A los de Álvaro Cervera se le atragantaron los ‘katxorros’ bilbaínos desde el minuto inicial. Los blanquiazules completaron otro desesperante ejercicio de incapacidad frente a su afición, mostrando una alarmante falta de recursos, ideas y calidad. El cuadro vasco se adelantó en el marcador en el minuto 61, tras lo cual los locales no tuvieron reflejos ante la adversidad. Un Tenerife que solo ha sido capaz de ganar un partido de los últimos cinco ligueros jugados. Las alarmas vuelven a sonar.
Sorprendió el Bilbao Athletic en los minutos iniciales. Los ‘katxorros’, bien posicionados sobre el campo, le dificultaron la salida del balón al Tenerife, que se mostró perdido e inseguro.
En esos minutos, el filial vasco se acercó a la portería tinerfeña. Incluso llegó a estrellar un balón en el palo de Dani Martín, sin embargo la jugada estaba previamente invalidada por fuera de juego.
César, en el minuto 10, intentó hacer reaccionar a su equipo con un disparo desde la frontal que el meta visitante atajó abajo con ciertas dificultades.
Poco antes de alcanzarse la primera media hora de juego, el colegiado de la contienda decidió anular un gol al CD Tenerife por falta al portero de De Miguel. Cervera solicitó la revisión de la acción en el FVS y, tras visionarlo en el monitor, confirmó la decisión que había tomado en el momento de la jugada: falta en ataque del Tenerife antes del tanto de Dani Fernández.
Esa jugada fue la que más peligro llevó a la meta de Santos, a quien apenas le dieron trabajo los atacantes blanquiazules. Especialmente De Miguel, quien pasó desapercibido por el terreno de juego. Su aportación al ataque fue completamente nula.
Tampoco es que el resto de sus compañeros estuvieran mejor. Nacho fue de más a menos, mientras que Balde jugaba un partido paralelo y Dani Fernández se empeñaba en tomar decisiones equivocadas. A eso hay que añadir la manifiesta incapacidad del Tenerife para generar juego ofensivo. Los locales se encontraron durante la primera parte hasta sufrieron para superar la primera línea de presion del Bilbao, quien demostró tener bien estudiado a su rival.
Con un lógico empate a cero, cosechado por dos equipos que no tiraron a puerta, se llegó al final de la primera parte.
La segunda parte arrancó con polémica. Se animó Landázuri a sumarse al ataque y tras una buena pared, cae en el área vasca. Cervera volvió a pedir la revisión del árbitro en el FVS. Tras ver las imágenes, el colegiado decide que no hay nada, a pesar de que el defensa del Bilbao pega con su zurda la pierna izquierda del central blanquiazul. Los blanquiazules se quedaron sin opciones de revisión tras esta jugada.
Eso sucedió en el 49. Poco después, en el 53, Balde se plantó solo ante Santos, pero su definición fue horrorosa, por lo que el meta del filial evitó el tanto local. Balde pecó de egoista, ya que entraba Dani en el segundo palo libre de marca. La mejor ocasión de gol de los blanquiazules, desperdiciada.
Y de lo que pudo ser el 1-0, el Bilbao Athletic se adelantó en el marcador. En una salida desde la zaga, Enric Gallego perdió un balón, dejando a su equipo desubicado. Los de Jokin Aranbarri lo aprovecharon e Ibai Sanz, que había entrado al terreno de juego pocos minutos antes, batió a Dani Martín con un disparo raso y ajustado al palo. 0-1.
Poco antes del gol, que llegó en el minuto 60, Cervera ejecutó tres sustituciones. Se sentaron en el banquillo Balde, De Miguel y Dani Fernández, para que accedieran al partido Noel López, Enric Gallego y Jeremy Jorge. Más tarde, Fabricio relevó al capitán Aitor Sanz, que había visto tarjeta amarilla.
Pudo equilibrar el marcador de cabeza Enric tras rematar un servicio de Noel. Fue de las pocas ocasiones de gol que generó el Tenerife durante un partido que fue muriendo sin apreciarse una verdadera reacción de los tinerfeñistas.
Cervera agotó cambios dando entrada al canterano Fran Sabina.
En los últimos minutos, al Tenerife se le acababa el tiempo, por lo que apuró para atacar con insistencia a un Santos que se convirtió en el salvador de su equipo.
Hasta en tres ocasiones clarísimas, el meta del Bilbao Athletic intervino milagrosamente para negarle el gol del empate a un Tenerife que acabó cosechando la tercera derrota de la campaña.






