Aunque los historiadores coinciden en que las primeras plantas de caña de azúcar que llegaron a América partieron desde las Islas Canarias, donde a su vez habían sido introducidas por los españoles tras la conquista, no hay unanimidad en cuanto a la fecha exacta en que se produjo aquella inserción. Una tesis defiende que fue en 1493, con el segundo viaje de Colón a América (1493-1496), cuando éste lleva desde Canarias unos tallos de caña azucarera que fueron sembrados en La Isabela, primera ciudad castellana fundada en el Nuevo Mundo, concretamente el 06-01-1494 en la isla de La Española. Pero en unos documentos del Archivo de Indias, inéditos hasta que vieron la luz en 1867 gracias al trabajo del abogado e investigador español Luis Torres de Mendoza, se detalla que fue en el mismo año en que fallece el Almirante de la Mar Océana, 1506, cuando está datada la llegada de las primeras plantas de caña a La Española, confirmándose que éstas procedían de las Islas Canarias, solo que lo habrían hecho 13 años después de lo que se creía. Esta segunda y detallada teoría cuenta que las primeras cañas las habría mandado a llevar desde las Afortunadas un tal Aquilón, vecino de Concepción de la Vega, una pequeña población cuya aldea inicial fue fundada por Cristóbal Colón en 1495. Se tiene constancia de que los primeros hacendados que lograron una cosecha con éxito y que, en consecuencia, lograron procesar azúcar, fueron el bachiller Villosa y Pedro de Atienza. Según las crónicas, la cosecha les fue tan provechosa que en poco tiempo hubo en esa zona de la actual República Dominicana hasta cuarenta ingenios azucareros movidos por agua y caballos. El primero de estos trapiches lo hicieron los hermanos Cristóbal y Francisco de Tapia, en un lugar llamado el Luguate. La caña de azúcar (Saccharum Officinarum), es una planta originaria de Nueva Guinea. De allí pasó al Sureste Asiático y a la India occidental, donde se empezó a cultivar alrededor del 327 a.J.C. Los musulmanes introdujeron la caña en diversos territorios, entre ellos Al-Andalus, concretamente en las costas de las actuales provincias de Málaga y Granada. Posteriormente se introdujo en Canarias, desde donde da el salto a América, llevándose consigo también a los primeros maestros roneros. El período de crecimiento de una planta de caña de azúcar oscila entre los 11 y los 17 meses, en función de la variedad y características del lugar donde se cultive. Una vez expandido por el Caribe el cultivo del azúcar le tocó el turno al terreno continental. A México hay constancia de que llegó simultáneamente a su conquista, aproximadamente en 1522, teniendo lugar las primeras plantaciones en Veracruz. Los tergiversadores negrolegendarios británicos, desautorizados cuando se les confronta con archivos históricos, defienden que no fue hasta la década del 1620 cuando se empieza a alambicar ron, concretamente en Barbados, gracias a las destilerías que fundaron ellos mismos una vez terminadas las disputas con los españoles, pasando a ser desde ese momento refugio de piratas. Lo cierto es que hay constancia de que los primeros que destilaron azúcar fueron los griegos, miles de años antes de que el primer anglosajón catase el ron. A la par que se exportaron las primeras matas de caña a América, estas fueron acompañadas de entendidos en el arte de destilar melaza y jugo de caña, introduciendo por lo tanto la industria espirituosa los españoles desde Canarias.
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