El titular es : “Trump invade la política española con Sánchez en busca de movilización y Feijóo de perfil”. La estrategia es reclamar adhesiones después de levantar muros para luego acusar de deslealtad y falta de colaboración. ¿Qué es esto de que Feijóo se pone de perfil? ¿Es que tiene que alinearse con la política europea de Sánchez y Albárez? ¿Por qué no se permite que la oposición haga oposición sin hacerse la foto con el Gobierno? La pregunta es: ¿Trump invade a España o al Gobierno de España? El posicionamiento de éste es suficientemente claro para que sea manifiestamente incompatible con el que ha ganado las elecciones en Estados Unidos. Esto no se le escapa a nadie. Si alguien está en una situación de compromiso con respecto al mandatario norteamericano y sus aliados es el presidente y nadie está obligado a seguirle en su aventura personal. Tiene lo que tiene y es prisionero de sus compromisos. Esa es su mochila y no puede pretender que otros le ayuden a cargarla. Claro que Feijóo se pone de perfil. No tiene otra, a riesgo de convertirse en un títere de Sánchez. Al menos de perfil no está abiertamente en contra. Eso se lo deja a Abascal. Sin embargo, las críticas no van dirigidas a este último. No interesa, cuanto más crezca más estará satisfaciendo los intereses de la Moncloa, y esto lo saben ambos. Feijóo está de perfil, como los egipcios. Dicen que esperando por los no casos a que se exponen los socialistas. No hay caso, pero lo poco que hay es muy feo. Éticamente impresentable. Claro que el relato acabará cuando todo llegue a las manos de Conde Pumpido. Mientras tanto Feijóo seguirá de perfil y el Gobierno encabezando una solución para Palestina que solo apoya un país de la UE, y sin reconocer a Edmundo González en Venezuela. Ante esta posición tan precaria yo también me pondría de perfil, igual que hacen muchos socialistas sin que lo puedan decir abiertamente. El problema estriba en que el gallo no puede cantar demasiado alto porque si no le pondrán aranceles. Ahora hay que meterse con la tecnocasta sin nombrar a Trump, no vaya a ser que se cabree, pero mientras tanto, si no le sigues la corriente, te pones de perfil como mal menor. Indiscutiblemente vivimos en dos mundos diferentes, el de la realidad de la calle y el de los articulistas de El País. La noticia es los extraordinarios beneficios de la banca en el pasado año. La banca financia a los medios más importantes y mientras siga ganando dinero la cosa irá bien para todos. Sumar está agonizando y no presionará para que suban los impuestos a las empresas. Por otra parte garantiza la paz empresarial aunque los sindicatos no sean capaces de reunir a mil personas en toda España para una manifestación contra el PP. La señora Botín está satisfecha y le da igual las tonterías que diga Napoleonchu. Trump es malo y Feijóo se pone de perfil, pero el día que amenace con tocarle el bolsillo le retirarán el apoyo a quien lo provoque. Esa es la situación. Todos de perfil de una forma o de otra.
TIEMPO DE TSUNAMIS
Estamos en el tiempo de los megatsunamis, de los asteroides, de los volcanes y de todos los desastres imaginables. Del diluvio se salvarán unos pocos. Lo malo es que no sabemos quiénes serán. El Apocalipsis siempre habla de que un tercio perecerá y nosotros queremos estar en los dos tercios restantes. Unos imbéciles se están jugando el universo a los dados. Einstein decía que era Dios el que lo hacía. Hay cinco mil niños en Canarias que esperan que los acojan en buenas condiciones. Tienen el mismo derecho a vivir dignamente que todos nosotros. Son niños, igual que nosotros lo fuimos un día, igual que nuestros hijos o nuestros nietos. Yo, por ahora, no sé hacer otra cosa que escribir. Antes me dedicaba a otras tareas. Ninguna meritoria. Lo prometo. ¡Qué difícil es todo esto! Hay una regla elemental para la supervivencia. No te lo creas todo, no le hagas caso a todos los que susurran en tu oreja, y procura distinguir entre la verdad y la mentira. Ya sé que es arriesgado hacerlo. Te llamarán negacionista y otras cosas. Antes me amenazaban con ir al infierno, pero yo sabía que no existía aunque estaba pensado para gente como yo. Espero que el tsunami no se lleve mi casa, que el asteroide cumpla con ese 1,2% para no hacernos daño, y el volcán sea tan inofensivo y tan amigo como siempre. A pesar de todo, la vida continuará y vendrán otros políticos a quitarnos el sueño y adiestrarán a miles de personas para que aprendan a odiarnos. Unos cuantos más. Estamos en el tiempo de los megatsunamis y todo tiembla porque llegan los malvados para sustituir a los que antes también ejercieron el mal. Un hombre dijo: “Bienaventurados los mansos porque ellos poseerán la tierra, pero la tierra es de los violentos, y los mansos sólo dispondrán de la felicidad y la libertad, que no es poca cosa, cuando pongan la mejilla del desprecio a los cantos de sirena. Para eso hay que inventar otro espacio donde no existan ni la izquierda ni la derecha ni el centro, donde las orientaciones las fije la tendencia del corazón, donde los humanos dejemos de ser un cúmulo de instintos y pasiones, donde no temblemos a la espera de un asteroide sentados en la plaza principal del mundo aguardando ser achicharrados por la estupidez. Carlos Oroza decía que lentamente seríamos nosotros, lentamente seríamos después.
