El Gobierno de Canarias, a través de la consejería de Bienestar Social, ha sacado a licitación la contratación de los dispositivos domiciliarios GSM-IP, sensores y dispositivos móviles para el servicio de teleasistencia avanzada para personas mayores y dependientes. “Esta licitación permitirá multiplicar por cinco la actual atención de teleasistencia avanzada, alcanzando a unas 14.000 personas”, destacó el viceconsejero, Francis Candil.
El procedimiento de licitación contempla un importe de 22,689 millones de euros de presupuesto, que se financian con fondos Next Generation, con cargo al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR). El plazo de presentación de ofertas terminará el 27 de enero.
La licitación forma parte del plan de choque para la economía de los cuidados y refuerzo de las políticas de inclusión, y del plan de apoyos y cuidados de larga duración a través de la desinstitucionalización. Hasta el momento, el servicio de teleasistencia avanzada ha sido gestionado mediante la colaboración de entidades externas, lo que ha permitido cubrir las necesidades básicas de una parte de la población. No obstante, la creciente demanda, especialmente entre personas mayores y colectivos vulnerables, requiere aplicar un sistema propio.
Al aprovechar los últimos avances tecnológicos, como la Inteligencia Artificial, sistemas de Internet de las cosas y plataformas de gestión de datos en tiempo real, se podrá favorecer la ampliación y mejora del servicio entre la población de personas mayores y en situación de dependencia que requieran de un apoyo, de tal manera que se perciba un aumento de su calidad de vida. Al mismo tiempo, mejorará la atención diaria de recursos asistenciales y la seguridad dentro del hogar.
Con el objetivo de garantizar la sostenibilidad y eficiencia del futuro sistema, se establece como primera fase la adquisición de dispositivos tecnológicos tales como sensores, terminales móviles, pulseras de emergencia y equipos de monitorización remota. Los dispositivos serán progresivamente integrados en la estructura del servicio público de teleasistencia.
Esta mejora ofrece una serie de beneficios, como el seguimiento constante del estado y ubicación de la persona, gracias a sistemas de localización GPS y conexión a redes móviles; la prevención de situaciones de riesgo y una mayor tranquilidad para los familiares. Supone, además, una mejora de la autonomía, pues las personas mayores o dependientes pueden mantener una mayor independencia.





