economía

“Los factores psicológicos y culturales influyen en la decisión de contratar un seguro”

Francisco Rey es director de Desarrollo de Negocio de BBVA Seguros
"Los factores psicológicos y culturales influyen en la decisión de contratar un seguro"

Con un peso cercano al 5 % del PIB en 2024, según la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, el sector asegurador consolida su papel en la economía española. En un contexto de transformación y mayor concienciación sobre la protección, Francisco Rey, director de Desarrollo de Negocio de BBVA Seguros, subraya la oportunidad de acercar el seguro a las personas.

¿Cómo ve el momento que atraviesa el sector asegurador en España?
“El sector asegurador atraviesa un momento sólido. Con un volumen de primas que sigue creciendo, se consolida como un pilar importante para la estabilidad económica. Aun así, todavía queda recorrido para que la penetración del seguro en España alcance los niveles de las economías más desarrolladas de Europa, un desafío que también abre una importante oportunidad para el sector”.

¿A qué se debe que en España el seguro tenga todavía menos presencia que en otros países europeos ?
“Los países de la Unión Europea gastan de media el doble que en España en seguros y, si hablamos de seguros de vida, la diferencia llega a triplicarse. Hay varios factores que lo explican. Por un lado, los económicos, especialmente relevantes en épocas de inestabilidad financiera donde el seguro puede percibirse como una carga adicional y prescindible. También influyen razones culturales y psicológicas. Tradicionalmente, el seguro no se ha concebido como una forma de planificación, y aún persiste la creencia de que a nosotros no nos va a pasar, lo que nosotros llamamos la ilusión de invulnerabilidad. En BBVA Seguros identificamos tres sesgos muy claros. El primero es la aversión a la pérdida, que lleva a muchas personas a pensar que pagar por algo que quizá no lleguen a usar es un gasto innecesario, sin tener en cuenta que en realidad están comprando tranquilidad. El segundo es la negación de temas incómodos, como la enfermedad o la muerte, que dificulta planificar y proteger a los seres queridos. El tercero tiene que ver con la falta de inmediatez, ya que el beneficio del seguro no se percibe a corto plazo y, por eso, suele verse como un gasto secundario frente a otros más urgentes”.

¿Por qué nos sigue resultando tan difícil pensar en la necesidad de un seguro de vida?
“En España nos sigue costando hablar de la muerte o de la enfermedad, y eso influye en la forma en que entendemos la protección. En algunos países, como México, lo afrontan con más naturalidad. Aquí, en cambio, tendemos a evitar esos temas y a centrarnos en lo inmediato: el coche, la vivienda o incluso el funeral. No es casualidad que cinco de cada diez españoles tengan un seguro de decesos, un producto muy arraigado, mientras que solo uno de cada tres cuenta con un seguro de vida, a pesar de que ofrece una cobertura mucho más amplia y esencial para la estabilidad económica de las familias. En BBVA Seguros trabajamos para cambiar esa tendencia y ofrecer soluciones más inclusivas, adaptadas a la diversidad de familias y realidades laborales. En el fondo, un seguro de vida no trata sobre la muerte, sino sobre garantizar la tranquilidad y el bienestar de quienes más queremos si nosotros faltamos”.

¿Qué se puede hacer para lograr que los ciudadanos vean el seguro de otra manera?
“Lo más importante es cambiar la manera en que entendemos el papel del seguro. Todavía existe la idea de que son un gasto, cuando en realidad son una herramienta para vivir con más tranquilidad. En BBVA Seguros trabajamos para acercar esa visión, sobre todo a través de educación financiera, que ayude a entender que protegerse es una manera de planificar el futuro. También es importante ofrecer productos adaptados a cada persona, a distintos presupuestos y momentos de la vida. La protección no depende de cuánto se pague, sino de contar con la cobertura adecuada. Un ejemplo es nuestro Plan Estar Seguro, una propuesta 100% personalizada que se diseña en función de las necesidades reales y económicas de cada persona”.

¿Cree que esa mentalidad está cambiando y que el seguro se empieza a ver de una forma diferente?
“Creo que sí, que la forma en que los ciudadanos perciben el seguro está cambiando. Cada vez hay una mayor conciencia sobre la importancia de planificar y proteger el futuro, algo que la pandemia contribuyó a poner en primer plano. Pero ese cambio también exige un papel distinto por parte de las compañías. En BBVA Seguros queremos acompañar a los clientes en ese proceso, explicar mejor para qué sirve un seguro y ofrecer soluciones sencillas y adaptadas a cada realidad. Para nosotros, el mejor seguro es aquel que nunca tienes que usar, porque significa que todo va bien, pero aun así te ofrece la tranquilidad de saber que estás protegido”.