti, autor, junto a Bellini, clave para definir los principios estéticos del bel canto romántico. Interpretar su música te lleva a cuidar con mimo el fraseo, el canto legato y a teñir la voz de infinidad de colores para conseguir la máxima expresividad”, asevera.
“Maria Estuardo, junto a las otras dos óperas de la Trilogía Tudor, Anna Bolena y Lucrezia Borgia, reúne algunos de los mejores momentos de Donizetti, y para interpretar a Leicester hay que controlar la línea de canto manteniendo la elegancia en el fraseo, base del estilo. Así lo preparé con mi maestra, Mariella Devia”, expone el tenor.
“Aunque el punto de vista del personaje del director de escena del montaje que preparamos, David McVicar, es diferente -matiza Airam Hernández-, ya que concibe a Leicester lejos de la idea romántica: no lo reduce al enamorado que da su vida por la mujer que ama, dejándolo en un solo tono dramático, sino que propone una mayor dimensión del personaje, ofreciendo una nueva lectura en la que Leicester se muestra como un tipo ambicioso que se mueve en un registro mucho más rico en emociones, capaz de usar todos los recursos que están a su alcance para lograr sus objetivos”.
Airam Hernández ha conseguido prodigarse en un repertorio diverso en estilos, épocas y géneros: óperas de Mozart o Cherubini, pasando por el bel canto romántico de Donizetti o Bellini, por obras de Verdi, Mussorgsky o títulos de autores de los siglos XX y XXI, así como piezas fundamentales del ámbito sinfónico, del oratorio, del lied o de la canción española.





