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España probará entre La Palma y Tenerife su pionera ‘muralla’ contra los ciberataques más potentes

El Instituto de Astrofísica de Canarias es una de las entidades clave en este macroproyecto internacional para blindar la seguridad contra amenazas cuánticas de potencias extranjeras
España probará entre La Palma y Tenerife su pionera 'muralla' contra los ciberataques más potentes
Simulación del satélite que se confía lanzar en 2028 para garantizar la ciberseguridad de los españoles al máximo nivel. Thales Alenia Space

“Ad extremos morbos, extrema remedia exquisite optima”, decía Hipócrates, lo que el sabio refranero español parafrasea con su habitual sabiduría: “A grandes males, grandes remedios”. Será por eso que España avanza en el desarrollo -pionero en el ámbito civil en todo el mundo- de una ‘muralla’ contra las amenazas cuánticas con la construcción de un satélite que distribuirá desde una órbita geoestacionaria claves imposibles de piratear y que actuará como un escudo que ni los ordenadores cuánticos más potentes serán capaces de atravesar.

Y Canarias juega un papel clave en este interesantísimo proyecto donde la colaboración pública y privada entre las autoridades del país, prestigiosos centros científicos españoles y grandes multinacionales surgidas desde España permite que el conocimiento científico se ponga al servicio de la seguridad de todos por la vía descrita ante el demostrado peligro que supone el uso de internet para actividades criminales e incluso bélicas, como se recuerda sin ir más lejos desde el Consejo de Seguridad Nacional en su último informe anual.

No en balde, el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) cuenta con un rol relevante en esta iniciativa respaldada igualmente con financiación de los Fondos Europeos de Recuperación a través del ‘Perte’ Aeroespacial, sino que además el sistema será testado el año que viene con un enlace de 140 kilómetros entre las Islas de La Palma y Tenerife para así poder validar o mejorar un sistema cuya entrada en funcionamiento está prevista para 2028.

Para entenderlo mejor
Aunque es un tema complejo, y en el afán de explicar la importancia de poderse defender de un ciberataque desde un ordenador cuántico, lo primero es confirmar que, en esencia y como ya sospechará el lector, este tipo de ordenadores ofrecen unas prestaciones muy superiores al resto de ordenadores, a tal punto que son muy útiles a la hora de resolver problemas complejos en campos como la medicina, las finanzas, el desarrollo de materiales y la inteligencia artificial, donde la capacidad de procesar grandes cantidades de datos es crucial.

Hay una clave esencial: Este texto se escribe desde un PC normal que codifica su información de forma binaria (0 o 1), mientras que un ordenador cuántico es capaz de tener en cuenta ambos valores a la vez y solaparlos lo que, en la práctica, multiplica abrumadoramente sus capacidades.

Retornando al tema que nos ocupa, Thales Alenia Space es la compañía que lidera este consorcio industrial formado por numerosas empresas españolas y europeas donde participan entidades expertas en el campo de las comunicaciones cuánticas como el citado IAC, además de la Universidad Politécnica de Madrid y la Universidad de Vigo, así como el operador de satélites Hispasat y varias empresas, entre ellas el Banco Santander, BBVA, Telefónica o Cellnex.

Para dar a conocer el estado actual del proyecto y como también recoge Efe, esta semana han comparecido en las instalaciones de Thales Alenia Space responsables de la empresa, representantes del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, del de Transformación Digital, del Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI), de la Agencia Espacial Española y de Hispasat.

El objetivo es que este sistema permitirá transmitir información de forma totalmente segura, anticipándose a la amenaza que supondrán los futuros ordenadores cuánticos, cuya potencia será capaz de vulnerar las contraseñas más robustas. Si tienen en cuenta que basta una mera ‘granja`de bots para un ciberataque a gran escala o simplemente difundir profusamente ‘spam’ para, por ejemplo, las macroestafas que simulan desde tu banco y similares, comprenderán lo ambicioso de este proyecto.

Además se pretende garantizar un nivel de protección “sin precedentes” frente a intentos de ciberespionaje, e incluso blindar sin fisuras las comunicaciones (civiles o militares), la gestión de infraestructuras críticas, los servicios básicos, las transacciones bancarias o la protección de los datos personales.

Las autoridades resaltan que se trata de una iniciativa 100% europea en la que el 67% del presupuesto corresponde a empresas españolas y que podría llegar a ser el primer sistema del mundo capaz de enviar e intercambiar claves cuánticas entre diferentes continentes.
A diferencia de los sistemas geoestacionarios como este, los satélites que se sitúan en órbitas bajas (a entre 180 y 2.000 kilómetros de la Tierra) son más rápidos, pero requieren constelaciones de satélites mucho más complejas para cubrir por completo la superficie de la Tierra y sólo China ha dado pasos en esa dirección.

Como lo que se usa para el mal también sirve para el bien, la ‘distribución de clave cuántica’ puede llegar a asegurar la protección “absoluta” de cualquier información y detecta cualquier intento de acceso no autorizado, porque precisamente su principal ventaja radica en su inviolabilidad, ya que cuando alguien intenta copiarla o espiarla se altera su estado y se destruye automáticamente, por lo que cualquier tentativa de intrusión queda al descubierto al instante.

Esa ‘distribución de clave cuántica’ (QKD, por sus siglas en inglés) es una técnica de criptografía que usa principios de la mecánica cuántica para generar y distribuir claves de cifrado de manera absolutamente segura, y por eso esta iniciativa es la misión QKD-GEO.