la panza de burro

Yo soy del papel

No me acostumbro. Lo reconozco. Debe ser porque soy un pureta atecnológico, pero, para mí, leer el periódico es hacerlo en el papel, como toda la vida, aunque muchas veces se te queden los dedos manchados de tinta. Leer las noticias en el móvil, en el ordenador o en el ipad es otra cosa; no es lo mismo. Coger entre las manos el periódico es como abarcar el mundo y exponerlo ante nosotros para un análisis. Pasar las páginas lentamente mientras las exprimimos con los ojos es un deleite que te ejercita la mente y te mueve el espíritu. Y no digamos si la lectura del diario la hacemos en una agradable terraza de nuestro bar preferido, acompañando un café o una cerveza, sin prisas, para empezar de buena mañana poniéndonos al día en lo que pasa en la Isla y en el mundo. No es lo mismo que leer las noticias en un dispositivo electrónico. Cada página del periódico de papel es el resultado del trabajo de, al menos, cuatro profesionales (redactor, fotógrafo, maquetador y corrector) que derrochan creatividad para que el contenido se presente en un continente lo más atractivo posible. Para ello, es importante el tamaño del titular, la elección de la foto, la disposición o no de sumarios, el pie de foto… Con todos esos elementos, los maestros del periodismo son capaces de hacer verdaderas obras de arte en páginas que merecen la inmortalidad de las hemerotecas. Leer el periódico es como ver una película en una sala de cine, como asistir a un partido en el estadio, como comer jamón de bellota… No es lo mismo, al menos para mí. Será que soy un pureta nostálgico.