cultura

Maite Fernández Valderas publica el ensayo ‘Psicóloga en campaña’

La autora recopila sus recomendaciones para el desarrollo de una vida pública honesta por parte de quienes ejercen la política
Portada del volumen. / DA

“El primer año, aterrizas; el segundo, planificas; el tercero, ejecutas, y el cuarto ya sabes que nada es creíble porque la ciudadanía todo lo interpreta en clave electoral”. Esa es una de las claves que ofrece la psicóloga Maite Fernández Valderas en su libro Psicóloga en campaña (Canarias3puntocero Ediciones), un manual para personas que ejercen la política, las que conforman equipos en los partidos y las instituciones públicas, para los medios de comunicación y la ciudadanía. En suma, para el que desee distinguir a un líder honesto y preparado de un producto prefabricado.

Jordi Rodríguez Virgili, profesor de Comunicación Política en la Universidad de Navarra, avanza en el prólogo que la autora “defiende que los mejores liderazgos se construyen desde la calma, la escucha y la empatía. Que los equipos sólidos no se forman a base de miedo ni de obediencia ciega, sino de confianza, colaboración y claridad. Que un candidato que disfruta del proceso transmite seguridad y que un gestor público que se conoce a sí mismo logra gobernar con más acierto. En definitiva, que la psicología no es un lujo en política, sino una necesidad ejecutiva”.

Premiada en Washington con un Napolitan Victory Awards al Mejor Blog Político del Año (2024), Maite Fernández Valderas cuenta a sus lectores que, “cuando asumes un cargo público, te subes a un tren en marcha, uno de alta velocidad del que a veces es imposible bajarte”. “Como psicóloga -confiesa- siento pasión por el ser humano que está detrás del cargo público”.

Especialista en psicología de empresa y de las organizaciones y titulada como coach profesional desde 2012, Fernández Valderas fundó ETIK, el laboratorio donde acuñó el programa Creando líderes políticos. Este facilita a los candidatos, candidatas y cargos electos las herramientas, los estilos de dirección, las técnicas de comunicación, la gestión de equipos y el desarrollo de estrategias motivacionales de las organizaciones y escuelas de negocios, lo que permite crear una relación de confianza en la que los políticos comparten libremente sus preocupaciones.