Un simple destello verde o rojo puede convertirse en una amenaza real para la seguridad aérea. Así lo recuerda el perfil de Controladores Aéreos en X tras un preocupante incidente en el aeropuerto de Ibiza: varias tripulaciones notificaron haber sido deslumbradas por punteros láser durante la aproximación a la isla, obligando a alertar tanto a otras aeronaves como a la policía.
“Un láser no es un juguete. Puede provocar ceguera grave. Apuntarlo a la cabina de un avión es un delito contra la seguridad aérea y podría causar un accidente”, advertían los controladores. Y no es para menos: el impacto de un láser en la cabina puede dejar momentáneamente ciego a un piloto en una fase crítica del vuelo, poniendo en riesgo a decenas de personas y al propio aparato.





