Siempre ha sido de lo mejorcito en el Parlamento en las últimas legislaturas, por capacidad dialéctica, dominio y estudios de las cuestiones y por unas formas que no debilitan para nada sus creencias. Asumió la dirección de Nueva Canarias en plena escisión de los ahora llamados “municipalistas”, el momento más crítico de la formación, y ahora no solo está convencido de que algunos ya se han arrepentido, sino que, en línea con Rufián, lanza una generosa oferta de unificación de la izquierda plural en las Islas “para frenar a las derechas y la ultraderecha” y porque sabe que, “conociendo a Clavijo, pactará con Vox en el Gobierno y donde lo necesite”. Luis Campos tiene las cosas claras y por dónde debe pasar el futuro canario.
-¿Qué balance hace de estos dos años de legislatura?
“Creemos, sin duda, que cada vez se acentúa más lo del Gobierno de las dos derechas. Además, cada vez más escorado a la derecha, con socios que intensifican su relación con la extrema derecha, pues es lo que hace el PP allí donde se le abre ese camino, pero también CC, que empezaba poniendo líneas rojas a Vox, pero que, donde lo ha necesitado, en el minuto 1 ha pactado, como en Teguise, Arona o Granadilla. Y si tuviera que hacerlo en otros 15 ayuntamientos, lo haría…”.
-¿Incluso en el Gobierno regional o cabildos…?
“No tenemos ninguna duda de que, conociendo a Clavijo, si necesitara a Vox para mantener una mayoría donde sea, pactaría. Y hay ejemplos claros: Clavijo da su apoyo a Feijóo y sabía que, si eso salía adelante, iba a cogobernar con Vox, dentro o fuera, pero marcando totalmente la agenda la extrema derecha. Aquí, son numerosas las ocasiones en que votan conjuntamente con Vox, mientras que nosotros nos hemos negado a apoyar ni una sola de sus iniciativas porque supone blanquear sus verdaderas intenciones e ideología. Claro que pueden traer un día algo en lo que podemos coincidir, pero es que lo que viene a renglón seguido va contra los derechos humanos, es racista, xenófobo, se opone a las conquistas de las mujeres, va contra el autogobierno y lo que representamos. CC, por el contrario, no tendría ningún miramiento. Además, las dos primeras medidas ya marcaron: el Gobierno más grande de la historia…”.
-Con todo lo que dijeron respecto al último Ejecutivo…
“Exacto: siempre hablaban de eliminar chiringuitos, consejerías, del gasto superfluo… Eso habla de la credibilidad que tienen en la oposición y luego en el Gobiermo. Pero es que la gran promesa electoral de CC, bajar el IGIC del 7 al 5%, sobre la que le dijimos en campaña que era mentira, en la investidura indiqué que no la iban a cumplir, no la aplicaron en el primer presupuesto, ni en el segundo y veremos en el tercero…”.
-CC y PP, que lo dijo años y para aplicar de inmediato…
“Por supuesto, por eso hablo de dos derechas. Y esa mentira tuvo mucho que ver con que gobieren, pero engañando…”.
-¿De verdad cree que la gente vota por rebajarle el IGIC?
“Evidentemente, es el discurso de las derechas para demonizar todo lo público, la fiscalidad, y es comprensible que la gente quiera ahorrarse un poco de dinero, pero ocultan que estaban mintiendo y que bajar esos dos puntos suponía reducir en unos mil millones lo destinado a sanidad, educación, políticas sociales… No se explica lo que esa bajada supone, sobre todo a la inmensa mayoría social y a las clases que no tienen acceso a la escuela, la universidad o sanidad privada… No obstante, el principal motivo es que CC, desde hace tiempo, se ha ido sumando a las tesis neoliberales. Además, han incumplido la Ley de Educación, y eso que se ha incrementado como nunca el presupuesto por la bonanza económica. No sólo no se ha avanzado hacia el 5%, y nosotros nos quedamos en el 4,7, sino que ya está otra vez en el 4 y volverá por debajo de eso, del porcentaje de cuando se aprobó la Ley hace un decenio…”.
-Eso es regresión, y luego se ironiza con lo de ‘progresistas’…
“Exacto; es absolutamente regresivo, una apuesta clara por el debilitamiento de las políticas públicas. Si hay algo de lo que nos llenamos la boca todos es de la defensa del sector primario, especialmente ellos, pero la realidad es que, tras dos presupuestos con 1.500 millones más sobre 2023, el campo y la mar tienen 24 millones menos . Y podría hablar de Servicios Sociales, con menos dinero contra la violencia de género, de I+D+I, Cultura…”.
-¿Hay algún aspecto en el que Canarias esté mejor?
“Sí, y a diferencia de ellos, nos alegramos de que el paro disminuya y que el empleo crezca, pero, cuando pasaba con nosotros, CC y PP decían que era mentira, que trucábamos los datos. Bueno, pues con los mismos métodos estadísticos, el paro ha seguido bajando por fortuna y ahora sí, ahora presumen. Ésa es otra diferencia, aunque no es un mérito exclusivo de ellos, como tampoco lo era nuestro, pues tenía mucho que ver la coyuntura estatal e internacional, y el apoyo decidido de la UE y el Estado con el covid a diferencia de la crisis financiera. Por supuesto, luego hay orientaciones políticas…”.
-¿Y la oposición está a la altura del momento?
“Vox está sólo en materia migratoria, en aspectos de Derechos Humanos para ir en contra y en batallas culturales e ideológicas, pues en el resto apoyan el 90% al Gobierno. No me pronunciaré sobre el PSOE, aunque hemos entendido que debemos unir fuerzas en algunos aspectos para combatir el avance de las derechas, su agenda reaccionaria y sus políticas contrarias a los servicios públicos, como pasa también con las universidades a pesar de tener más recursos en la consejería, y ahí están las quejas de los rectores y la potenciación sin tapujos de las privadas. Y luego está NC-BC, que creo que hace la verdadera oposición…”.
-Pero, ¿considera que llegan de verdad a la calle?
“Eso es complejo, primero porque cuesta lograr que la actividad parlamentaria salga de aquí, ya que el ciudadano está en el día a día de su ayuntamiento y entorno. Luego está lo que aparece en los medios, sobre todo en los grandes, que dedican poco espacio al Parlamento y ni le cuento a la oposición, que no es el que corresponde en una democracia con pluralidad de medios real, pues parece que sólo existe el Gobierno. Pero hay un trabajo y estamos intentando sortear eso con medios que sí cumplen esa pluralidad, como DIARIO DE AVISOS. No obstante, creo que sí hay cuestiones que llegan y que marcamos el paso por una Canarias más justa, con más justicia social, más sostenible y menos desarrollista, la antítesis de este Gobierno. Y, por supuesto, servir de claro muro de contención a la ultraderecha”.
-¿Cree que, si el PP gobernara en Madrid con Vox dentro o fuera, CC rompería aquí con los conservadores?
“No, no tengo ninguna duda de que seguiría con el PP, y la prueba más clara es que ya gobierna con Vox en Canarias…”.
-Me refiero a si no lo tendría más difícil para decir eso de “Madrid, Madrid, es que Madrid…”, por ejemplo con el fenómeno migratorio…
“Creo que no porque gobierna con el PP, que ha sido el principal obstáculo, excluyendo a Vox, para que se modificara el artículo 35 para la derivación de menores y, cuando se ha puesto en marcha, ha sido el principal promotor de recursos para que no se desarrolle o cerrar centros como el de Pozuelo… El principal socio de CC en las Islas, que está en la oposición en Madrid, está dinamitando todo eso y, si lo hace ahora, se tragarían lo que hiciera falta si el PP gobernara, aunque sólo fuera por alguna prebenda para Canarias, que alguna puede ser necesaria, pero otras muchas sólo responden al clientelismo en favor de los sectores más adinerados”.
-No obstante, ¿no teme que la vuelta al poder de CC la haya resituado en la silla calentita y pacte por siglos con PP o PSOE según le convenga?
“Sin duda, y por eso entendemos que debemos reorganizarnos; no podemos quedarnos quietos y asistir nuevamente a décadas con el falso nacionalismo de CC, que encima reniega del autogobierno cada día y no hay ni una sola competencia que ya sea de Canarias y que, cada vez que hay una dificultad, señalen a Madrid intentando responsabilizarlo. El ejemplo más claro es Vivienda, el derecho más quebrado de los canarios. Denunciamos que todas sus iniciativas iban a fracasar y han fracasado rotundamente, pero siempre la culpa es de Madrid, por la ley, por ejemplo, que no la han aplicado aquí… O porque no vienen recursos cuando las competencias son regionales. Tenemos que organizarnos en Canarias y en esta provincia de Santa Cruz de Tenerife, donde el bloque de la izquierda es mayoritario, pero está absolutamente fragmentado. Debemos buscar espacios de encuentro, que fue una de nuestras premisas en nuestro congreso. Aspiramos a ser capaces de unir ese espacio, porque reunió unos 140.000 votos en las regionales, pero solo conseguimos representación nosotros, con 72.000. A lo mejor, no es posible con todos o con todos en todos los lugares, pero, si somos capaces de aglutinar a multitud de organizaciones progresistas, en muchos casos de obediencia canaria, es posible romper ese estatus en el que CC está en el centro y decide quién es su subalterno. Así, seríamos capaces de que la izquierda y el nacionalismo real volvieran a gobernar.
-Vale, pero muchos creen paradójico que plantee esto cuando ustedes han sufrido una escisión radical…
“Bueno, esa ruptura, desgraciadamente, se debe a gente que no respeta la democracia, ya que lo que defendemos, y la inmensa mayoría de NC se ha quedado, es que la política sigue siendo principios, valores…Claro que hay ideología, pero esa se ha ido por el lado pragmático y prefiere venderse a CC porque está en ese pivote continuo…”.
-CC lanzó muchas redes…
“Evidentemente, no tenemos ninguna duda, pero las redes las lanza todo el mundo, sólo que hay quien se deja pescar y quien no, y nosotros no nos dejamos ni hemos promovido esa división. Es más, hemos combatido para que ese espacio que tardamos mucho en construir, y en Gran Canaria éramos la primera fuerza, no se dividiera. Son otros los que han decidido irse con otras miras, y son los que tengan que explicarlo
-El tiempo les dará la razón…
“Estoy convencido porque, además, hemos dedicado un año y medio y toda la energía a eso y ahora lo estamos haciendo por completo a NC, a los que se quedan y quieren el proyecto y, muy importante, a los que se están incorporando, ya que, desde que algunos salieron, otros están entrando porque seguramente eran el freno. Otros están volviendo y estamos cerrando ya acuerdos con otras organizaciones, como en Guía, y hemos puesto en marcha un nuevo comité en Güímar y Firgas”.
-En Güímar les salió un concejal rana…
“Pero fíjese en la diferencia: en el minuto 1, y en mi primer día como secretario general, me llama Llanera para anunciarme que había presentado una censura a espaldas de la dirección y, desde que supimos que había tránsfugas, y eran del PSOE, y aunque no éramos necesarios y se descabalgaba a un alcalde de CC, y podíamos sumarnos, dijimos que no estaríamos en ningún gobierno con Vox o participado por tránsfugas”.
-Nunca descartó una confluencia futura con CC, pero ¿con ésta resulta imposible?
“Absolutamente. Es la CC más de derechas que recuerdo”.
“El momento occidental más crítico desde la II Guerra Mundial”
Campos sostiene que esta CC se ha derechizado mucho más que aquella de la que surgió NC, “tras los años de transferencias y avances” con la unión de las AIC, ICAN, Olarte… Una “involución” que les ha llevado a Vox y que, según recuerda, fue clave para no pactar para el 23J, “pues ya tenían su hoja de ruta”.
Por eso, insiste en la unión de la izquierda plural para, como Rufián, afrontar el que cree “momento occidental más difícil desde la II Guerra Mundial, sólo que el avance del totalitarismo y las políticas más reaccionarias ha llegado al extremo y sin complejos.
Y encima están las redes y el impacto es global a diario”. “Por eso tenemos más responsabilidad que nunca y Rufian ha interpretado que no debemos centrarnos en lo diferente, sino en el diagnóstico, en lo que se nos avecina y en lo que nos une. Por eso nos sentaremos con quien quiera para pactar 15 o 20 medidas clave y ya se verán las confluencias”.
De ahí que no dé por perdido a Drago, aparte de admitir que deben dejar algunos postulados y personalismos “ante un peligro común. Uno de los grandes problemas de la izquierda es su ombliguismo atávico, pero, cuando nos hemos unido, transformamos la sociedad, como el Gobierno anterior en la legislatura más compleja”.





