Lo primero que publicó en La Tarde Carmelo Rivero Ferrera, flamante premio Patricio Estévanez de la Asociación de Periodistas de Santa Cruz de Tenerife, no fue un artículo. Fue un poema suyo titulado Taganana, lindante con otro título de la zona, Tachero, la novela de Fernando G. Delgado. Era un niño de doce años en aquellos momentos, y me atrevo a decir que el entusiasmo primero y ese tono poético inicial nunca han desaparecido de su personal estilo. Carmelo ha hecho uso de la razón poética zambraniana cuando la ocasión y la actualidad se lo han permitido; porque sigue siendo un voraz lector de poesía.
Y, ahora, que los días son más largos elige las tareas cotidianas con la puntería que dan los años. Menos mal que ese carácter de poeta silencioso, íntimo, empieza a pedir paso, a salir del Parnaso para expandirse. Por eso, antes del Adviento, nos traerá bajo el brazo un poemario que ha latido en la penumbra de una gaveta durante treinta años. Hoy ya es una obra terminada con nombre propio: Como miran los mares. Me alegra, claro está, que mi anterior vecino de página goce de este reconocimiento a su larga, larguísima trayectoria profesional. Amigos le sobran, y me incluyo en la larga lista de alumnos que hemos heredado algún destello carmeliano. Él anima siempre al joven que empieza, ejerce el periodismo desde el rigor y la filantropía, rehúye el halago y el yoísmo. Ejercicios todos ellos muy beneficiosos para mantener la cabeza en su sitio. Prefiere ser puente en la comunicación, dejarse la piel para que los proyectos en esta extraña y fluctuante profesión lleguen a buen puerto. Pocos saben que es un excelente caricaturista, que retrata con cuatro trazos al modelo, como hace ahora en Atlántico Televisión con Minuto 33, donde vuelve a captar el interés de la audiencia. Con Carmelo he compartido décadas de prensa escrita y horas felices en la radio que inventó Paco Padrón en un tiempo que, como le gusta decir, éramos felices y no lo sabíamos. Y, tal vez, ahora también lo somos, aunque solo lo sabremos con la perspectiva que nos otorgan el tiempo y la distancia.
