La Policía Nacional ha trasladado a Gran Canaria a un hombre de 51 años, extraditado desde Mauritania, sobre el que pesaba una Orden Internacional de Detención (OID) por delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y pertenencia a organización criminal.
La entrega se llevó a cabo el 18 de febrero en el aeropuerto de la Isla, en cumplimiento de la Orden de Extradición emitida por el Juzgado de Instrucción Número Uno de Las Palmas de Gran Canaria, en coordinación con la Fiscalía de Extranjería.
La investigación policial, iniciada en 2021, atribuye a la organización liderada por el detenido la gestión y flete de al menos 73 embarcaciones que entre 2021 y 2025 llegaron a Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura con 3.594 migrantes a bordo. Durante estas travesías, al menos 180 personas fallecieron o desaparecieron en el mar.
El grupo criminal operaba desde El Aaiún (Marruecos), donde centralizaba la planificación de las rutas y la logística. El ahora extraditado tenía como función la captación de inmigrantes de origen subsahariano, bangladesí y pakistaní, a quienes proporcionaba la infraestructura necesaria para su traslado a Marruecos y la gestión de documentación falsificada que les permitía cruzar la frontera de Mauritania con destino a Europa. Por estos servicios, los migrantes pagaban hasta 15.000 euros, recibiendo un cheque-garantía por los servicios contratados.
Según la Policía Nacional, algunos de los migrantes informaron tras su llegada a Canarias que los miembros de la organización utilizaban la violencia, coacciones y secuestros para exigirles pagos adicionales, llegando incluso a agredirles físicamente y, en ocasiones, utilizando armas de fuego.
El 9 de agosto de 2024, las autoridades lograron localizar y detener en Mauritania al fugitivo en virtud de la Orden Internacional de Detención emitida por España. Desde entonces, permaneció en prisión en espera de su extradición.
Tras su llegada a Gran Canaria, el detenido quedó a disposición de la autoridad judicial competente, que decretó su ingreso en prisión preventiva hasta que se completen los trámites judiciales.
La investigación sigue abierta y la Policía Nacional trabaja en el cumplimiento de las órdenes de detención internacional emitidas contra otros miembros de la organización.






