arona

Una gran marcha rosa planta cara al cáncer de mama

Más de 7.000 personas responden en el sur tinerfeño a la llamada solidaria de Carrera por la Vida, que suma la mayor recaudación en 20 años

Tras el black friday llegó el pink sunday. Cuarenta y ocho horas después del viernes negro comercial (que de negro tiene poco), el sur de Tenerife celebró, por todo lo alto, el domingo rosa solidario.

Como el año pasado, la autopista volvió a colapsarse en las proximidades del centro comercial Siam Mall desde una hora antes de que la Carrera por la Vida comenzara su descenso hacia la Milla de Oro de Playa de Las Américas.

La marcha benéfica para apoyar a las pacientes con cáncer de mama, recaudar fondos para ayudas y tratamientos y animar a acudir a las revisiones médicas, volvió a ser multitudinaria. Reunió a más de 7.000 personas, y batió el récord de recaudación con las inscripciones y donaciones: 132.297 euros, como certificó el notario Nicolás Castilla en la meta.

En la antesala de la Navidad, la propuesta solidaria de Carrera por la Vida, que cuenta con el apoyo de la Fundación DIARIO DE AVISOS, se ha convertido en una de las citas más participativas del año, como volvió a quedar de manifiesto en la jornada de ayer. No ha dejado de crecer desde que un grupo de pacientes con cáncer de mama, animadas por la activista belga Brigitte Gypen, hoy presidenta de la Fundación Canaria Carrera por la Vida, impulsara esta caminata benéfica hace 20 años en la capital tinerfeña.

Hoy resulta reconfortante comprobar la respuesta solidaria del Sur y de la isla entera, plasmada en una marea cada vez más extensa que recorre los más de cuatro kilómetros de distancia entre los municipios de Adeje y Arona. Una actividad asociada al éxito de participación gracias a una maquinaria bien engrasada en la que las voluntarias desempeñan un papel fundamental y en la que año tras año se incorporan elementos para facilitar el acceso a todos los públicos, con un punto naranja de información a la salida, intérpretes en lengua de signos, un recorrido accesible en todos sus tramos, un circuito de guaguas en la meta para regresar al Siam Mall y el reparto de 3.500 abanicos para combatir el calor. 

La multitud rosa se fue congregando desde primera hora en los exteriores del recinto comercial de Adeje, un espacio en el que se vivió una fiesta por todo lo alto, con música, coreografías, photocall de 360 grados y pintacaras al ritmo de la comparsa adejera Danzar Sureño, la batucada Twister Brazil, la zumba de Jonathan Grajales y la música de DJ Johan. Y con participaciones muy aplaudidas como la del grupo de marcha nórdica Pim Pam, con sus bastones de tacos rosas, y la coreografía del equipo Wapos.

Un ambiente de lo más saludable que reunió a familias enteras procedentes de toda la Isla, algunas de ellas con sus mascotas; grupos de todas las edades y turistas de diversas nacionalidades, ataviados con las camisetas de la edición de este año que la organización vendía al precio de 7 euros y en las que lucía bien grande la palabra “gracias”, como muestra de gratitud a todas las personas que han hecho posible estas dos décadas de historia y atención a las personas con cáncer de mama.

El gran camión rosa del proyecto Dakar por la Vida, conducido por Rafael Lesmes, el sonido de las batucadas y la sirena de los bomberos anunciaron el inicio de una caminata en la que se vivieron situaciones de emoción, como el momento en que una veintena de participantes desplegó una pancarta en el puente de la autopista con un mensaje motivador y vitalista que fue correspondido con las pitas de los coches que en ese momento circulaban por la TF-1. “La mañana ha sido preciosa, brutal, una locura que ha desbordado las previsiones, hasta el punto de quedarnos sin camisetas ni tickets para los sorteos”, resumía una de las voluntarias al inicio de la marcha.

En el punto de llegada, DJ Peter recibió la marea rosa desde el escenario y la formación Miss Music Band puso a saltar al público bajo una lluvia de corazones rosas. Otro de los momentos vibrantes fue cuando Brigitte Gypen subió al escenario a dos hombres afectados por cáncer de mama a los que la emoción les pudo cuando se dispararon los cañones de confetis azules entre una sentida salva de aplausos.

Gypen, madrina de honor de la edición de este año, se mostraba exultante al término de la marcha y muy agradecida a la labor del personal voluntario, que un año más ha sido decisivo para el éxito de la convocatoria. Emocionada, la presidenta de la fundación subrayó “la fuerza y el ejemplo de tantas personas que han vivido el cáncer a lo largo de estas dos décadas” y, tras reconocer los avances, admitió que “todavía queda mucho trabajo para mejorar la atención y los protocolos sanitarios” en esta patología.

La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, y la consejera de Acción Social, Águeda Fumero, destacaron el papel del Tercer Sector, y especialmente el de la Fundación Carrera por la Vida, en la asistencia  y defensa de las necesidades de las personas con cáncer de mama. Por su parte, la alcaldesa de Arona, Fátima Lemes, trasladó “el orgullo del pueblo aronero por acoger año tras año la llegada de la carrera y la vinculación de nuestro municipio con la fundación”, mientras que la representante del Ayuntamiento de Adeje, Esther Rivero, edil de Salud, expresó su reconocimiento y el apoyo incondicional del consistorio adejero en los proyectos que desarrolla la fundación canaria a lo largo de todo el año.

Veinte años después, la marea rosa va camino de convertirse, si no lo es ya, en un tsunami. Un bendito tsunami.