Hablo más con los muertos que con los vivos. El velero sigue pensando la Canariedad desde la psicología, la historia y la vida cotidiana, con viento en la cara y verdad en la boca. Esta noche los demás duermen: Rumen, Rubén, Patricia, Alfredo… Yo ando despierto, sintiendo el frescor del mar, contemplo la luna. Todo es oscuro, menos las velas. Me gusta la noche, y más aún en el mar. Muchas voces y querencias desde una dimensión invidencial desean hablar conmigo. Edurne siempre está ahí. Al envolverme en su nebulosa, me siento protegido con ideas y proyectos burbujeantes que no puedo frenar, a pesar de ser octogenario.
GEVIC: EL AMOR Y HUMOR DE MANOLO VIEIRA
¡Espera! ¡Ahí está Manolo! Nuestro humorista Manolo Vieira, con su sonrisa de pícaro. El mejor humorista canario de todos los siglos. ¡Era la leche! Gran psicólogo de la realidad canaria. Hacía reír usando un espejo mágico por el que el pueblo veía sus jeitos y dejes. Se me acerca y, juntando las palmas, me dice:
—Don Pedro, amigo, perdón, perdón. Te animé a seguir en pie para lograr lo de GEVIC. Tú querías irte al Lance, sobreTigaiga, en Icod el Alto, siguiendo a Bentor, el último mencey guanche. Yo te dije: ¡Don Pedro, haga el favor! ¡Aguante un poco más! ¡Yo lo conseguiré del ‘Presi’ (consejero: Román Rodríguez)
—Y lo conseguiste, Manolo. Hablaste con él y lograste que se firmara la adquisición, aunque con la trampa de que redujeron el precio tres veces menos de lo acordado y más de seis de lo gastado, según Hacienda.
—¡Ya lo sé, carajo! Pero al menos estaba la firma electrónica del Presi, a falta de publicarse en el BOC. Pero llegaron estos otros… y no se publicó.
—Así es. Parece que se opuso el Consejero de Educación y empezaron de nuevo los trámites.
—¡Hay que joderse! Yo no sé cómo tú defiendes a esa gente… Yo que he sido un pobre ilustrado, GEVIC, la Enciclopedia Virtual ampliada del Natura y Cultura, ha sido un tesoro para conocer a mi tierra y a mi gente. ¿Cómo vas a decir que esos aman a Canarias?
—Verás: el 27 de julio, el Consejo de este Gobierno firmó la adquisición. Y el 17 de agosto, Fernando Clavijo lo reiteró en San Juan de la Rambla, ante todo el pueblo, que celebraba el centenario de ser Villa.
—¡Claro! Y ese buen periodista, ¿cómo se llama? Sí, Juan Carlos Mateu, lo celebraba en Diario de Avisos: «GEVIC Patrimonio Público, pero detrás hay una historia de dolor», creo que dijiste tú. Pero, Don Pedro: Where’s the Money?
—Eso digo yo. Todavía ni una perra, sacando cada mes de mi pensión de jubilado una buena cantidad para pagar un préstamo pendiente y el alojamiento de la web … Manolo, ¿no sabes cómo te añoro? Tu complicidad, ante tanto silencio y abismo, me daría respiro. Porque hoy no diría que hay una historia de dolor de 16 años, sino que sigue siendo una historia interminable de dolor de futuro.
EDURNE, PEDRO FÉLIX Y JOSEAN COYA
Me sorprende Pedro Félix, mi socio. Habla muy feliz con Pedro Molina. Me pica el ojo, con complicidad. ¿Por qué? … Espero que sea menos iluso, porque hay que ver cómo hemos quedado todos, especialmente su familia, pero el que murió por GEVIC fue él.
Edurne charla con Joxean Coya, otro gran protector de GEVIC. Ella me transmite que no hable tanto. ¿Por qué? Sé que los vascos son de pocas palabras y mucha acción. Ahí se vio con la Vuelta Ciclista en Bilbao en defensa del pueblo de Gaza. Pero no sé por qué debo callarme.
Lo que no voy a silenciar es su labor como voluntaria: alfabetización de adultos en Las Moraditas (Taco); grupos juveniles; Colección Boliche para la iniciación a la lectura, integrando playas de arena negra, volcanes, drago o palabras como gofio, machango, guagua, millo, fleje; defensa del habla y costumbres canarias en ámbitos rurales. Su colegio ha convertido un pasillo con su nombre y el homenaje de Tamaimos fui cubrir con su foto el escenario del teatro de Agüimes.
¿Y su preocupación por los más pobres? Cada semana compraba una cesta de comida para doña Concha y sus nietos, que vivían en una cueva en lo alto de Las Gavias. Muerta la abuela, los nietos y tíos seguían tocando cada sábado en nuestra casa.
¿POBREZA EN CANARIAS?
Yo viví la miseria en la postguerra, ya a los 5 años como espectador, en mi habitación sobre la panadería. Gente con un chorro de hijos necesitaba pan y no podía. Ya habían agotado los cupones de la Cartilla de Racionamiento. Menos mal que había gofio. Ese ha sido el gran recurso de los canarios emigrando rumbo a América o en la soledad del monte (yo le llevaba a mi padre alguna vez algo caliente, pues trabajaba como canalero).
El negacionismo de la pobreza en Canarias era insólito. Ese debate lo viví en la residencia de estudiantes en Madrid. Saltaban chispas entre la veintena de canarios cuando alguien hablaba de pobreza frente a la Canarias idílica. Otro tanto ocurría en los periódicos locales cuando algún visitante se atrevía a decir que había pobreza.
INFORME CÁRITAS, 2025
España, con una tasa del 25,8% de pobreza (retroceso de la clase media, dificultad de acceso a la vivienda y empleo precario), presenta una de las mayores desigualdades de Europa. Peor, Canarias, con una tasa del 31% (695.000 personas, especialmente jóvenes y mujeres), aunque es la más baja de la última década y menor que Melilla, Ceuta, Andalucía y Extremadura.
La pobreza y la riqueza también cambian como una guagua en su trayecto: hasta los años 70, la economía más floreciente (PIB) estaba donde hoy están las zonas más pobres, como La Palma, Isla Baja en Tenerife (Icod, Garachico, Los Silos), o Arucas en Gran Canaria, por el auge del plátano. Mientras que las más pobres, sin agua ni plátanos, hoy tienen un PIB más alto, gracias al turismo: Lanzarote, Fuerteventura y otras zonas turísticas.
EL GRITO DE ¡GUAD!
Una notificación de WhatsApp me alerta en el velero. Es Josemi Martín y Tenesor Martel, grancanarios y canarios de todas las islas, responsables de Tamaimos. Proponen dedicar el Día de las Letras Canarias 2026 a Alfonso García-Ramos (1902–1981), nacido en Santa Cruz de Tenerife, estudió Derecho, Periodismo, fue director de La Tarde. Tras la Guerra Civil, fue represaliado y encarcelado. Esa experiencia cimentó su visión crítica y empatía por los oprimidos, que, sumada a su aguda observación, se destiló en su obra cumbre: la novela GUAD (1970).
GUAD (en guanche, “agua”) da voz a los guajeros (mineros del agua), obreros que arriesgaban la vida en galerías bajo condiciones inhumanas. La novela retrata la miseria rural, el peligro constante y la lucha heroica frente al caciquismo:
«Maldito y hediondo calor, calor jodido y condenado… otra vez el diablo se metió en la galería… Un hombre no puede entrar en la galería con la cabeza llena de problemas. Cualquier distracción y al cementerio a criar hierba…».
Observo que la expresión “hediondo” antes tan frecuente, va desapareciendo… En próximas semanas seguiremos desvelando la Canariedad con las dos Canarias y el valor histórico del agua en estas islas del Atlántico que acarician el continente africano
