Hace un par de décadas, un conductor paseaba su coche por Santa Cruz con un cartel en lo alto con la frase: “Este coche me salió rana”.
Fue una forma de protesta curiosa que duró años.
Los balcones también han sido espacios propicios para desahogarse frente a una presunta injusticia.
Lo último lo acabamos de ver en un municipio del norte de Tenerife. En plena carretera general, un vecino no se ha andado con chiquitas y ha colgado el siguiente mensaje: “El alcalde y SUSO son unos hijos de …”.





