superconfidencial

1974

El 5 de noviembre de 1974 recogí mi título de periodista en la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid y fui inscrito con el número 6.135 en el Libro Oficial de Periodistas, registro que hoy lleva la Federación de Asociaciones de la Prensa de España, que ahora se llama de otra manera, pero a mí me gusta más esta denominación. Esto habla de que llevo 51 años en la profesión, aunque en realidad son cuatro más, pues desde 1970 entré en La Tarde a trabajar, como auxiliar de redacción, bajo la dirección de don Víctor Zurita y gracias a una manga con su hijo Mario, que era amigo de mi padre. En La Tarde pasé los mejores cinco años de mi vida profesional y aprendí todo lo que debe saber un periodista. En La Tarde me enamoré del periodismo, para mi desgracia, porque podía haber ejercido en los medios en el lado bueno, es decir, en la gerencia. Hoy sería rico, aunque tampoco me puedo quejar de este medio siglo. He sorteado olas en la vida. He fundado y dirigido/editado periódicos de papel generalistas y deportivos, revistas, diarios on line, emisoras de radio, etcétera. He trabajado en televisión. Hoy soy un jubileta con suerte, porque todavía puedo expresarme, controlo a duras penas mis gastos -y no como antañazo- y soy feliz, aunque me cague por la calle a causa de los divertículos. Dentro de poco, el pañal. El otro día hablaba con un colega de mi quinta y nos hemos puesto a comparar los días de hoy con los del tiempo pasado. Ganó el pasado por goleada y por motivos que no caben en el espacio asignado. La involución del mundo es palmaria y no sé que es peor, si la Internet o la Inteligencia Artificial, a la que el profesor Maynar llama de otra manera que no me acuerdo. ¡Joder!