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“Si hay un guionista de ‘Solo Palique’, ese es DIARIO DE AVISOS”

El grupo cómico tinerfeño consolida su crecimiento con una propuesta que se nutre de la actualidad y la improvisación, llena escenarios de referencia y suma miles de seguidores en redes
“Si hay un guionista de ‘Solo Palique’, ese es DIARIO DE AVISOS”
Gerson Ramos, Vasni Ramos, Javier Socorro y Diego Lupiañez, en las canchas de Chimisay, donde nació la idea de poner en marcha ‘Solo Palique’. Sergio Méndez

Sus escaletas se reducen a un par de palabras sueltas “que escribimos media hora antes del comienzo del espectáculo”. Con ellas, y con el humor y el ingenio de sus cuatro integrantes, Solo Palique llena cada miércoles la lagunera sala de La Bowie y ha colgado el cartel de “vendido” en espacios de referencia como el Teatro Guimerá o el Leal. Gerson Ramos, Vasni Ramos, Javier Socorro y Diego Lupiañez pusieron en marcha, hace ya casi cinco años, una propuesta difícil de catalogar: espectáculo de improvisación, podcast, late show… “Me da la sensación de que ni nosotros sabemos lo que estamos haciendo, y eso implica que tampoco conocemos nada que sea igual”, señala Vasni.

La función se construye prácticamente sobre la marcha y se alimenta de lo que ocurre alrededor. Las experiencias personales de sus integrantes se mezclan con las aportaciones de quienes pasan por el escenario o intervienen desde las butacas. “Se genera una especie de mente colmena: vamos todos aportando y al final acaban surgiendo cosas que ni te esperas”.

Pero, sobre todo, el palique se nutre de una actualidad local convertida ya en materia prima para el humor. Lo demuestra el recuerdo, entre risas, de episodios como el de Bolorino Armani, en calcetines y emitiendo en directo desde el Cecopin durante la borrasca Therese. “El nota, allí como si fuese uno más mirando por la ventana y diciéndole a la encargada de seguridad del Cabildo que se había ido la luz… No hace falta hacer nada, está todo servido”. Y es que, apuntan, “a nivel político y social, Canarias se ha vuelto prácticamente un meme”.

Una arepa como punto de partida

Desde un banco situado en las canchas de baloncesto de Chimisay rememoran el comienzo de una aventura que surgió un martes casi por casualidad, cuando Ariadna Simó -dueña de La Bowie, junto a Joshua España- escribió a Gerson con una petición: “Me dijo: tío, necesitamos rellenar los miércoles de agosto con algo, búscate la vida”. Fue a buscar a su hermano, Vasni, que se encontraba en este mismo recinto deportivo -donde los cuatro suelen echarse unas canastas desde que terminó la pandemia-. Llamaron a Javier y Diego y se reunieron en la cafetería Qintuma, ubicada justo al lado de las pistas. “No teníamos ni idea de qué hacer. Hasta que Javi pidió una cachapa, tardaron una hora y veinte y le trajeron una arepa… Lo tuvimos claro: eso era lo que íbamos a contar al día siguiente en La Bowie”.

La improvisación siguió tomando forma cuando, desde el local, les comentaron que tenían a su disposición algunos instrumentos: una batería, una guitarra, un bajo y un teclado. “Genial, ponlo todo”, respondió Gerson, sin importarle demasiado un detalle: “Ninguno sabemos tocar”. Y así, casi de rebote, la música en directo terminó formando parte de la función. “Me hacía bastante gracia. Pensé: Mira, para una vez que vamos a hacer algo y nos van a tirar piedras, creo que este es un buen momento. Y aquí seguimos cuatro años después”.

9 temporadas

En redes y plataformas online, donde comparten sus shows, los números reflejan el buen recibimiento. En Instagram cuentan con más de 41.000 seguidores y han alcanzado 581.500 reproducciones de contenido en los últimos 30 días. En Spotify, unos 163.000 oyentes han escuchado sus podcasts, mientras que en YouTube les acompañan más de 1.500 suscriptores. Un éxito online difícil de imaginar en aquel primer episodio, que, de hecho, se les olvidó grabar.

“No teníamos ni pretensión de repetir al miércoles siguiente”, comentan. Sin embargo, las 12 personas que asistieron aquel miércoles 17 de agosto de 2022 disfrutaron del show y el local les pidió que repitieran a la semana siguiente. “Ese sí que lo grabamos; en aquellos primeros días comenzaron a seguirnos 100 personas… Así que el segundo programa decidimos llamarlo Especial 100 seguidores”.

Durante los meses siguientes, el proyecto y, sobre todo, el interés del público fueron creciendo. “Nos dimos enero y febrero para parar y darle una estructura”. Invitados recurrentes, actuaciones musicales, secciones y concursos comenzaron a dar forma a una cita que ya se celebraba semanalmente y que cumple nueve temporadas. “A partir de la segunda entrega empezamos a cobrar una pequeña entrada de 4,50 euros, y mucha gente nos ha pedido ya que las subamos, porque suelen agotarse enseguida”.

El público, uno más del espectáculo

Para Diego, que compagina su aportación al grupo con su trabajo en la compañía Abubukaka, “Solo Palique ha crecido de una manera muy orgánica; lo que más me gusta es que tiene un formato muy abierto”. Frente a otros proyectos, como una obra de teatro donde la magia se desarrolla dentro de los límites de un guion, aquí la improvisación hace que el público “no sepa qué esperar porque ni nosotros sabemos lo que va a pasar”. Un caos del que han salido buenas anécdotas.

“Cuando hicimos el especial en el Leal, Petit Lorena estaba por La Laguna y sabía que estábamos allí. Se acercó sin habernos dicho nada, entró como si fuese su casa y acabó en el escenario… ¡Se cayó el Teatro!”. También recuerdan la ocasión en la que mataron -y después resucitaron- al cantante puertorriqueño Erwin Rivera. La broma llegó hasta el propio artista, que les mandó un vídeo: “Oye, ¿cómo que me mataron?”. Al final, Rivera acabó acercándose a la función y subiendo al escenario con ellos para participar en uno de sus sorteos navideños.

La ciencia también ha tenido su momento en Solo Palique. “Una vez estábamos hablando de los movimientos sísmicos del Teide. Daniel Prieto, de Palique Divulgativo, se subió a hablar del tema y una importante vulcanóloga, Alba Martín Lorenzo, que estaba entre el público, le interrumpió: Eso no es así, le dijo”. Ella terminó subiendo también al escenario y ambos comenzaron un debate que convirtió el palique en una improvisada tertulia de de expertos. “La batalla de aura la inventamos allí mismo”.

Y es que quienes acuden no se limitan a ocupar las butacas. “Se siente parte de nosotros. Es como si estuviéramos todos en una gran mesa redonda”. Los espectadores corrigen, completan y hasta aportan noticias que acaban de suceder. “Nosotros somos las caras visibles, pero quienes nos susurran cosas al oído para que las soltemos es el público. Nosotros somos solo las marionetas que estamos ahí para darle talegazos a la batería, al teclado, a la trompeta y al güiro y gritar toda la actualidad”.

Curiosamente, uno de los motores de Solo Palique es este mismo periódico. “Si alguien se puede considerar guionista de Solo Palique, es Diario de Avisos”, afirma Vasni Ramos. Y es que, más allá del humor inherente a la actualidad de las Islas, “nos hacen mucha gracia los comentarios que hay en redes. Por ejemplo, se ha hecho una coletilla que siempre que pasa algo malo alguien pone: Digan nacionalidad. ¿Algún robo? Digan nacionalidad. ¿Bermúdez desea retirar el monumento a Franco? Digan nacionalidad”, explican entre risas. De ahí que: “El 60% de nuestro programa es de Diario de Avisos”.

Hablar de la realidad social y política implica inevitablemente un posicionamiento, y ellos lo tienen claro: “La única queja que nos han puesto es que somos un nido de rojos y zurdos y yo creo que es el mayor halago que nos pueden decir de Solo Palique”. En este sentido, Vasni reconoce que “ahora está todo tan crispado que el otro día les comenté que no tenía ganas de reírme por lo mal que estaba la cosa”. Sin embargo, su hermano Gerson le convenció de la importancia de seguir adelante. “Como bien me dijo, tenemos que ser la nota discordante. Si la sociedad está como está, nosotros tenemos que buscar el lado humorístico de las cosas porque si no, tu vida es caminar con la cabeza abajo y mirando al suelo”.

La broma y la protesta van de la mano. “Lanzamos el chiste y hacemos la reivindicación. Te damos un tortazo con la derecha, otro con la izquierda… y un cabezazo. Esto es Solo Palique: reivindicación y humor al mismo tiempo”, describe Gerson.

Nuevos escenarios

El primer horizonte está marcado: celebrar el quinto aniversario, en agosto de 2027, y llevar Solo Palique al menos una vez al año a cada Isla. Después, el mapa puede ampliarse a la Península -donde ya han realizado algunas actuaciones- e incluso más allá. “Cada uno te habla de los problemas de su pueblo como si fueran únicos, pero al final suelen repetirse en todas partes”, señala Javier. “Nos han dicho de ir a Liverpool… ¡Cuidado!”.

Y quizá ese caos creativo encuentre algún día un nuevo escenario. “Es tan ecléctico y tan fuera de contexto que me encantaría que alguna vez nos llamara alguna televisión”, reconoce Vasni. Lo que está claro es que, cuatro años después -y ojo, con unas elecciones a la vuelta de la esquina-, todavía queda mucho humor y palique por delante.

La Bowie, un refugio para el arte, la cultura y el talento canario

Para los miembros de Solo Palique, La Bowie es mucho más que el escenario donde nació su propuesta. Bajo el lema “La cultura no se rinde”, la sala acoge proyectos de distintas disciplinas. Entre ellos destacan Patio Mutante, un punto de encuentro para la creación y la convivencia donde se puede leer poesía, cantar, hacer clown o compartir otras expresiones artísticas.

El grupo reivindica esta apuesta cultural ante las dificultades que, según señalan, afronta La Bowie, cuya labor trasciende La Laguna como escaparate para nuevos talentos de todo el Archipiélago.

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