Por Carlos Acosta García
Hace unos años escribí un artículo sobre las llamadas entonces palabras moribundas, esas que fueron un día gloria y esplendor del idioma castellano y que hoy, con el paso del tiempo, se están yendo a pique. Escribo esto porque hoy he tenido ocasión de escuchar a una persona mayor, al recibir una visita inoportuna, esas que llegan a la hora de comer o cuando uno está en la ducha, estas palabras: “¡Vaya hombre; parece que se extreman!”. He consultado varios diccionarios (incluso el de la Academia, edición XXII, año 2001) y en ninguno aparece la palabra extreman escrita con ese o con equis. Tampoco la he podido encontrar en los diccionarios de canarismos. ¿Estaremos ante una de esas palabras a las que suelen llamarse moribundas? Pero, con permiso de ustedes, me voy al extremo contrario: quiero ahora ofrecerles las que suelen llamarse palabras de moda. Las escucho, sobre todo, en televisión, aunque algunos de mis amigos se han afiliado a ese equipo y las repiten diariamente. Quiero referirme ahora a la que cita un día y otro, una vez y otra, el joven llamado Manu, a quien vemos cada noche en Pasapalabra. Aparte de admirar la cultura que el chico demuestra, me gustaría que dejara en paz al adjetivo “genial”, que utiliza en todos los programas de manera inevitable. Se le han olvidado voces como estupendo, formidable, fantástico, fenomenal, increíble… Existen, por lo que se ve, palabras simpáticas y antipáticas, agradables e insoportables.. Me gustaría que Manu dejara descansar un poco al dichoso adjetivo genial.
