Todas las mañanas lo primero que hago es encender el ordenador y darme un paseo por la prensa digital. Empiezo por El País de Oughourlian, que es el mismo de siempre a pesar de que se escapó de la OPA que le presentó Contreras en nombre de Moncloa. Luego me voy al periódico del conde de Godó, que es la misma historia. Desde el Gobierno se quejan de que han perdido apoyo mediático, y es verdad, pero es que no se puede tener todo. En cierto sentido, el estado de opinión lo generan los grandes medios y esto en poco ha cambiado. No digo que sea bueno ni malo, solo que es así. Lo primero que me encuentro es la noticia de que el barco de Greta Thunberg ha sido atacado por un dron que ha provocado un incendio en la cubierta, pero afortunadamente no ha habido heridos. Se ilustra con una fotografía de la heroína sueca dirigiéndose a un grupo de personas con banderas de Palestina en el puerto de Túnez. Las autoridades de ese país han dicho que no ha habido ningún dron, que se trata de una colilla o un mechero que ha prendido en un chaleco salvavidas. La flotilla al mando de la almirante Greta seguirá su periplo encontrándose seguro con otros contratiempos, como le ocurrió a Ulises en su travesía por el Mediterráneo. La historia de los héroes se escribe así. Sigo leyendo. Una articulista afirma que Óscar Puente le reclama a Renfe que compre más trenes, y tiene la ocurrencia de decir que Puente y la Renfe son la misma cosa. No está mal tirado. Albárez llama a consulta a la embajadora en Israel mientras en ese país le prohíben la entrada a Yolanda y a su compañera Rego. Todos cabalgan hacia la recuperación subidos al caballo de Troya de Gaza y su genocidio, incluyendo a Greta que reclama la desaparición de la complicidad de la mayoría de los países de la UE. Ya no se habla del pacto por el cambio climático que arrasó con cientos de miles de hectáreas incendiadas. Ahora son nueve medidas para acabar con la guerra en Gaza. La pregunta es por qué no se le exige a Hamás que entregue los rehenes. No lo hacen porque entonces se acabaría su razón de ser y parece que son muchos los interesados en que sigan ahí. Estas cosas no las dice la Inteligencia Artificial sino otro órgano que nos distingue de las máquinas y que se llama intuición. El problema de la intuición es que la hay de izquierdas, de derechas y medio pensionistas. En este totum revolutum vivimos y no acertamos a situar dónde está conveniencia. Acabo mi excursión por el periódico con un artículo de Ignacio Sánchez Cuenca que se refiere al crecimiento de Vox en las encuestas. Según 40Db supera al 17%. Dice que es tiempo de pensar en un acuerdo entre PP y PSOE. Esto lo dijo Felipe González en 2016 y no le hicieron caso. Es más, lo convirtieron en el enemigo público número uno del socialismo. Cuando llegue el tiempo concentrarán a unos cuantos militantes a las puertas de Ferraz y gritarán igual que cuando dijeron “con Rivera no”. La vocación será inmolarse envuelto en la bandera del no es no y qué clase de no es la que no ha entendido. A buen seguro que si le hubieran hecho caso en su momento no estaríamos ahora en estas y Vox no pasaría del 10%. Pero se ve que no convenía, que era mejor provocar tensión, como le dijo Zapatero a Gabilondo. De allí hemos desembocado en lo que tenemos hoy. A propósito, de los actos programados para el año de la muerte de Franco anunciados en enero, nati de nati.
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